El cáncer de mama
El cáncer de mama es la segunda
causa de muerte en las mujeres, después del cáncer de pulmón. Los estudios de
investigación indican que un 96% de las pacientes diagnosticadas de cáncer
localizado sin afectación o con afectación mínima de los ganglios linfáticos
axilares, tienen una supervivencia superior a los 5 años. Al contrario, solo el
21% de las pacientes diagnosticadas en estudios avanzados con metástasis a distancia
sobreviven a los 5 años.
El cáncer de mama se origina en el epitelio
que recubre los conductos o en el epitelio de los lóbulos. Se han identificado
distintos tipos de cáncer de mama, según sus características histológicas y
patrones de crecimiento. Este puede ser invasivo o in situ y el ritmo de
crecimiento de cáncer puede ser lento o rápido.
Los factores más importantes en el
pronóstico son el tamaño, la invasión de los ganglios linfático axilares (a
mayor número de ganglios invadidos, peor
pronóstico), la diferenciación del tumor, la características de las células
malignas y el estado de receptores de estrógenos y progesterona. El tipo de
cáncer de mama parece tener poco valor pronóstico una vez que el cáncer se ha
mestastatizado.
Tipos de cáncer de mama
- Cáncer de mama no invasivo: se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared (membrana basal) del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido que lo rodea. El aumento del cribado mamográfico ha dado lugar a mayor número de mujeres diagnosticadas de este tipo de cáncer. Se denomina carcinoma ductal in situ si se origina en las células que revisten los conductos galactóforos (conductos por donde circula la leche hacia el pezón). Este suele ser unilateral y tiende a progresar a cáncer de mama invasivo si no se trata. Y carcinoma lobulillar in situ si se origina en las células de los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Este se entiende como una lesión premaligna, es decir, las mujeres que lo sufren aumentan el riesgo de padecer cáncer de mama invasivo.
- Cáncer de mama invasivo o infiltrante: se llama así a la proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del ducto o el lobulillo, invadiendo el tejido circundante. Fundamentalmente existen dos tipos de cáncer de mama invasivo: el carcinoma ductal invasivo, que es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres infiltrantes de mama. Y el carcinoma lobulillar invasivo, cuya incidencia es mucho menor, del 10%.
- Enfermedad de Paget: es una enfermedad de la mama caracterizada por una lesión persistente del pezón y aréola, con o sin masa palpable. Puede haber picor, quemazón y secreción por el pezón, con erosión superficial y ulceración.
- Cáncer de mama inflamatorio: es el de mayor malignidad de todos y es raro. Es un carcinoma muy agresivo y de rápido crecimiento. La piel de la mama esta enrojecida, caliente y engrosada, con una apariencia como de piel de naranja. Algunas veces aparecen en la mama crestas y bultos pequeños que se asemejan a urticaria. Y además aparece metástasis de forma precoz y múltiple.
Detección del cáncer de mama
El cáncer de mama se detecta como un nódulo o
una alteración mamográfica. Es más frecuente en el cuadrante superoexterno
porque es la localización de mayor proporción de tejido glandular. Las lesiones
de crecimiento lento se asociaban a una tasa de mortalidad menor. Cuando es
palpable, es característicamente duro, irregular, mal delimitado, no móvil y no
elástico. Un pequeño porcentaje de cánceres de mama producen secreciones por el
pezón, en general suele ser unilateral de color claro. También puede haber
retracción del pezón, y la piel de naranja.
La principal complicación del cáncer de mama es la recurrencia. La recidiva puede ser local (regional) o a distancia. No obstante las metástasis pueden encontrarse en muchas localizaciones distintas.
La principal complicación del cáncer de mama es la recurrencia. La recidiva puede ser local (regional) o a distancia. No obstante las metástasis pueden encontrarse en muchas localizaciones distintas.
Pruebas clínicas
- Mamografía: es un método de visualización de la mama interna en el que se utilizan rayos X. Este procedimiento es simple y seguro, puede detectar tumores y quistes que no son evidentes en la palpación. Actualmente se utiliza la técnica digital que reduce la dosis de radiación y se obtiene una imagen mucho más nítida que la mamografía convencional. Las microcalcificaciones se aprecian a simple vista, pero algunas veces es necesario complementar la prueba con una ecografía.
- Ecografía: puede ser utilizada para la diferenciación de tumores benignos de malignos. Muy útil en pacientes con las mamas muy densas, con cambios fibroquísticos. La ecografía no emite radiaciones pero esta no detecta microcalcificaciones.
- Biopsia: el diagnóstico definitivo de una lesión se establece primero con una mamografía, se complementa con una ecografía y posteriormente se realiza la biopsia del tejido que dará el resultado de si la masa es benigna o maligna.

Lewis SM, Heitkemper M, Dirksen S. Trastornos mamarios. En: Enfermería Medicoquirúrgica “Valoración y Cuidados de Problemas Clínicos”. Vol II. 6ª ed. Madrid: Elsevier, 2004. P. 1402-1408.

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