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viernes, 13 de noviembre de 2015

Bibliografía 6

Durante esta semana hemos abordado en clase el tema del cáncer de mama y me parece una cuestión muy interesante ya que hoy en día está muy presente en nuestra sociedad, aunque gracias al avance de la ciencia y la tecnología el porcentaje de cura cada vez más elevado. 
 
El cáncer de mama

El cáncer de mama es la segunda causa de muerte en las mujeres, después del cáncer de pulmón. Los estudios de investigación indican que un 96% de las pacientes diagnosticadas de cáncer localizado sin afectación o con afectación mínima de los ganglios linfáticos axilares, tienen una supervivencia superior a los 5 años. Al contrario, solo el 21% de las pacientes diagnosticadas en estudios avanzados con metástasis a distancia sobreviven a los 5 años.

El cáncer de mama se origina en el epitelio que recubre los conductos o en el epitelio de los lóbulos. Se han identificado distintos tipos de cáncer de mama, según sus características histológicas y patrones de crecimiento. Este puede ser invasivo o in situ y el ritmo de crecimiento de cáncer puede ser lento o rápido.


Los factores más importantes en el pronóstico son el tamaño, la invasión de los ganglios linfático axilares (a mayor número de ganglios invadidos,  peor pronóstico), la diferenciación del tumor, la características de las células malignas y el estado de receptores de estrógenos y progesterona. El tipo de cáncer de mama parece tener poco valor pronóstico una vez que el cáncer se ha mestastatizado.
 
Tipos de cáncer de mama
  • Cáncer de mama no invasivo: se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared (membrana basal) del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido que lo rodea. El aumento del cribado mamográfico ha dado lugar a mayor número de mujeres diagnosticadas de este tipo de cáncer. Se denomina carcinoma ductal in situ si se origina en las células que revisten los conductos galactóforos (conductos por donde circula la leche hacia el pezón). Este suele ser unilateral y tiende a progresar a cáncer de mama invasivo si no se trata.  Y  carcinoma lobulillar in situ si se origina en las células de los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Este se entiende como una lesión premaligna, es decir, las mujeres que lo sufren aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama invasivo.
  • Cáncer de mama invasivo o infiltrante: se llama así a la proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del ducto o el lobulillo, invadiendo el tejido circundante. Fundamentalmente existen dos tipos de cáncer de mama invasivo: el carcinoma ductal invasivo, que es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres infiltrantes de mama. Y el carcinoma lobulillar invasivo, cuya incidencia es mucho menor, del 10%.
  • Enfermedad de Paget: es una enfermedad de la mama caracterizada por una lesión persistente del pezón y aréola, con o sin masa palpable. Puede haber picor, quemazón y secreción por el pezón, con erosión superficial y ulceración. 
  • Cáncer de mama inflamatorio: es el de mayor malignidad de todos y es raro.  Es un carcinoma muy agresivo y de rápido crecimiento. La piel de la mama esta enrojecida, caliente y engrosada, con una apariencia como de piel de naranja. Algunas veces aparecen en la mama crestas y bultos pequeños que se asemejan a urticaria. Y además aparece metástasis de forma precoz y múltiple.
 
Detección del cáncer de mama
El cáncer de mama se detecta como un nódulo o una alteración mamográfica. Es más frecuente en el cuadrante superoexterno porque es la localización de mayor proporción de tejido glandular. Las lesiones de crecimiento lento se asociaban a una tasa de mortalidad menor. Cuando es palpable, es característicamente duro, irregular, mal delimitado, no móvil y no elástico. Un pequeño porcentaje de cánceres de mama producen secreciones por el pezón, en general suele ser unilateral de color claro. También puede haber retracción del pezón, y la piel de naranja.

La principal complicación del cáncer de mama es la recurrencia. La recidiva puede ser local (regional) o a distancia. No obstante las metástasis pueden encontrarse en muchas localizaciones distintas.


Pruebas clínicas
  • Mamografía: es un método de visualización de la mama interna en el que se utilizan rayos X. Este procedimiento es simple y seguro, puede detectar tumores y quistes que no son evidentes en la palpación. Actualmente se utiliza la técnica digital que reduce la dosis de radiación y se obtiene una imagen mucho más nítida que la mamografía convencional. Las microcalcificaciones se aprecian a simple vista, pero algunas veces es necesario complementar la prueba con una ecografía.
  • Ecografía: puede ser utilizada para la diferenciación de tumores benignos de malignos. Muy útil en pacientes con las mamas muy densas, con cambios fibroquísticos. La ecografía no emite radiaciones pero esta no detecta microcalcificaciones.
  • Biopsia: el diagnóstico definitivo de una lesión se establece primero con una mamografía, se complementa con una ecografía y posteriormente se realiza la biopsia del tejido que dará el resultado de si la masa es benigna o maligna.


Lewis SM, Heitkemper M, Dirksen S. Trastornos mamarios. En: Enfermería Medicoquirúrgica “Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos”. Vol II. 6ª ed. Madrid: Elsevier, 2004. P. 1402-1408.

domingo, 25 de octubre de 2015

Bibliografía 6

Ya que esta semana hemos estudiado el cáncer de mama he decidido hacer la bibliografía sobre este tema, voy a hablar sobre los factores de riesgo de esta enfermedad.

Aparte del sexo femenino (99% de los afectados son mujeres), los factores de riesgo fundamentales están relacionados con factores hereditarios, exposición a los estrógenos a lo largo de la vida y, en menor grado, factores ambientales o del estilo de vida. Los siguientes son algunos de los muchísimos factores de riesgo identificados:

-Mutaciones en la línea germinal:  Cerca del 5-10% de los cánceres de mama aparecen en personas con mutaciones en la línea germinal de genes supresores de tumores. En estas personas, el riesgo de cáncer de mama a lo largo de la vida puede superar el 90%.

-Familiares de primer grado con cáncer de mama: Aproximadamente el 15-20% de las mujeres con cáncer de mama tienen una familiar de primer grado afectada (madre, hermana o hija), pero no presentan mutaciones génicas identificadas con cáncer de mama. Este aumento del riesgo se debe, probablemente, a la interacción entre genes de susceptibilidad de bajo riesgo y factores ambientales comunes.

-Raza/grupo étnico: Las mujeres blancas no hispanas tienen la incidencia máxima en EE.UU. La variación en la frecuencia de los genes del cáncer de mama en los distintos grupos étnicos es, en parte, la responsable de estas diferencias.

-Edad: El riesgo de cáncer de mama aumenta a lo largo de toda la vida de la mujer, alcanzando su máximo a los 70-80 años, para reproducirse ligeramente después.

-Edad en la menarquia: La menarquia a edades inferiores a 11 años aumenta el riesgo en 20% comparado con la menarquia en edades superiores a 14. La menopausia tardía también aumenta el riesgo.

-Edad al tener el primer hijo: Una gestación antes de los 20 años disminuye a la mitad el riesgo respecto a mujeres nulíparas o aquellas que tienen más de 35 años la primera vez que dan a luz.

-Enfermedad mamaria benigna: Una biopsia previa de mama que revele hiperplasia atípica o alteraciones proliferativas aumenta el riesgo de carcinoma invasivo.

-Exposición a los estrógenos: La hormonoterapia menopáusica aumenta el riesgo de cáncer de mama, especialmente cuando se administran estrógenos junto con un progestágeno durante años. Por el contrario, los anticonceptivos orales no parecen aumentar el riesgo de cáncer de mama.

-Densidad de la mama: Las mujeres con mamas muy densas en la mamografía tienen un riesgo de cáncer de mama 6-8 veces superior al de aquellas mujeres con una menor densidad.

-Exposición a la radiación: La radiación del tórax, ya sea  como tratamiento para el cáncer, exposición a una bomba atómica o accidentes nucleares, se asocia a una frecuencia mayor de cáncer de mama.

-Carcinoma de la mama contralateral o del endometrio: Cerca del 1% de las mujeres con cáncer de mama desarrolla un segundo carcinoma mamario contralateral cada año.

-Dieta: Los estudios de gran tamaño no han conseguido encontrar correlaciones sólidas entre el riesgo de cáncer de mama y la ingesta dietética de algún tipo específico de alimento.

-Obesidad: Las mujeres obesas menores de 40 años tienen menor riesgo como resultado de los ciclos anovulatorios y las concentraciones de progesterona más bajas. Por el contrario, las mujeres obesas posmenopáusicas presentan un riesgo mayor, atribuido a la síntesis de estrógenos en los depósitos de grasa.

-Ejercicio: Probablemente exista un pequeño efecto protector para las mujeres físicamente activas.

-Lactancia materna: Cuanto más tiempo mantenga la lactancia una mujer, mayor es la reducción del riesgo.

-Toxinas ambientales: Hay dudas sobre si algunos contaminantes ambientales, como los pesticidas organoclorados, tienen efectos estrogénicos en las personas. Se están investigando intensamente posibles relaciones con el riesgo de cáncer de mama, pero hasta la fecha no se han establecido asociaciones definitivas.


Kumar V, Abbas K.A, Aster C.J. Mama. Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. Novena edición. Barcelona, España: Elsevier; 2015. p. 1051-1054.

Bibliografía 6



Un tema sobre el que hemos hablado esta sexta semana de teoría es el cáncer, concretamente sobre el cáncer de mama. Por ello he decidido investigar un poco más de manera general sobre el cáncer y los pacientes oncológicos.

El cáncer es un grupo de complejas enfermedades cuyas manifestaciones variarán dependiendo del sistema orgánico afectado y del tipo de células tumorales implicadas. Puede afectar a individuos de cualquier edad, sexo, etnia u origen geográfico. Aunque la incidencia y la mortalidad han descendido de forma continua desde 1990, sigue siendo una de las enfermedades más temidas.

El cáncer puede tratarse mediante cirugía, quimioterapia, radioterapia, tratamiento biológico, tratamiento fotodinámico, trasplante de médula ósea o células progenitoras y medidas complementarias. 

La quimioterapia es el empleo de fármacos citotóxicos para reducir el tamaño del tumor, asociada a la cirugía o a la radioterapia, o para prevenir o tratar la metástasis. La radioterapia consiste en la emisión de radiaciones ionizantes de rayos X y rayos “y” en forma de teleterapia (consiste en la emisión de radiación desde una fuente situada a cierta distancia del paciente, de forma que la dosis que alcanza el tumor es relativamente homogénea) o de braquiterapia (en la que el material radiactivo se coloca directamente en el tumor o en un lugar adyacente, de manera que el tumor recibe una dosis más alta que los tejidos que lo rodean), puede emplearse para destruir el tumor, reducir su tamaño, aliviar el dolor o solucionar una obstrucción. Estos dos tipos de tratamiento son bastante temidos y asociados siempre a una situación de mucho peligro por parte de los pacientes.

Otra de las mayores preocupaciones de los pacientes, las familias y los profesionales sanitarios  de la oncología es el dolor. El dolor en el cáncer puede clasificarse como agudo con un patrón más definido, con manifestaciones típicas y suele deberse a la hiperactividad de sistema autónomo; o crónico, el cual dura más de 6 meses y no suele presentar manifestaciones objetivas fundamentalmente por la adaptación del sistema nervioso autónomo a la agresión crónica, este tipo de dolor suele derivar en cambios de personalidad, alteraciones funcionales y trastornos en el estilo de vida que pueden afectar gravemente al cumplimiento terapéutico y a la calidad de vida.

Los cambios en la calidad de vida también suelen deberse al estrés físico que produce la enfermedad. Cuando el sistema inmunitario descubre una neoplasia (masa de tejido nuevo que prolifera de manera independiente a las estructuras circundantes y que carece de un propósito fisiológico) intenta destruirla utilizando los recursos del organismo. Este realiza un ataque masivo contra el invasor, recurriendo a muchos recursos como mediadores químicos, hormonas, encimas, células sanguíneas, anticuerpos, etc. Estas respuestas también utilizan los mecanismos del equilibrio hidroelectrolítico y nutricional. Este esfuerzo masivo requiere una tremenda cantidad de energía.  Por ello, muchos pacientes con cáncer presentan cansancio, adelgazamiento, anemia, deshidratación y alteraciones sanguíneas.

Los pacientes también muestran diversas respuestas psicológicas y emocionales. Algunos ven  el cáncer como una sentencia de muerte y experimentan un pesar abrumador que a menudo les lleva a rendirse. Otros se sienten culpables o consideran el cáncer como un castigo por conductas pasadas. Pueden experimentar ira, impotencia, miedo al desenlace de la enfermedad, a los efectos del tratamiento, al dolor o a la muerte. Hay casos en los que se sienten aislados a causa del estigma del cáncer y las antiguas creencias sobre el contagio. Las preocupaciones sobre la imagen corporal y la disfunción sexual también suelen estar muy presentes.

Lemone P, Burke K. Fisiopatología y patrones de salud. En: Lemone P, editora. Enfermería medicoquirúrgica: Pensamiento crítico en la asistencia del paciente. 4ª ed. Madrid: Pearson; 2009. p. 368-418.

sábado, 24 de octubre de 2015

Bibliografía 6

Esta semana nos toca hablar sobre el paciente oncológico, en concreto,  nos centraremos sobre el cáncer de mama. Como hemos visto en clase, el desarrollo de un tumor comienza cuando una célula normal sufre una mutación genética que refuerza su tendencia a proliferar, formándose una célula genéticamente alterada. Esta célula se reproduce en exceso dando lugar a un fenómeno llamado hiperplasia.

De acuerdo con la ACS, la incidencia del cáncer de mama continúa creciendo, en Estados Unidos, por ejemplo, una de cada siete mujeres presenta a lo largo de su vida riesgo de padecerlo. Existen  diversos factores que deben tenerse en cuenta para determinar el estadio de  enfermedad y pronóstico, así, como para establecer un plan terapéutico basado en el diagnóstico, la diferenciación del tumor es un factor pronóstico, de tal manera que, los tumores poco diferenciados hacen prever un peor desenlace. Otros factores que deben considerarse en el tratamiento y en el pronóstico son la tasa de crecimiento tumoral, (fase S), las características del ADN, los receptores de estrógeno y progesterona, otras alteraciones bioquímicas, la existencia de metástasis en ganglios linfáticos y la metástasis a distancia. 

Este libro, nos dice que para el tratamiento de un cáncer y en especial este de mama, se puede incluir alguno, todos o una combinación de los siguientes procesos: cirugía, quimioterapia, radioterapia, tratamiento hormonal o tratamiento biológico. En el caso del cáncer de mama metastásico, puede considerarse crónico en algunas mujeres, puede requerir un tratamiento de varios años.

Seguiremos hablando de cómo se debe hacer la detección sintomática de la enfermedad. La ACS recomienda que se practique una mamografía anual a todas las mujeres de más de los 40 años. A las mujeres que tengan una edad comprendida entre los 20 y los 39 se les debe realizar un examen mamario cada tres años. También es de especial relevancia saber, como bien indica el libro que aquellas mujeres que tengan más riesgo de desarrollar el cáncer mamario se les puede empezar a realizar las mamografías antes de los 40 años

Por otra parte, la ACS  ya no recomienda de manera rutinaria la autoexploración de los senos de manera mensual sino que, recomienda reeducar a las mujeres  para que sean capaces de considerar los beneficios y limitaciones de esta autoexploración y que les permita la elección de realizarla o no.

A continuación, haré una breve mención de otros tumores como el de cabeza y cuello, en los que se incluyen, además el de faringe, laringe o cavidad oral, en estos casos suele haber una incidencia de la enfermedad mayor en hombres que en mujeres entre los factores causales que encuentra el libro para estos casos son el tabaco y el alcohol, que por lo general el consumo de estas sustancias suele ser mayor en hombres que en mujeres.

 Para terminar, comentaré que este libro me parece interesante porque de forma resumida te explica aspectos del cáncer de mama, así como de otros como el cáncer de pulmón, cabeza y cuello y las intervenciones que se pueden hacer en estos casos.


Swearingen PL. Cuidados de enfermería en pacientes con cáncer. En: Swearing PL editora. Manual de Enfermería Médico-Quirúrgica Intervenciones enfermeras y tratamientos interdisciplinarios. 6ªed. Barcelona: Elsevier; 2008.p. 34-44

Bibliografía 6

En la sexta semana de clase, hemos estudiado el cáncer de mama. Por lo tanto os voy hablar de este tipo de cáncer, haciendo mayor hincapié en las causas de éste.

CARCINOMA DE LA MAMA

El carcinoma de la mama es la neoplasia maligna no cutánea más común en las mujeres. El cáncer de mama es una enfermedad heterogénea con una amplia gama de aspectos histológicos. La mayoría de los carcinomas son positivos para receptores de estrógenos (RE) y se caracterizan por una firma genética dominada por las docenas de genes controlados por estrógenos. Los carcinomas RE positivos y RE negativos muestran diferencias notables respecto a las características de los pacientes y anatomopatologías, la respuesta al tratamiento y la evolución.

 Etiología y patogenia

Los principales factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama son hormonales y genéticos. Así pues, los carcinomas de mama se pueden dividir en esporádicos, probablemente relacionados con la exposición a hormonas, y hereditarios, asociados a mutaciones de la línea germinal.

*Cáncer de mama hereditario.

La herencia de uno o varios genes de susceptibilidad es la causa principal de aproximadamente el 12% de los cánceres de mama.

La probabilidad de una etiología hereditaria aumenta cuando existen múltiples familiares en primer grado afectados, cuando los individuos se afectan antes de la menopausia y/o tienen múltiples cánceres, o cuando existen miembros de la familia con otros cánceres específicos. En algunas familias el aumento del riesgo es resultado de una sola mutación en un gen de cáncer de mama altamente penetrante.

*Cáncer de mama esporádico

Los factores de riesgo mayores para el cáncer de mama esporádico están relacionados con la exposición a hormonas, sexo, edad de la menarquia y de la menopausia, historia de reproducción, lactancia y estrógenos exógenos. La mayoría de los cánceres esporádicos ocurren en mujeres posmenopáusicas y son RE positivos.

La exposición hormonal aumenta el número de células diana potenciales mediante estimulación del crecimiento mamario durante la pubertad, los ciclos menstruales y el embarazo. La exposición también impulsa ciclos de proliferación que determinan un riesgo de daño del ADN en las células. Una vez que existen células premalignas o malignas, las hormonas pueden estimular su crecimiento, así como el crecimiento de las células epiteliales y estromales normales que pueden favorecer el desarrollo tumoral.

Los estrógenos también pueden desempeñar un papel más directo en la carcinogenia. Los metabolitos de los estrógenos pueden causar mutaciones o generar radicales libres dañinos para el ADN en células y en modelos animales. También se ha propuesto que las variantes de los genes participantes en la síntesis y el metabolismo del estrógeno pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama.


Kumar V, Abbas A K, Fausto N, Aster J C. Mama. Robbins y Cotran- Patología estructural y funcional. 8ª. Barcelona: Elsevier; 2010. 1073-1079. 

Bibliografía 6



El cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente en el sexo femenino siendo en España la primera causa de mortalidad por cáncer en la mujer. Su incidencia aumenta con el nivel económico diagnosticándose más de la mitad de los casos en los países desarrollados.

La patogénesis molecular del cáncer de mama involucra una serie de alteraciones genéticas de la célula epitelial de la mama que resulta en células somáticas malignas agresivas. El proceso puede ser iniciado por una variedad de carcinógenos y puede ser promovido por varios factores ambientales y fisiológicos. 

FACTORES DE RIESGO


Edad: la máxima frecuencia de cáncer de mama se sitúa entre los 50-60 años aumentando la incidencia de manera gradual a partir de los 30.


Antecedentes de patología mamaria: riesgo mayor en las lesiones proliferativas con atipia.

Historial personal y familiar: una historia previa personal de carcinoma in situ o invasor aumenta el riesgo de cáncer en la mama homo y contralateral. La historia familiar de cáncer de mama es un importante factor de riesgo que varía dependiendo de si es familia de primer grado, periodo menstrual y de si la enfermedad es bilateral.

Factores genéticos: está relacionado con la mutación de los genes BRCA1 y  BRCA2.La mutación del gen p53 está vinculado a la mayor incidencia de cáncer de mama.

Factores hormonales y reproductivos: la exposición prolongada a estrógenos aumenta el riesgo de cáncer así como la menarquía temprana antes de los 12 años. La menopausia tardía duplica el riesgo y ciclos largos e irregulares están relacionados con un menor riesgo. La lactancia materna ejerce un efecto protector.

Hormonas exógenas: algunos estudios demuestran una correlación dosis-dependiente entre el cáncer de mama y la administración de estrógenos como terapia sustitutiva a largo plazo en mujeres potmenopaúsicas. Los anticonceptivos hormonales no se implican de forma clara en la patogenia de este cáncer.

Dieta: la obesidad en pacientes postmenopaúsicas aumentas el riesgo. En algunos casos se relaciona la ingesta de alcohol con desarrollo del cáncer y la relación con el tabaco y la cafeína es controvertida. Una dieta baja en grasas, con limitado consumo de alcohol y con un adecuado control del peso corporal ha demostrado igualmente que reduce las recaídas.

Ejercicio físico: previene el cáncer de mama en mujeres sanas y la recaída en mujeres con cáncer de mama previo.

Radiaciones: existe una relación entre el cáncer y la exposición excesiva antes de los 40 años.

Signos y síntomas: la clínica más habitual es la incidencia de una masa palpable indolora. Puede añadirse dolor, secreción por el pezón y retracciones de la piel. 

Manifestaciones sistémicas: menos del 10% de las pacientes presentan metástasis en el momento del diagnostico, siendo más frecuente su aparición a lo largo de la evolución.

Para realizar el diagnostico se realiza una autoexploración, mamografía, ecografía (prueba complementaria a la mamografía para diferencias lesiones solidas de quísticas), termografía, resonancia magnética, procedimientos invasivos (biopsia), procedimientos invasivos en la axila y estudio de extensión (para descartar metástasis).

Adansa JC, Morillo E., Bellido Hernandez L., Bratos Lorenzo R., Castro Marcos E., Cruz González F. et al. Cáncer de mama. En: Cruz Hernandez JJ, Rodríguez CA, Morillo E., editores. Oncología Clínica. 5ª ed. Madrid: Aula Médica; 2011. p. 365- 375.