miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bibliografía 2

Para comenzar, hablaremos de qué es el periodo posoperatorio, según hemos visto en clase, es  un periodo de recuperación de  las constantes vitales que comienza cuando el paciente despierta de la anestesia, sobre la mesa quirúrgica.

He escogido esta parte del libro pues nos explica de una forma exhaustiva cuáles son los procedimientos que tenemos que llevar a cabo en esta etapa. Los profesionales de enfermería, según nuestros autores, deberían preparar la habitación a la que va a volver el paciente con los siguientes elementos: un esfigmomanómetro y/o monitor con el que poder medir la tensión, un termómetro, una palangana por si vomita, la bata limpia, palo de goteo y bomba de perfusión, equipo de oxígeno, almohadas extra para acomodar al paciente, esponjas jabonosas y la cama elevada a la altura de una camilla, con la ropa de cama retirada, así, como el mobiliario para poder colocar la camilla y los distintos equipos.

Según nuestro libro, lo cual me parece de gran importancia, debemos mantener vigilado al paciente en todo el momento sin dejar de monitorizarlo porque aunque pueda parecer que su estado es el correcto pueden aparecer distintas complicaciones, tales como las respiratorias, neurológicas, circulatorias y las hemorrágicas. Serán las respiratorias en la que debemos prestar más atención , para  ello debemos tener una evaluación  continuada de las vías respiratorias, sobre todo de ancianos, niños , así, como los que han tenido con anterioridad problemas en la respiración, por ello en nuestro libro remarcan que hay que colocar a los pacientes decúbito lateral hasta que las vías estén despejadas. Al igual que ocurre con la respiración hay que controlar en estos pacientes la temperatura, ya que corren un elevado riesgo de padecer hipotensión.

Seguidamente, hablaremos del equilibrio electrolítico y de líquidos, este libro recalca que es de gran importancia controlar el estado de hidratación del paciente, por lo tanto debe revisar la entrada y salida de líquidos, así como tener en cuenta las pérdidas externas como insensibles de líquidos, para poder evitar problemas mayores. También debemos prestar especial atención tanto  a la piel por si hay abrasiones, quemaduras u heridas, como a la función genitourinaria o gastrointestinal. En estas dos últimas puede ocurrir o que haya una diuresis con sangre o una distensión abdominal respectivamente.
           
             Por último, una vez que tenemos claro a lo que debemos prestar especial atención, debemos saber que los profesionales de enfermería debemos revisar los diagnósticos preoperatorios para poder ir haciendo otros nuevos y poder ir consiguiendo que poco a poco el paciente vaya recuperando sus signos vitales, generalmente en las primeras 24h , para poder ir avanzando progresivamente  con el inicio de la actividad y que poco a poco pueda conseguir un estado óptimo para abandonar el centro hospitalario.
            Ponemos final  nuestra a exposición, destacando que sin un trabajo en equipo por parte de las familias y de los profesionales es complicado tener un resultado satisfactorio, por ello lo interesante de este libro es que te indica como debes actuar de manera correcta en la práctica posoperatoria.


 Sona C, RN, MSN,CCRN ,ACNS, CCNS. Cuidados en el paciente quirúrgico. En Potter PA,  directora. Fundamentos de enfermería. 8ªed. Barcelona: Elsevier España ; 2014.p. 1288- 1300.

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