martes, 10 de noviembre de 2015

Bibliografía 8

Esta semana he decidido hacer la bibliografía sobre una de las enfermedades del trabajo de campo que es la colitis ulcerosa o ulcerativa, ya que hace unas semanas la hice de la enfermedad de Crohn que es la otra enfermedad a tratar en dicho trabajo.

Ésta es similar a la enfermedad de Crohn ya que también es una enfermedad inflamatoria intestinal, con la diferencia de que la colitis ulcerosa se presenta solo en el intestino grueso y en el recto. Aparecen múltiples ulceraciones e inflamación difusa en la mucosa superficial y submucosa del colon. El paciente con colitis ulcerativa tiene mayor riesgo de cáncer colorrectal.

Algunas causas de esta enfermedad son la infección, la alergia y la reacción autoinmunitaria. Agentes ambientales como pesticidas, tabaco, radiación y aditivos alimenticios pueden precipitar una exacerbación. También se sugiere un componente psicológico en el origen de esta enfermedad, ya que el estrés psicológico puede desencadenar o empeorar un ataque de síntomas. La colitis ulcerosa suele aparecer entre los 15 y los 40 años.


Los síntomas suelen ser dolor abdominal, diarrea, sangrado rectal y urgencia fecal. También se puede presentar anorexia, pérdida de peso, cólicos, vómito, fiebre y deshidratación relacionados con cinco a veinte evacuaciones líquidas al día. A menudo también se presenta anemia como efecto del sangrado rectal. Al igual que en la enfermedad de Crohn pueden aparecer lesiones cutáneas, trastornos inflamatorios de los ojos y anormalidades de la función hepática. 

La obstrucción intestinal, la perforación y la peritonitis son posibles complicaciones de esta enfermedad. Los cólicos intestinales y las evacuaciones frecuentes, algunas veces dolorosas, pueden dar lugar a que el paciente se encuentre en un estado ansioso y deprimido.


Para descartar la presencia de cualquier microorganismo bacteriano o amebiano se efectúa un examen de la muestra de heces. Los niveles de leucocitos y la velocidad de sedimentación globular están elevados por la inflamación crónica. Suele haber pérdida de electrolitos y proteínas por la diarrea crónica, la disfunción hepática y la malabsorción. 


La endoscopia y el enema con bario ayudan a diferenciar la colitis ulcerativa de otras enfermedades del colon con síntomas similares. La biopsia tomada durante la sigmoidoscopia y la colonoscopia muestra casi siempre células anormales. Suele usarse también la tomografía de coherencia óptica para diferenciar esta enfermedad de la enfermedad de Crohn.


Suelen prescribirse medicamentos para el tratamiento similares a los de la enfermedad de Crohn. Se considera la operación para el sangrado excesivo, síntomas graves, perforación o megacolon tóxico. Es importante para el tratamiento de esta enfermedad evitar alimentos que producen gas o diarrea, alimentos ricos en fibra, cafeína, alimentos condimentados y lácteos. 


Williams LS, Hopper PD. Cuidados de enfermería de pacientes con trastornos gastrointestinales inferiores. En: Williams LS, directora. Enfermería Medicoquirúrgica. 3ª ed. Mexico: McGraw-Hill; 2009. p. 726-731.

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