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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Bibliografía 10

En esta última bibliografía voy hablar de un tema muy importante, en este caso, hablo de la alimentación a través de sondas, la importancia reside, que si en estos pacientes no prestamos especial cuidado pueden llegar a tener desnutrición.

En primer lugar, decir que la alimentación por sonda nasogástrica  puede ser necesaria en pacientes que no puedan o que no deseen comer, o bien en aquellos en los que es necesario complementar los alimentos ingeridos, así como en pacientes en estados catabólicos que precisen un aporte calórico elevado como por ejemplo, una persona que se haya quemado.

Por otra parte, podemos decir que la alimentación por sonda se favorece con respecto a la alimentación por vía intravenosa, pues tiene un menor coste y además se han visto que gracias a la alimentación por sonda existen menos complicaciones. Favorece el mantenimiento y la función gastrointestinal y acelera el la regeneración  del intestino delgado, respeta la producción de anticuerpos humorales, reduce la proliferación bacteriana excesiva en el intestino y disminuye el riesgo de padecer una septicemia.

Seguiremos diciendo, que las fórmulas enterales  se presentan en forma de polvo preparado para reconstruir o bien como líquidos preparados para usar. En general contienen las siguientes sustancias: proteínas, hidratos de carbono, lípidos, electrolitos y vitaminas y minerales, según cuales sean las necesidades de los pacientes, les daremos unos u otros.

Decir,  que las fórmulas isotónicas son las más utilizadas y que se han desarrollado fórmulas especiales, para los pacientes con problemas hepáticos, diabetes, insuficiencia renal, inmunodeficiencia.

A continuación, una vez explicado las ventajas de utilizar una sonda nasogástricas y de los distintos tipos de alimentos que le podemos ofrecer a los pacientes. Por un lado, se encuentran las sondas de gran calibre que se utilizan para la alimentación intermitente a corto plazo (1 semana) por gravedad a través de una jeringuilla o una bomba de infusión de 4 a  6 veces al día. Si por el contrario necesitamos una alimentación prolongada (4 semanas), se inserta una sonda nasointestinal flexible blanda larga de pequeño calibre fabricada, en general con poliuretano que avanza más rápido hacia el píloro. Se debe tener el cabecero de la cama elevado uso 30º y así, evitaremos la posibilidad de aspiración y debemos saber que puede haber un riesgo de infección porque nos encontramos ante un entorno alcalino.

Por último, comentar que en los pacientes con antecedentes de reflujo gástrico o nutrición por aspiración, se puede insertar un tubo de yeyunostomía de pequeño calibre mediante una técnica quirúrgica o a través de una laparoscopia. Las sondas colocadas directamente, se fijan mediante dispositivos estabilizadores, una punta tipo champiñón de gran tamaño, o bien un globo inflado con agua de manera semejante al catéter de Foley para la retención urinaria.

Ponemos, aquí, punto y final a nuestra exposición destacando una vez más, como a lo largo de esta bibliografía que una de nuestras principales tareas suele ser poner sondas y que debemos realizarlo de manera adecuada y sabiendo en todo momento cual es la que tenemos que elegir y que alimentación requiere nuestro paciente.


Smith SF, Duell DJ, Martin BC .Gestión nutricional e intubación NG. En: Smith SF directora. Técnicas de enfermería clínica: de las técnicas básicas a las avanzadas. Vol 1. 7ª ed. Madrid: Pearson; 2009. p 629-678

viernes, 13 de noviembre de 2015

Bibliografía 9

En la bibliografía de esta semana voy hablar de las diferentes formas de trasmisión del VIH y de sus características epidemiológicas.

En primer lugar hay que decir que el VIH es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Es un virus que ataca al Sistema Inmunológico, debilitándolo y, por lo tanto, disminuyendo la capacidad del organismo para defenderse frente a enfermedades. Por su parte, el SIDA, es el síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, aparece cuando el VIH debilita las defensas del cuerpo y van aparecer las diferentes enfermedades oportunistas.

         Una vez presentado el tema, seguiré hablando de las formas de transmisión. 

 Transmisión por la sangre y hemoderivados: el VIH, puede transmitirse por sangre contaminada, hemoderivados o trasplantes hísticos, así como el uso compartido de agujas jeringuillas, el agua que se mezcla con las droga o el algodón a través del que se filtra. El riesgo de infección aumenta con  la duración del consumo de drogas parenterales, la frecuencia con la que se comparte y el número de compañeros con las que se comportan.

 Contagio del personal sanitario, de laboratorio y ambiente de atención a la salud por picadura de aguja, heridas con objetos cortantes, contacto con la piel o mucosas no intactas, tejidos u otras partes del cuerpo potencialmente infecciosos. Además de la sangre y los líquidos corporales, también se consideran infecciosos el semen la sangre, las sangres o secreciones vaginales, aunque no se han producido contagios a personales sanitarios de la forma anteriormente citada. Los siguientes líquidos también se consideran infecciosos: sinovial, pleura, cefalorraquídeo, pericárdico etc.

Las heces, la saliva, esputo, sudor, lágrimas orina y vómito, no se consideran potencialmente infecciosos a menos de que haya sangre visible.

Trasmisión maternofetal y del lactante. La infección por el VIH e puede trasmitir desde la madre infectada hacia su hijo durante la vida fetal, en el momento del parto y durante la lactancia. Se recomienda que la elección del tratamiento antirretroviral sea en las mismas condiciones de las personas que no lo están. Además, en ciertas ocasiones se le da una dosis profiláctica al niño una vez que nace, por lo que respecta a dar el pecho hay ciertas controversias pero por lo general se recomienda que es mejor no darlo

Trasmisión por otros líquidos corporales, aunque el VIH por lo general se puede aislar en pequeñas concentraciones en la saliva, no se encuentran pruebas suficientes de que la saliva pueda trasmitir esta infección, ya sea al besar o tras otras exposiciones, como la de los trabajadores de asistencia salud

Siempre hay que tener en cuenta que la mejor manera de prevenir cualquier infección o contagio del personal sanitario es utilizar las precauciones universales en todas lsa situaciones, tenga o no la enfermedad.

                Por lo que respecta a la epidemiología, el VIH Y SIDA son una pandemia, con casos representativos en todas las partes del mundo. Más del 95% de las personas que viven con VIH-SIDA  residen en países con ingresos bajos o medios, casi el 50%son mujeres y 2,5 millones son niños menores de 15 años de edad.

                El principal mecanismo de trasmisión del VIH en todo el mundo fue el contacto heterosexual; esto es especialmente cierto porque en los países pobres se observa que hay un porcentaje muy parecido de mujeres y hombres infectados, mientras que en los países más desarrollados se presentó en primer lugar en los varones homosexuales.

                Ponemos, aquí, punto y final a nuestra exposición destacando que la importancia de este capítulo reside en que nos cuenta de forma prolongadas todos los aspectos de la enfermedad y de las formas de trasmisión que debemos tener en cuenta para evitar el contagio.


Fauci, Braunwald, Kasper, Hauser,Longo, Jameson et al. Enfermedad por el virus de la inmunodeficiencia humana: SIDA y procesos relacionados. En: Harrison director. Principios de medicina interna. Vol 1. 17ª ed. Barcelona: McGrawHill; 2011.p. 1132-1200.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Bibliografía 8

            Esta semana nos toca hablar sobre otra parte del trabajo de campo en este caso me voy a centrar en la epidemiología ya que me parece que es un tema interesante que nos puede aportar información tanto de la prevalencia como de la incidencia de la enfermedad de Crohn y de la colitis ulcerosa.

 Los epidemiólogos han demostrado que en la enfermedad de Crohn la tasa de incidencia es aproximadamente de 1 a 10 casos por cada 100.000 personas y el último estudio realizado en España mostró una incidencia de 6 casos por 100.000 personas.  Hay que decir, que las tasas de incidencia han aumentado de forma significativa desde que esta enfermedad se describió por primera vez y que el inicio de estas enfermedades es más frecuente en pacientes de entre 15 y 30 años de edad y la afección es similar en ambos géneros.2

Por otra parte, recalcar, que aparece un segundo pico de incidencia entre los 55 y 65 años y que se ha visto una cierta asociación de la enfermedad con las zonas urbanas respecto de las zonas rurales. 2

Algo llamativo que hemos observado es  que los judíos de origen europeo tienen un riesgo de desarrollar las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) 5 veces mayor que el resto de la población, se debe a los factores ambientales.2

También, existen  otros factores que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad. El tabaco (se considera un factor de riesgo para la enfermedad), diversos medicamentos (algunos brotes se han puesto en relación con el uso de paracetamol y otros analgésicos no narcóticos), factores fisiológicos (la aparición está asociada con los anticuerpos anti- Saccharomyces cerevisiae “ASCA”), factores genéticos (se ha identificado el gen NOD 2/ CARD 15 en el cromosoma 16 implicado en la aparición de la enfermedad del Crohn), etc  1

Por lo que respecta a la colitis ulcerosa, el índice de mortalidad se ha desplomado en los últimos  10-20 años, en general se ha observado que la mayor parte de esta mortalidad se debe a la perforación, el 6% lo relacionaremos con la colectomía y las distintas complicaciones que aparecen en la enfermedad lo relacionaremos con el 4% de las muertes.1

Es de especial relevancia, saber que si la colitis afecta al colon izquierdo, el pronóstico de la enfermedad empeora, además, decir que existe una agregación familiar, aproximadamente el 20% de los individuos tiene otro familiar afectado.1

Ponemos, aquí, punto y final, a la exposición destacando que si nosotros conocemos cual es la prevalencia de la enfermedad nos va ayudar a saber hacia donde tienen que ir dirigidos los servicios de salud y para  elaborar las distintas medidas preventivas.

1.Gómez C, Huidobro A, Kallmeyer A, Balaguer O, Barreda AC, Darwich E, et al. Digestivo y Cirugía General. En: Álvarez F, director. Manual CTO de medicina y cirugía. 7ª ed. Madrid: CTO Medicina; 2007. p. 282-285.


2. Fresenius kabi. Dossier Enfermedad de Crohn. Patologías [en línea] 2010[fecha de acceso 6 de noviembre de 2015]; 1-8. Disponible en http://www.fresenius-kabi.es/nutricionenteral/pdf/patologias/patologia_Crohn.pdf

viernes, 30 de octubre de 2015

Bibliografía 7

Esta semana nos toca hablar de la parte de dermatología, en este caso he elegido un capítulo sobre el acné, ya que me parece de especial importancia porque afecta especialmente a la adolescencia.

El acné es un padecimiento crónico, caracterizado por la presencia de lesiones que involucran al folículo piloso, que se inician como comedones y originan pápulas, pústulas y abscesos en la piel de la cara y el tórax. Los factores más importantes de su desarrollo son: la excesiva producción de sebo, la descamación anormal de folículo piloso polisebáceo y la proliferación de Propionibacterium acnés.

A continuación, los autores nos hablan de los distintos tipos de acnés, que pese  a la variedad de tipos que hay dependiendo de la edad y el modo de presentación, la forma más común es el vulgaris.

-Acné vulgaris: es la forma más común, es más frecuente en el hombre, debido a su mayor producción androgénica, principalmente en la pubertad, etapa de la vida en que el acné invariablemente se presenta; de hecho, señala su advenimiento. En la mujer su prevalencia es menor y suele preceder o acompañar a la menarquía.

-Acné conglobata: se diferencia del anterior porque presenta sus lesiones agrupadas: dos, tres o cuatro comedones fusionados, grandes abscesos o seudoquistes con formación de tractos sinuosos y fenómenos inflamatorios, con notables lesiones cicatriciales.

-Acné fulminante: forma extraña, que se caracteriza por la aparición de nódulos, abcesos y papulopústulas que en general se encuentran en el tronco y rara vez en a cara. Es casi exclusivo de los hombres y se presenta entre los 15 y los 20 años.

También podemos encontrar al acné inducido por medicamentos (esteroides anabólicos, bromuros, yoduros, glucocorticoides), por cosméticos, por detergentes, por pomadas, acné estival o acné tropical. Finalmente, existe un tipo de acné en la edad pediátrica que puede deberse a los propios andrógenos del niño o de la madre.

Seguidamente, hay que decir que el diagnóstico de esta enfermedad dermatológica se basa en la topografía de la cara y el tórax, en donde se identifican los elementos propios del padecimiento: comedones, pápulas y pústulas. Por lo que respecta al tratamiento, nuestros autores hablan del hecho de que no se resuelve a corto plazo y que se debe de tener en cuenta su gravedad y de qué lesión predomina. Existen medicamentos de uso tópico (antibióticos, eritromicina, clindamicina) y medicamentos de uso general por vía oral (tetraciclinas, clorhidrato de tetraciclina). Para las formas graves, muy crónicas o que no responden al tratamiento, podemos recurrir a isotretinoína (un retinoidederivado de la vitamina A).

Por último, ponemos final a esta exposición destacando que he elegido este capítulo porque es una enfermedad en la que todos somos susceptibles desde el nacimiento y que debemos conocer aunque sea de forma general y olvidarnos de aquellos mitos como por ejemplo, que no se puede comer chocolate , ya que no hay pruebas científicas que muestren que estos alimentos influye en el curso de la enfermedad.

Magaña García M, Magaña Lozano M. Enfermedades del complejo pilo-sebáceo-apocrino. En Magaña García M director. Dermatología. 1ªed. México: Médica Panamericana;2010.p.249-255


sábado, 24 de octubre de 2015

Bibliografía 6

Esta semana nos toca hablar sobre el paciente oncológico, en concreto,  nos centraremos sobre el cáncer de mama. Como hemos visto en clase, el desarrollo de un tumor comienza cuando una célula normal sufre una mutación genética que refuerza su tendencia a proliferar, formándose una célula genéticamente alterada. Esta célula se reproduce en exceso dando lugar a un fenómeno llamado hiperplasia.

De acuerdo con la ACS, la incidencia del cáncer de mama continúa creciendo, en Estados Unidos, por ejemplo, una de cada siete mujeres presenta a lo largo de su vida riesgo de padecerlo. Existen  diversos factores que deben tenerse en cuenta para determinar el estadio de  enfermedad y pronóstico, así, como para establecer un plan terapéutico basado en el diagnóstico, la diferenciación del tumor es un factor pronóstico, de tal manera que, los tumores poco diferenciados hacen prever un peor desenlace. Otros factores que deben considerarse en el tratamiento y en el pronóstico son la tasa de crecimiento tumoral, (fase S), las características del ADN, los receptores de estrógeno y progesterona, otras alteraciones bioquímicas, la existencia de metástasis en ganglios linfáticos y la metástasis a distancia. 

Este libro, nos dice que para el tratamiento de un cáncer y en especial este de mama, se puede incluir alguno, todos o una combinación de los siguientes procesos: cirugía, quimioterapia, radioterapia, tratamiento hormonal o tratamiento biológico. En el caso del cáncer de mama metastásico, puede considerarse crónico en algunas mujeres, puede requerir un tratamiento de varios años.

Seguiremos hablando de cómo se debe hacer la detección sintomática de la enfermedad. La ACS recomienda que se practique una mamografía anual a todas las mujeres de más de los 40 años. A las mujeres que tengan una edad comprendida entre los 20 y los 39 se les debe realizar un examen mamario cada tres años. También es de especial relevancia saber, como bien indica el libro que aquellas mujeres que tengan más riesgo de desarrollar el cáncer mamario se les puede empezar a realizar las mamografías antes de los 40 años

Por otra parte, la ACS  ya no recomienda de manera rutinaria la autoexploración de los senos de manera mensual sino que, recomienda reeducar a las mujeres  para que sean capaces de considerar los beneficios y limitaciones de esta autoexploración y que les permita la elección de realizarla o no.

A continuación, haré una breve mención de otros tumores como el de cabeza y cuello, en los que se incluyen, además el de faringe, laringe o cavidad oral, en estos casos suele haber una incidencia de la enfermedad mayor en hombres que en mujeres entre los factores causales que encuentra el libro para estos casos son el tabaco y el alcohol, que por lo general el consumo de estas sustancias suele ser mayor en hombres que en mujeres.

 Para terminar, comentaré que este libro me parece interesante porque de forma resumida te explica aspectos del cáncer de mama, así como de otros como el cáncer de pulmón, cabeza y cuello y las intervenciones que se pueden hacer en estos casos.


Swearingen PL. Cuidados de enfermería en pacientes con cáncer. En: Swearing PL editora. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica Intervenciones enfermeras y tratamientos interdisciplinarios. 6ªed. Barcelona: Elsevier; 2008.p. 34-44

sábado, 17 de octubre de 2015

Bibliografía 5

Esta semana nos toca hablar del trabajo de campo, en este caso voy hablar de la parte de la colitis ulcerosa, como bien dice nuestro libro, está relacionada con la enfermedad del Crohn. No obstante, la colitis se restringe al colon y a la zona del recto y la otra a todo el tracto grastrointestinal. Respecto a las manifestaciones, podemos decir que frente a la enfermedad del Crohn,  la poliartritis migratoria, la sacroilitis, la espondilitis anquilosante, la uveítes y las lesiones cutáneas son más frecuentes.

Por otro lado, seguiremos hablando de las características clínicas de la enfermedad. La colitis ulcerosa se caracteriza de diarrea sanguinolenta con un material mucoide con hebras, dolor abdominal y cólicos que se alivian temporalmente con la defecación. Estos síntomas persisten durante semanas, meses, antes de que puedan remitir. Más de la mitad de los pacientes tienen una enfermedad clínicamente leve, aunque casi todos los casos tienen al menos una recidiva en un período de 10 años y hasta el 30% requiere una colectomía en los primeros 3 años después de su presentación debido a síntomas incontrolables.

La puntualización que debemos hacer es que la colectomía cura la enfermedad en la colitis ulcerosa pero, sin embargo, las manifestaciones extraintestinales pueden persistir.

Respecto a los factores desencadenantes de la enfermedad, la enteritis puede ser en algunos de los casos, por otra parte el estrés psicológico, también puede estar con la recidiva durante la remisión. En algunos casos el tabaco puede ayudar a aliviar los síntomas aunque los estudios muestran resultados desalentadores

A continuación, nuestro libro nos habla de cómo evolucionan microscópicamente tanto la enfermedad del Crohn como la Colitis ulcerosa. Por una lado, la colitis siempre afecta al recto y posteriormente se va extendiendo de una forma continua para afectar o una parte o todo el colon. Macroscópicamente, la mucosa del colon afectada puede ser roja y granular o puede tener úlceras de base ancha, por lo que se refiere a las úlceras en la colitis se alinean siguiendo el eje y no como en le enfermedad del Crohn en la que se reproduce úlceras  serpignosas. A diferencia de la enfermedad del crohn, no hay engrosamiento mural, la superficie serosa en normal y no hay estenosis. No obstante, la infamación y sus mediadores dañan a muscular propia y alteran la función neuromucular con dilatación del colon y megacolon tóxico, lo que comporta un riesgo significativo de perforación.

Por lo que respecta a las características histológicas de la enfermedad de la mucosa de la colitis ulcerosa son similares a las de la enfermedad del Crohn  y consisten en infiltrados inflamatorios, abcesos… No obstante, el proceso inflamatorio es difuso y en general se limita a la mucosa y submucosa superficial, por último hay que mencionar que los granulomas no aparecen en la colitis ulcerosa.

Ponemos, aquí, punto y final  a mi exposición, destacado que este capítulo de libro me parece interesante porque abarca varias partes de la enfermedad de la colitis ulcerosa y en algunos momentos hace comparaciones con la enfermedad del crohn que pueden ser de gran interés si queremos conocer la diferencias que hay al respecto.


Kumar V,Abbas AK, Aster JC.Tubo digestivo. En Robbins y Cotran directores. Patología estructural y funcional. 9ªed. Barcelona: Elsevier España; 2015.p. 749-820.

jueves, 8 de octubre de 2015

Bibliografía 4

Esta semana nos toca hablar del trabajo de campo, en esta ocasión hablaré sobre la enfermedad del Crohn , también llamada enteriris aguda, según nuestro libro se trata de un trastorno inflamatorio crónico que abarca varias capas de la pared intestina (trasmural). Afecta a todo el tracto gastrointestinal desde la boca hasta el ano y generalmente se localiza en el íleon terminal y en la parte del colon ascendente.

Es de especial relevancia destacar, que la presentación clínica de esta enfermedad generalmente se caracteriza por diarrea persistente, las heces son fluidas y no presentan sangre, excepto que el colon se encuentre afectado. También, estos pacientes suelen presentar un cuadro de dolor abdominal en el cuadrante inferior derecho que se inicia con las comidas y se alivia con la defecación. A medida que la enfermedad progresa, también puede aparecer anorexia, desnutrición, pérdida de peso, anemia y malestar. Lesiones anorrectales como fístulas y abcesos que pueden aparecer incluso años antes que se presente la enfermedad.

Una vez que ya hemos presentado la enfermedad me parece de gran importancia como el libro nos habla del trabajo interdisciplinar que tenemos que llevar a cabo para el  tratamiento de la enfermedad. Por ejemplo:

-          Sedantes y tranquilizantes, para favorecer el reposo y reducir la ansiedad.
-          Antidiarreicos, para reducir la diarrea y los dolores espasmódicos.
-          Corticoides, para reducir la respuesta inflamatoria activa, disminuir el edema y controlar agudizaciones.
-          Sulfasalacina, que actúa de forma tópica sobre la mucosa del colon para inhibir el proceso inflamatorio.
-          Inmunosupresores, en pacientes que no responden a otros tratamientos, o que necesiten terapia crónica de esteroides. Mantienen la remisión y facilitan la cicatrización.

Gracias a lo anteriormente dicho, y una dieta saludable se pueden evitar las intervenciones quirúrgicas que tienen gran cantidad de complicaciones.

Otra de las razones por la que he elegido este libro es porque nos indica cómo debemos actuar desde la perspectiva de enfermeros, por una parte hay que controlar el balance hídrico del paciente y su estado de hidratación ,vigilar la consistencia de las heces, la presencia o no de signos de obstrucción, así como analizar los factores que estresen al enfermo. Por la otra parte, nos encontramos a las medidas dietéticas, tales como una dieta rica en proteínas, bajas en residuos y grasas, abundante de calorías y bien equilibrada.

Termino, así mi exposición, diciendo que este libro resulta interesante porque de una manera muy resumida nos habla tanto de la enfermedad como de sus causas, así como también las distintas formas de las que se pueden actuar.

 Rubiales Paredes MD, Palmar Santos AM. Alteraciones intestinales. En: Pedraz Marcos A coordinadora. Enfermería del adulto. Vol II.  1ª ed. Madrid: Ramón Areces; 2011.p. 575-577.

sábado, 3 de octubre de 2015

Bibliografía 3

Esta  semana, he elegido un capítulo de libro que nos habla del dolor, según hemos visto en clase, hablamos de dolor cuando nos referimos a esa sensación u experiencia subjetiva que cada persona percibe de distinta forma y que nuestro organismo lo utiliza como un mecanismo de defensa de que algo nos está ocurriendo.

En primer lugar, diremos que el cuidado de los pacientes con dolor incluye una adecuada relación entre enfermera-paciente, la defensa del paciente, el empoderamiento de este, la compasión y el respeto. El cuidado de estos requiere el reconocimiento de que el dolor puede y debe ser aliviado. Por ello antes de pensar que algunas personas pueden exagerar ante la presencia de un dolor, lo que tenemos que hacer es valorar como se encuentra nuestro paciente, es decir, es necesario ver la experiencia a través de los ojos de los pacientes porque ellos son los que lo “diagnostican” y nosotros los que aplicamos las distintas intervenciones para aliviarlos.

Por lo comentado con anterioridad, el libro nos habla de algunos prejuicios erróneos que son comunes acerca del dolor entre ellos podemos destacar que los pacientes que abusan de sustancias reaccionan de forma exagerada a las molestias, los pacientes con enfermedades menores tienen menos dolor que aquellos con alteración física grave, el dolor psicógeno no es real, el dolor crónico es psicológico, la cantidad de daño tisular en una lesión indica la intensidad del dolor…

Por otra parte el libro nos da algunas puntualizaciones acerca del dolor en lactantes como en personas mayores, entre ellas podemos destacar que los bebés pueden procesar el dolor desde la mitad-final de la gestación, que ellos aunque no puedan hablar, lo pueden expresar mediante el llanto y que el tratamiento con analgésicos en niños debe ser vigilado ya que, son muy sensibles a los fármacos y tienen una respuesta intensa y prolongada. Por lo que respecta a los ancianos me parece de especial relevancia destacar que hay ocasiones en las que piensan que es mejor ocultar la presencia del dolor  y utilizan algunas estrategias de afrontamiento como la de irse a descansar.

A continuación, hablaré de los principios de la enfermería para la administración de analgésicos.

1.      Conocer la respuesta previa del paciente a la administración de analgésicos: determinar si el paciente padece alergias, conocer si el paciente tiene algún factor de riesgo para el uso de los AINE( haber tenido antecedentes de sangrado gastrointestinal o insuficiencia renal), identificar las dosis anteriores y vías e administración de analgésicos para evitar el infratratamiento, determinar si el paciente ha obtenido alivio, preguntar si algún fármaco no opioide fue tan eficaz como un opioide.

2.      Seleccionar los fármacos adecuados cuando se haya prescrito más de un fármaco: usar fármacos opioides junto con los no opioides para el dolor leve o moderado, conocer que ambos se pueden administrar juntos, evitar la combinación de opioides con los ancianos, recordar que los parches de fentanilo, la morfina o la hidromorfina son opioies de elección a largo plazo del dolor grave, conocer que los fármacos intravenosos son más rápidos y alivian el dolor agudo en una hora por lo general, mientras que los orales puede tardar hasta dos horas, evitar los analgésicos intramusculares en ancianos, utilizar un opioide con un analgésico no opiáceo para el dolor grave , para el dolor crónico administrar fórmulas de acción prolongada de forma pautada.


3.      Conocer la posología exacta: recordar que 4g se considera la dosis máxima en 24h para el paracetamol y el ácido acetilsalicílio; 3200mg de ibuprofeno, ajustar las dosis tanto en niños como en mayores, recordar que las grandes dosis de opioides son más aceptables en pacientes que los toleran que los no los toleran, pero en aquellos que no están habituados, también hay que saber que cuando se ajusta una dosis de opioides  es importante identificar los efectos secundarios.

4.      Valorar el momento e intervalo de administración: administrar los analgésicos cuando se produzca el dolor y antes de que aumente de intensidad, recordar que la administración de fármacos programada durante 24h es habitualmente lo mejor, administrar analgésicos antes de procedimientos o actividades que puedan producir dolor, conocer la duración media de la acción de un medicamento y el tiempo de administración de manera que el efecto máximo se produzca cuando el dolor sea más intenso, utilizar formulaciones de opioides de acción prolongada para tratar al dolor crónico y evitar la interrupción brusca de estos en pacientes que son tolerantes a estos.

Ponemos, aquí, punto y final a la exposición, destacando que  la importancia de capítulo reside en que nos explica de manera detallada como actuar en cada momento del dolor y la forma de hacerlo dependiendo de si se trata de un bebé, persona adulta o una persona mayor.

Cason L, MSN, RN-BC, NE-BC, CNRN. Tratamiento del dolor. En Potter  PA, directora. Fundamentos de enfermería. 8ªed. Barcelona: Elsevier España; 2014.p. 961-996.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bibliografía 2

Para comenzar, hablaremos de qué es el periodo posoperatorio, según hemos visto en clase, es  un periodo de recuperación de  las constantes vitales que comienza cuando el paciente despierta de la anestesia, sobre la mesa quirúrgica.

He escogido esta parte del libro pues nos explica de una forma exhaustiva cuáles son los procedimientos que tenemos que llevar a cabo en esta etapa. Los profesionales de enfermería, según nuestros autores, deberían preparar la habitación a la que va a volver el paciente con los siguientes elementos: un esfigmomanómetro y/o monitor con el que poder medir la tensión, un termómetro, una palangana por si vomita, la bata limpia, palo de goteo y bomba de perfusión, equipo de oxígeno, almohadas extra para acomodar al paciente, esponjas jabonosas y la cama elevada a la altura de una camilla, con la ropa de cama retirada, así, como el mobiliario para poder colocar la camilla y los distintos equipos.

Según nuestro libro, lo cual me parece de gran importancia, debemos mantener vigilado al paciente en todo el momento sin dejar de monitorizarlo porque aunque pueda parecer que su estado es el correcto pueden aparecer distintas complicaciones, tales como las respiratorias, neurológicas, circulatorias y las hemorrágicas. Serán las respiratorias en la que debemos prestar más atención , para  ello debemos tener una evaluación  continuada de las vías respiratorias, sobre todo de ancianos, niños , así, como los que han tenido con anterioridad problemas en la respiración, por ello en nuestro libro remarcan que hay que colocar a los pacientes decúbito lateral hasta que las vías estén despejadas. Al igual que ocurre con la respiración hay que controlar en estos pacientes la temperatura, ya que corren un elevado riesgo de padecer hipotensión.

Seguidamente, hablaremos del equilibrio electrolítico y de líquidos, este libro recalca que es de gran importancia controlar el estado de hidratación del paciente, por lo tanto debe revisar la entrada y salida de líquidos, así como tener en cuenta las pérdidas externas como insensibles de líquidos, para poder evitar problemas mayores. También debemos prestar especial atención tanto  a la piel por si hay abrasiones, quemaduras u heridas, como a la función genitourinaria o gastrointestinal. En estas dos últimas puede ocurrir o que haya una diuresis con sangre o una distensión abdominal respectivamente.
           
             Por último, una vez que tenemos claro a lo que debemos prestar especial atención, debemos saber que los profesionales de enfermería debemos revisar los diagnósticos preoperatorios para poder ir haciendo otros nuevos y poder ir consiguiendo que poco a poco el paciente vaya recuperando sus signos vitales, generalmente en las primeras 24h , para poder ir avanzando progresivamente  con el inicio de la actividad y que poco a poco pueda conseguir un estado óptimo para abandonar el centro hospitalario.
            Ponemos final  nuestra a exposición, destacando que sin un trabajo en equipo por parte de las familias y de los profesionales es complicado tener un resultado satisfactorio, por ello lo interesante de este libro es que te indica como debes actuar de manera correcta en la práctica posoperatoria.


 Sona C, RN, MSN,CCRN ,ACNS, CCNS. Cuidados en el paciente quirúrgico. En Potter PA,  directora. Fundamentos de enfermería. 8ªed. Barcelona: Elsevier España ; 2014.p. 1288- 1300.

Bibliografía 1

    Para comenzar, ya que en clase hemos estado hablando acerca de la valoración del  paciente mediante el examen de la cabeza a los pies, he escogido un capítulo de un libro que nos habla sobre cómo es la exploración de los oídos, nariz y garganta. 

    En primer lugar, nos centraremos en los oídos, que como ya hemos visto en clase al ser una estructura par, una buena opción para empezar nuestra valoración puede ser comparando las dos estructuras y observar si existe alguna diferencia. Nuestro autores, sin embargo, nos dan algunas opciones más específicas para comprobar la agudeza auditiva, entre ellas podemos destacar dos pruebas bastantes interesantes como son La Prueba de weber (lateraliza por igual a ambos sonidos) y La Prueba de de Rinne (conducción aérea mayor que la ósea). Con estas pruebas podemos ver por ejemplo, si existe daño neurosensorial por ejemplo,  en la Prueba de Weber vemos que la lateralización en general se va hacia el oído que oye mejor a no ser que haya pérdida conductiva.

   Parte de la información encontrada que me resulta interesante de estudio puede ser como hace la diferenciación entre los distintos tipos de otitis que nuestros pacientes pueden llegar a padecer, por un lado nos podemos encontrar la otitis externa, en la que el conducto auditivo está enrojecido, la otitis media  aguda en la que la membrana del tímpano presenta algunos eritemas, prominencias y por último, la otitis media con derrame en la que la membrana timpánica ya se queda sin movimiento, amarillenta etc.

    Por lo que se refiere a la nariz, nos habla de color rosado tabique en la línea media, ausencia de secreciones, ausencia de edema sobre los senos frontales y maxilares y sin sensibilidad a la palpación de los senos paranasales, pero nada de especial atención,

    Continuamos hablando de la garganta, aunque en este caso en la vía oral en general, nuestro libro al igual que hemos comentado en clase nos habla del color rosado de nuestra lengua, de la posición de nuestros diente y encías pero la parte más relevante que me llama especialmente la atención es cuando habla del cáncer oral, el que por lo general se muestra a través de llagas en la boca no dolorosas y que no llegan a curarse con el paso del tiempo, que llegan a producir incluso lesiones en los dientes cuando no hay ninguna enfermedad periodontal  previa.
 
   Termino, aquí, mi exposición argumentando que este capítulo de libro me parece interesante no sólo porque nos habla de información dada en clase, sino porque también la aumenta y nos habla de cosas que podemos esperar y  de las distintas partes estudiadas que podemos utilizar en la práctica y ser más meticulosos con nuestras observaciones.



  Ball JW, Dains JE, Flynn JA,  Solomon BS, Stewart RW. Oído, Nariz y Garganta. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ªed. Barcelona: Elsevier; 2014.p. 77-92.