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martes, 17 de noviembre de 2015

Bibliografía 9

Esta semana voy a hablar otra vez sobre mi trabajo de campo, me centraré en los tipos de cirugía que se pueden realizar para curar la Colitis ulcerosa.

Cirugía en la Colitis ulcerosa 
La cirugía para extirpar el colon cura la colitis ulcerosa y elimina la amenaza de que se presente cáncer de colon. El paciente puede necesitar cirugía si tiene: colitis que no responde al tratamiento médico completo, cambios en el revestimiento del colon que pueden llevar a cáncer o problemas graves como ruptura del colon, sangrado intenso o megacolon tóxico.

La mayoría de las veces, se extirpa el colon entero, incluso el recto. En la cirugía, al paciente se le puede hacer: 
Una colectomía, que es un procedimiento que conecta el intestino delgado con el ano para lograr un funcionamiento intestinal más normal. Aún así, es importante saber que aunque la colectomía cura la enfermedad intestinal en la colitis ulcerosa, las manifestaciones extraintestinales pueden persistir. 
 
 
Una ostomía, la más común es la colostomía, que es una abertura creada quirúrgicamente entre el colon y la pared  abdominal. Parte del colon se traslada sobre la parte interna de la pared abdominal y se crea un estoma. Las heces y el flato pasan a través del estoma en lugar de a través del ano.
Con una colostomía permanente, se elimina  la parte enferma del colon. Una colostomía temporal le da tiempo al intestino enfermo o dañado para que se cure. Después de la curación, se lleva a cabo una intervención quirúrgica para volver a conectar el intestino.
El lugar de la colostomía depende del lugar de la enfermedad o de la lesión y a su vez, de esto depende la consistencia de las deposiciones. Cuanta más parte del colon queda para reabsorber agua, más sólida y formada será la deposición. Si la colostomía se encuentra cerca del inicio del colon, las deposiciones son líquidas; y si está cerca del final del colon, da lugar a deposiciones formadas.
Las deposiciones irritan la piel. Para evitar que se irrite la piel alrededor del estoma hay que lavarla y secarla convenientemente y después aplicar una barrera cutánea alrededor del estoma ya que esto evita que las deposiciones entren en contacto con la piel. La barrera cutánea puede ser parte de la bolsa o bien se trata de un dispositivo aparte.

  

Sorrentino SA, Remmert LN, Gorek B. Ayudar a la evacuación intestinal. En: Sorrentino SA, directora. Fundamentos de Enfermería Práctica. 4ª ed. España: Elsevier; 2011. P. 317-321.

MedlinePlus  [Internet]. Philadelphia: MedlinePlus; 1998 [actualizado 20 de Noviembre de 2014; citado 22 de Octubre de 2015]. Disponible en: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000250.htm

Bibliografía 8

Esta semana voy a hablar de nuevo sobre mi trabajo de campo, pero en este caso sobre la Colitis ulcerosa, centrándome sobre todo en su curso clínico y su clasificación.

La Colitis ulcerosa
La colitis ulcerosa es un trastorno inflamatorio no específico del colon. Esta enfermedad es más frecuente en los Estados Unidos y en los países occidentales. Puede comenzar a cualquier edad y tiene un pico de incidencia entre los 20 y los 25 años. A diferencia de la enfermedad de Crohn, que puede afectar diversas zonas del tracto gastrointestinal, la colitis ulcerosa se limita al recto y al colon. Suele comenzar en la capa mucosa, aunque también puede extenderse a la capa submucosa.

La extensión proximal de la enfermedad es variable. Puede afectar solo al recto (proctitis ulcerosa), al recto y al colon sigmoide (proctosigmoiditis), al colon izquierdo (colitis del lado izquierdo) o a todo el colon (pancolitis). El proceso inflamatorio tiende a confluir y a ser continuo, a diferencia de lo que ocurre en la enfermedad de Crohn en la que se intercala con zonas normales.

Áreas a las que puede afectar la Colitis ulcerosa
  
Fisiopatología, signos y síntomas
Las lesiones que se forman en las criptas de Lieberkuhn en la base de la cama mucosa son características de la enfermedad. El proceso inflamatorio lleva a la formación de hemorragias puntiformes en la mucosa, que luego supuran y forman abscesos en las criptas. Estas lesiones inflamatorias pueden volverse necróticas y ulcerarse. Las ulceraciones suelen ser superficiales, pero a menudo se extienden y producen grandes zonas de denudación. Como resultado del proceso inflamatorio, la capa mucosa desarrolla proyecciones en forma de lengüetas similares a pólipos, denominadas pseudopólipos. Se produce un engrosamiento de la pared intestinal en respuesta a los episodios repetidos de colitis.

La diarrea, que es la manifestación característica de la colitis ulcerosa, varía de acuerdo con la gravedad de la enfermedad. Puede haber hasta 30 o 40 deposiciones por día. Las heces contienen sangre y moco, ya que la colitis ulcerosa afecta a la capa mucosa del intestino. Puede haber diarrea nocturna, en los casos en que los síntomas diurnos son intensos, como también calambres abdominales leves e incontinencia fecal. Son frecuentes la anorexia, la debilidad y la fatiga.  

Inflamación del colon en la Colitis ulcerosa

Clasificación de la Colitis Ulcerosa
La colitis ulcerosa por lo general evoluciona con exarcerbaciones y remisiones. La gravedad de la enfermedad puede variar desde formas leves hasta fulminantes. De acuerdo con esto, la enfermedad se divide en 3 tipos: crónica leve, crónica intermitente y aguda fulminante
  • La forma más frecuente es la crónica leve, en la que la hemorragia y la diarrea son leves y los signos sistémicos son mínimos o están ausentes. Pero se caracteriza por la persistencia de actividad inflamatoria a pesar del tratamiento médico durante un periodo mínimo de seis meses.
  • La forma crónica intermitente es la forma más frecuente de la enfermedad, afectando al 70% de los pacientes que la padecen. Se caracteriza por cursar con brotes repetidos de actividad inflamatoria que alternan con periodos de remisión más o menos largos. Los síntomas más frecuentes son hemorragia intermitente y diarrea ligera. Las complicaciones no suelen ser muy frecuentes y la respuesta al tratamiento generalmente es satisfactoria
  • En alrededor del 15% de las personas afectadas, la enfermedad toma el curso de aguda fulminante, afecta a todo el colon y se manifiesta con diarrea sanguinolenta intensa, fiebre y dolor abdominal agudo. Estas personas corren el riesgo dedesarrollar megacolon toxico, que se caracteriza por la dilatación del colon y signos de toxicidad sistémica. Se produce por extensión de la respuesta inflamatoria, que afecta a los componentes neural y vascular del intestino. Otros factores que contribuyen son el uso de laxantes, narcóticos y anticolinérgicos, y la presencia de hipopotasemia
Una de las complicaciones más temidas de la colitis ulcerosa es el cáncer de colon. En personas que sufren de pacolitis durante por lo menos 10 años, el riesgo de desarrollar cáncer es más de 20 a 30 veces mayor que el de la población en general.

Diagnóstico
El diagnóstico de la colitis ulcerosa se basa en la anamnesis y en el examen físico y se confirma con una proctosignoidoscopia.

Tratamiento 
El tratamiento depende del grado de la enfermedad y de la gravedad de los síntomas.  Los objetivos de este son: controlar los ataques agudos, prevenir los ataques repetitivos y ayudar a sanar el colon.

Algunos pacientes con síntomas leves a moderados pueden controlarlos evitando la cafeína, la lactosa, los alimentos muy condimentados y los que producen gases. Los medicamentos utilizados para el tratamiento de la colitis ulcerosa son similares a los que se emplean en el tratamiento de la enfermedad de Crohn. Entre ellos se incluyen los compuestos de 5-ASA irreasorbibles (como la mesalamina y la olsalazina). Los corticosteroides se utilizan en forma selectiva para disminuir la respuesta inflamatoria aguda. Las personas con colitisj grave pueden ser tratadas con inmunosupresores, como la ciclosporina.

En los pacientes con colitis ulcerosa que no responde al tratamiento, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico (resección del recto y del colon completo) con la creación de una ostomía o una anastomosis.


Porth CM. Trastornos de la función gastrointestinal. En: Porth CM, director. Fisiopatología: Salud-enfermedad: un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2010. P. 899-900.

Bibliografía 7

Durante esta semana hemos tratado el tema de las diferentes alteraciones de la piel, uno de ellas son las quemaduras, de las que hablaré en este artículo.

Quemaduras
Las quemaduras son heridas causadas por la transferencia de energía de una fuente de calor al cuerpo, la cual calienta el tejido lo suficiente para causar daño. En el sitio, el calor desnaturaliza las proteínas celulares e interrumpe el riego sanguíneo.

La cantidad de daño cutáneo se relaciona con:
  • La temperatura del agente abrasivo.
  • El agente abrasivo.
  • La duración de la exposición.
  • La conductividad del tejido.
  • El grosor de las estructuras dérmicas afectadas.

Las alteraciones del funcionamiento normal de la piel secundarias a una lesión por quemadura importante incluyen la pérdida de las funciones de protección, el deterioro de la capacidad para regular la temperatura, el incremento del riesgo de infección, los cambios en la función sensorial, la pérdida de líquidos, la alteración de la regeneración cutánea y el deterioro de las funciones secretora y excretora.


Clasificación de las lesiones por quemadura
La gravedad de una lesión por quemadura está influenciada por la profundida de destrucción, el porcentaje de lesión, la causa de la quemadura, la edad del paciente, las lesiones concurrentes, los antecedentes médicos y el lugar de la lesión. 

El tamaño de una herida por quemadura se estima con base en las partes del cuerpo afectadas. Un método común es la Regla de los nueve. Este método divide el cuerpo en segmentos cuyas áreas son 9% o múltiplos de 9% de la superficie corporal total, con el perigeo como 1%. Aunque esta fórmula es fácil, no resulta tan precisa para valorar a los niños.

Según la profundidad de la quemadura, estas se clasifican en tres tipos:

  • Espesor parcial (superficial): 1º a 2º grado. Afecta a la epidermis y papilas de la dermis. Es de apariencia roja brillante a rosada. Se blanquea al tacto, ampollas llenas de suero, brillante y húmeda. Es sensible al aire, temperatura y tacto. Su tiempo de cicatrización es de 7-10 días.
  • Espesor parcial (profunda): 2º grado. Afecta a la epidermis, 1/2 a 7/8 de la dermis. En cuanto a su apariencia, puede haber ampollas, es rosada a roja clara a blanca, es suave y flexible. En cuanto a la sensibilidad, la presión puede ser dolorosa por exposición de las terminales nerviosas. Su tiempo de cicatrización es de 14-21 días, puede necesitar injerto para disminuir la cicatriz.
  • Espesor total: 3º a 4º grado. Las áreas afectadas son la epidermis, dermis, tejido, músculo y hueso. Es de apariencia nieve, gris o café. La textura es firme y curtida, no elástica. En cuanto a la sensibilidad, no hay dolor conforme las terminales nerviosas se destruyen, a menos que estén rodeadas por áreas de quemaduras de espesor parcial. Necesita injertos para completar la cicatrización. 


Etiología
Las lesiones por quemadura pueden ser por diversas causas. Las más frecuentes incluyen llama, contacto, químico, electrónico y radiación.

Complicaciones
La lesión por inhalación es una complicación importante que puede acompañar a una quemadura con llama en un espacio cerrado. La infección es otra complicación habitual. La incidencia de infección se incrementa con el tamaño de la quemadura porque la primera línea de defensa contra los microorganismos es la piel. 
 
Una quemadura importante también puede causar compromiso neurovascular. La formación de escaras crea presión y contribuye a disminuir el riesgo sanguíneo a las áreas distales de la quemadura. 
 
 
Bolex RT. Cuidados de enfermería de pacientes con quemaduras. En: Williams LS, Hopper PD, coordinadores. Enfermería Medicoquirúrgica. 3ª ed. México: McGraw Hill; 2009. P. 1290-1298.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Bibliografía 6

Durante esta semana hemos abordado en clase el tema del cáncer de mama y me parece una cuestión muy interesante ya que hoy en día está muy presente en nuestra sociedad, aunque gracias al avance de la ciencia y la tecnología el porcentaje de cura cada vez más elevado. 
 
El cáncer de mama

El cáncer de mama es la segunda causa de muerte en las mujeres, después del cáncer de pulmón. Los estudios de investigación indican que un 96% de las pacientes diagnosticadas de cáncer localizado sin afectación o con afectación mínima de los ganglios linfáticos axilares, tienen una supervivencia superior a los 5 años. Al contrario, solo el 21% de las pacientes diagnosticadas en estudios avanzados con metástasis a distancia sobreviven a los 5 años.

El cáncer de mama se origina en el epitelio que recubre los conductos o en el epitelio de los lóbulos. Se han identificado distintos tipos de cáncer de mama, según sus características histológicas y patrones de crecimiento. Este puede ser invasivo o in situ y el ritmo de crecimiento de cáncer puede ser lento o rápido.


Los factores más importantes en el pronóstico son el tamaño, la invasión de los ganglios linfático axilares (a mayor número de ganglios invadidos,  peor pronóstico), la diferenciación del tumor, la características de las células malignas y el estado de receptores de estrógenos y progesterona. El tipo de cáncer de mama parece tener poco valor pronóstico una vez que el cáncer se ha mestastatizado.
 
Tipos de cáncer de mama
  • Cáncer de mama no invasivo: se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared (membrana basal) del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido que lo rodea. El aumento del cribado mamográfico ha dado lugar a mayor número de mujeres diagnosticadas de este tipo de cáncer. Se denomina carcinoma ductal in situ si se origina en las células que revisten los conductos galactóforos (conductos por donde circula la leche hacia el pezón). Este suele ser unilateral y tiende a progresar a cáncer de mama invasivo si no se trata.  Y  carcinoma lobulillar in situ si se origina en las células de los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Este se entiende como una lesión premaligna, es decir, las mujeres que lo sufren aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama invasivo.
  • Cáncer de mama invasivo o infiltrante: se llama así a la proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del ducto o el lobulillo, invadiendo el tejido circundante. Fundamentalmente existen dos tipos de cáncer de mama invasivo: el carcinoma ductal invasivo, que es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres infiltrantes de mama. Y el carcinoma lobulillar invasivo, cuya incidencia es mucho menor, del 10%.
  • Enfermedad de Paget: es una enfermedad de la mama caracterizada por una lesión persistente del pezón y aréola, con o sin masa palpable. Puede haber picor, quemazón y secreción por el pezón, con erosión superficial y ulceración. 
  • Cáncer de mama inflamatorio: es el de mayor malignidad de todos y es raro.  Es un carcinoma muy agresivo y de rápido crecimiento. La piel de la mama esta enrojecida, caliente y engrosada, con una apariencia como de piel de naranja. Algunas veces aparecen en la mama crestas y bultos pequeños que se asemejan a urticaria. Y además aparece metástasis de forma precoz y múltiple.
 
Detección del cáncer de mama
El cáncer de mama se detecta como un nódulo o una alteración mamográfica. Es más frecuente en el cuadrante superoexterno porque es la localización de mayor proporción de tejido glandular. Las lesiones de crecimiento lento se asociaban a una tasa de mortalidad menor. Cuando es palpable, es característicamente duro, irregular, mal delimitado, no móvil y no elástico. Un pequeño porcentaje de cánceres de mama producen secreciones por el pezón, en general suele ser unilateral de color claro. También puede haber retracción del pezón, y la piel de naranja.

La principal complicación del cáncer de mama es la recurrencia. La recidiva puede ser local (regional) o a distancia. No obstante las metástasis pueden encontrarse en muchas localizaciones distintas.


Pruebas clínicas
  • Mamografía: es un método de visualización de la mama interna en el que se utilizan rayos X. Este procedimiento es simple y seguro, puede detectar tumores y quistes que no son evidentes en la palpación. Actualmente se utiliza la técnica digital que reduce la dosis de radiación y se obtiene una imagen mucho más nítida que la mamografía convencional. Las microcalcificaciones se aprecian a simple vista, pero algunas veces es necesario complementar la prueba con una ecografía.
  • Ecografía: puede ser utilizada para la diferenciación de tumores benignos de malignos. Muy útil en pacientes con las mamas muy densas, con cambios fibroquísticos. La ecografía no emite radiaciones pero esta no detecta microcalcificaciones.
  • Biopsia: el diagnóstico definitivo de una lesión se establece primero con una mamografía, se complementa con una ecografía y posteriormente se realiza la biopsia del tejido que dará el resultado de si la masa es benigna o maligna.


Lewis SM, Heitkemper M, Dirksen S. Trastornos mamarios. En: Enfermería Medicoquirúrgica “Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos”. Vol II. 6ª ed. Madrid: Elsevier, 2004. P. 1402-1408.

Bibliografía 5

Esta semana voy a hablar sobre mi trabajo de campo, concretamente me voy a centrar en la enfermedad de Crohn.

La enfermedad de Crohn
La enfermedad de Crohn es una respuesta inflamatoria de tipo granulomatosa recurrente que puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, aunque en la mayoría de las personas incide más sobre el intestino delgado. Por lo general afecta a personas de entre 20 y 30 años, con un leve predominio en las mujeres. Esta enfermedad progresa en forma lenta e implacable y a menudo puede ser discapacitante. 


El curso clínico de la enfermedad es variable, a menudo hay períodos de exacerbaciones y remisiones. Los principales síntomas son diarrea intermitente, dolor cólico en el cuadrante inferior derecho, pérdida de peso, alteraciones de los líquidos y electrolitos, fiebre baja y malestar general. Y las principales manifestaciones o signos suelen ser lesiones granulomatosas en todas las capas del intestino, ulceración de la piel perianal, fístulas y abcesos abdominales y obstrucción intestinal.

El diagnóstico requiere una anamnesis completa y un examen físico minucioso. Entre las principales pruebas diagnósticas que se suelen realizar están la sigmoidoscopia, examen de muestras de heces frescas, tomografía computarizada y radiografías con contraste. La realización de estas pruebas sirven para detectar signos como abcesos, fístulas, infección, realizar biopsias, etc.

Los métodos de tratamiento se centran en la inhibición de la respuesta inflamatoria y en promover la curación, mantener una nutrición adecuada, y prevenir y tratar las complicaciones. Las medicaciones más utilizadas son corticosteroides, sulfasalazina, metroonidazil, ciclosporina y 6-mercaptopurina para tratar la reacción inflamatoria. 

En 1999, la FDA aprobó el uso de infliximab para el tratamiento de la enfermedad de  Crohn moderada a grave que no responde a los tratamientos estándares o  para el tratamiento de fístulas de drenaje abiertas. Este es el primer tratamiento específico aprobado para esta enfermedad ya que combate varios de los signos y síntomas que presentan los pacientes con este problema de salud.

En este trastorno son frecuentes las deficiencias nutricionales debido a la diarrea, la esteatorrea y otros problemas de malabsorción. Se recomienda una dieta nutritiva rica en calorías, vitaminas y proteínas, y evitar las grasas, pues tienden a agravar la diarrea. En la fase aguda de la enfermedad se indica una dieta básica, con buen balance nutricional pero sin residuos y de poco volumen, debido a que los alimentos que se ingieren de esta manera se absorben en el yeyuno y permiten al intestino inflamado descansar. En los casos en los que el intestino no puede absorber el alimento se utiliza la nutrición parenteral total que consiste en la administración intravenosa de soluciones de glucosa hipertónicas con el agregado de aminoácidos y grasas. Éstas se deben administrar a través de una vena central de mayor diámetro. 


Porth CM. Trastornos de la función gastrointestinal. En: Porth CM, director. Fisiopatología: Salud-enfermedad: un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2010. P. 898-899.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Bibliografía 4

En esta semana hemos tratado las enfermedades gastrointestinales, a mi grupo en especial nos ha tocado la úlcera péptica, sobre la que hablaré en este artículo.

La úlcera péptica
El término úlcera péptica se refiere a un grupo de trastornos ulcerosos en zonas del tracto gastrointestinal superior que están expuestas a las secreciones ácido-pépticas. Las formas más frecuentes de úlcera péptica son las úlceras duodenal y gástrica. La úlcera péptica, con sus exacerbaciones y remisiones, representa un problema crónco de salud. Cerca del 10% de la población tiene o tendrá úlcera péptica.

La úlcera péptica puede afectar a una o atodas las capas del estómago o del duodeno. Puede penetrar solo en la superficie mucosa o extenderse hacia las capas del músculo liso. En algunos casos una úlcera puede penetrar en la pared externa del estómago o del duodeno. La curación de la capa muscular se produce por reemplazo con tejido cicatrizal; las capas de la mucosa que cubren al músculo cicatrizado se regeneran, pero esta regeneración no es perfecta por lo que se producen episodios repetidos de ulceración. 

Desde comienzos de la década de 1980, hubo un cambio radical respecto a lo que se consideraba la causa de la úlcera péptica. Ya no se piensa que se debe a una predisposición genética, al estrés o a una dieta desordenada. La mayoría de los casos se deben a infección por H. pylori, la segunda causa más frecuente es el uso de AINE y de aspirina. Es probable que la aparición de úlcera péptica en miembros de una misma familia, que antes se atribuía a factores genéticos, se deba a la infección intrafamiliar por H. pylori y no a una susceptibilidad genética. 


Manifestaciones
Las principales manifestaciones clínicas de la úlcera péptica no complicada son las molestias y el dolor. Este último se describe como quemante, corrosivo o como un calambre, por lo general es rítmico y aparece con el estómago vacío. El dolor se localiza sobre una pequeña zona cerca de la línea media en el epigastrio, y puede irradiarse por debajo del margen costal hacia la espalda o, rara vez, hacia el hombro derecho. El dolor se alivia con alimentos y con los antiácidos. En lesiones más extensas puede haber sensibilidad a la presión superficial y a la profunda en la zona epigástrica y defensa múscular voluntaria. 


Complicaciones
Las complicaciones de la úlcera péptica son:
  • Hemorragia: se produce por sangrado del tejido de granulación o por erosión de la úlcera en una arteria o vena. Se presenta en hasta un 10 a 20% de pacientes. La hemorragia puede evidenciarse por hematemesis o melena. Hasta un 20% de las personas con úlceras sangrantes no tienen síntomas previos de dolor; esto sucede en especial en las que reciben AINE. La hemorragia aguda se evidencia por la aparición repentina de debilidad, mareos, sed, piel fría y húmeda, deseo de defecar, heces blandas, alquitranadas o rojas, etc.
  • Obstrucción: es provocada por edema, espasmo o contracción del tejido cicatrizal que dificulta el pasaje del contenido gástrico a través del píloro o zonas adyacentes. Hay sensación de saciedad epigástrica y de pesadez luego de las comidas. Y en casos de obstrucción grave, hay vómitos de alimentos no digeridos.
  • Perforación: se produce por erosión de todas las capas de la pared del estómago o del duodeno. Se produce en cerca del 5% de las personas con úlcera péptica, y en este caso el contenido gastrointestinal penetra en el peritoneo y produce peritonitis, o penetra en estructuras adyacentes como el páncreas. La irradiación del dolor hacia la espalda, un gran sufrimiento nocturno, y la falta de alivio del dolor con las comidas o antiácidos pueden indicar la presencia de una perforación.


Diagnóstico
Los procedimientos de diagnóstico de la úlcera péptica son la anamnesis, los estudios de laboratorio, los estudios por imágenes y la endoscopia. Se debe prestar atención al uso de aspirinas y AINE al confeccionar la historia clínica. Es importante diferenciar entre la úlcera péptica y otras causas de dolor epigástrico. El hallazgo de anemia hipocrómica y de sangre oculta en las heces indica la presencia de hemorragia.

La endoscopia (gastroscopia y duodenoscopia) se puede utilizar para visualizar la zona de la úlcera y obtener muestras de biopsia para determinar la presencia de H. pylori y descartar enfermedad maligna. Las radiografías con bario se utilizan para detectar la presencia de un cráter ulceroso y para descartar un carcinoma gástrico.


Tratamiento
El tratamiento de la úlcera péptica ha cambiado de forma drástica en los últimos años; en la actualidad el objetivo es erradicar la causa y permitir la curación permanente de la enfermedad.

El tratamiento farmacológico se centra en la erradicación de H. pylori, el alivio de los síntomas de la úlcera y la curación del cráter ulceroso. Los fármacos neutralizadores del ácido, inhibidores del ácido y protectores de la muosa se utilizan para aliviar los síntomas y promover la curación del cráter ulceroso. Se debe evitar la aspirina y los AINE en la medida de lo posible. No hay evidencias de que sean beneficiosas dietas especiales en el tratamiento de la úlcera péptica.

En la actualidad el manejo quirúrgico de la úlcera péptica se limita al tratamiento de las complicaciones. Cuando se requiere cirugía, se utilizan métodos mínimamente invasivos. En casos de úlceras con sangrado, se puede lograr la hemostasia con métodos endoscópicos. Y el uso del balón de dilatación por vía endoscópica suele ser eficaz para aliviar una obstrucción. 


Porth CM. Transtornos de la función gastrointestinal. En: Porh CM, director. Fisiopatología: Salud-enfermedad: un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Paramericana; 2010. P.893-894.