Para
comenzar, hablaremos de qué es el periodo posoperatorio, según hemos visto en
clase, es un periodo de recuperación
de las constantes vitales que comienza
cuando el paciente despierta de la anestesia, sobre la mesa quirúrgica.
He
escogido esta parte del libro pues nos explica de una forma exhaustiva cuáles
son los procedimientos que tenemos que llevar a cabo en esta etapa. Los
profesionales de enfermería, según nuestros autores, deberían preparar la
habitación a la que va a volver el paciente con los siguientes elementos: un
esfigmomanómetro y/o monitor con el que poder medir la tensión, un termómetro,
una palangana por si vomita, la bata limpia, palo de goteo y bomba de
perfusión, equipo de oxígeno, almohadas extra para acomodar al paciente,
esponjas jabonosas y la cama elevada a la altura de una camilla, con la ropa de
cama retirada, así, como el mobiliario para poder colocar la camilla y los
distintos equipos.
Según
nuestro libro, lo cual me parece de gran importancia, debemos mantener vigilado
al paciente en todo el momento sin dejar de monitorizarlo porque aunque pueda
parecer que su estado es el correcto pueden aparecer distintas complicaciones,
tales como las respiratorias, neurológicas, circulatorias y las hemorrágicas. Serán
las respiratorias en la que debemos prestar más atención , para ello debemos tener una evaluación continuada de las vías respiratorias, sobre
todo de ancianos, niños , así, como los que han tenido con anterioridad
problemas en la respiración, por ello en nuestro libro remarcan que hay que
colocar a los pacientes decúbito lateral hasta que las vías estén despejadas.
Al igual que ocurre con la respiración hay que controlar en estos pacientes la
temperatura, ya que corren un elevado riesgo de padecer hipotensión.
Seguidamente,
hablaremos del equilibrio electrolítico y de líquidos, este libro recalca que
es de gran importancia controlar el estado de hidratación del paciente, por lo
tanto debe revisar la entrada y salida de líquidos, así como tener en cuenta las
pérdidas externas como insensibles de líquidos, para poder evitar problemas
mayores. También debemos prestar especial atención tanto a la piel por si hay abrasiones, quemaduras u
heridas, como a la función genitourinaria o gastrointestinal. En estas dos
últimas puede ocurrir o que haya una diuresis con sangre o una distensión
abdominal respectivamente.
Por último, una vez que tenemos claro a lo que
debemos prestar especial atención, debemos saber que los profesionales de
enfermería debemos revisar los diagnósticos preoperatorios para poder ir
haciendo otros nuevos y poder ir consiguiendo que poco a poco el paciente vaya
recuperando sus signos vitales, generalmente en las primeras 24h , para poder
ir avanzando progresivamente con el
inicio de la actividad y que poco a poco pueda conseguir un estado óptimo para
abandonar el centro hospitalario.
Ponemos final nuestra a exposición, destacando que sin un
trabajo en equipo por parte de las familias y de los profesionales es
complicado tener un resultado satisfactorio, por ello lo interesante de este
libro es que te indica como debes actuar de manera correcta en la práctica
posoperatoria.
Sona C, RN, MSN,CCRN ,ACNS, CCNS. Cuidados en
el paciente quirúrgico. En Potter PA,
directora. Fundamentos de enfermería. 8ªed. Barcelona: Elsevier España ;
2014.p. 1288- 1300.
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