1.¿Qué es la enfermería médico-médico-quirúrgica?.
La enfermería médico-quirúrgica es aquella
parte de la enfermería que tiene como fin el cuidado de la persona que presente
trastornos fisiológicos o que posea alto riesgo de padecerlos en un futuro, y
que por lo tanto necesitan tratamiento médico o quirúrgico.
Generalmente esta disciplina tiene su mayor
importancia en el medio hospitalario, aunque estos cuidados en las últimas
décadas están teniendo tendencia ascendente en los medios extra-hospitalarios.
La actividad con más peso que realiza la enfermera, como miembro del equipo de
salud, es la asistencial.
2.¿Qué es el paciente médico? Y ¿ Qué es el paciente quirúrgico?.
El paciente médico es aquel paciente que acude a nosotros para comprobar
su talla, peso, tensión etc. Que presenta alguna alteración fisiológica, pero
sin necesidad de intervención quirúrgica. En el polo opuesto, nos encontramos
al paciente quirúrgico que es aquel al
que le hacemos una cura o cualquier tipo de intervención preoperatoria o
posoperatoria y que por lo tanto sí que necesita intervención quirúrgica.
3. ¿Mencionar el examen de la cabeza a los pies?.
Los profesionales de enfermería, al igual
que otros, poseemos un modus operandi en nuestro trabajo.
En primer lugar, haremos una recogida de
datos y un análisis de los mismos (valoración), seguidamente, analizaremos los
datos obtenidos y estableceremos posibles diagnósticos de enfermería o
complicaciones potenciales, más tarde estableceremos las intervenciones y en
último lugar evaluaremos los resultados
y los registraremos para que queden en la posteridad.
En este caso, el examen de los pies a la
cabeza, en primer lugar debemos obtener una información general del paciente,
su estado de salud, conciencia, su estado emocional… seguidamente, analizaremos
el peso, la talla, signos y síntomas. Posteriormente, seguiremos el orden de
cabeza, cuello, columna dorsal y parrilla costal, tórax, abdomen, región lumbosacra,
extremidades y la coordinación locomotora. Todo lo anteriormente citado, lo
haremos de lo más general a lo más específico, mediante las distintas técnicas
que nos permiten tener los datos objetivos como son la inspección, la
auscultación, la palpación y la percusión, centrando nuestra atención en
aquello que sea anormal, en caso de que algo lo sea, pondremos en marcha el
método adecuado para su análisis en más profundidad. Un ejemplo, referido a esto último lo podemos
observar en al análisis de los ojos, si en su inspección observamos que en
alguno de ellos puede existir un daño en córnea o en cristalino lo que haremos
sería el examen de la sensibilidad corneal que es más específica.
Azucena Albendea García
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