Esta semana
he decidido hacer la bibliografía sobre una de las enfermedades del trabajo de
campo que es la colitis ulcerosa o ulcerativa, ya que hace unas semanas la hice
de la enfermedad de Crohn que es la otra enfermedad a tratar en dicho trabajo.
Ésta es
similar a la enfermedad de Crohn ya que también es una enfermedad inflamatoria
intestinal, con la diferencia de que la colitis ulcerosa se presenta solo en el
intestino grueso y en el recto. Aparecen múltiples ulceraciones e inflamación
difusa en la mucosa superficial y submucosa del colon. El paciente con colitis
ulcerativa tiene mayor riesgo de cáncer colorrectal.
Algunas
causas de esta enfermedad son la infección, la alergia y la reacción autoinmunitaria.
Agentes ambientales como pesticidas, tabaco, radiación y aditivos alimenticios
pueden precipitar una exacerbación. También se sugiere un componente psicológico
en el origen de esta enfermedad, ya que el estrés psicológico puede desencadenar
o empeorar un ataque de síntomas. La colitis ulcerosa suele aparecer entre los
15 y los 40 años.
Los
síntomas suelen ser dolor abdominal, diarrea, sangrado rectal y urgencia fecal.
También se puede presentar anorexia, pérdida de peso, cólicos, vómito, fiebre y
deshidratación relacionados con cinco a veinte evacuaciones líquidas al día. A
menudo también se presenta anemia como efecto del sangrado rectal. Al igual que
en la enfermedad de Crohn pueden aparecer lesiones cutáneas, trastornos
inflamatorios de los ojos y anormalidades de la función hepática.
La
obstrucción intestinal, la perforación y la peritonitis son posibles complicaciones
de esta enfermedad. Los cólicos intestinales y las evacuaciones frecuentes,
algunas veces dolorosas, pueden dar lugar a que el paciente se encuentre en un
estado ansioso y deprimido.
Para
descartar la presencia de cualquier microorganismo bacteriano o amebiano se
efectúa un examen de la muestra de heces. Los niveles de leucocitos y la
velocidad de sedimentación globular están elevados por la inflamación crónica.
Suele haber pérdida de electrolitos y proteínas por la diarrea crónica, la
disfunción hepática y la malabsorción.
La
endoscopia y el enema con bario ayudan a diferenciar la colitis ulcerativa de
otras enfermedades del colon con síntomas similares. La biopsia tomada durante
la sigmoidoscopia y la colonoscopia muestra casi siempre células anormales. Suele
usarse también la tomografía de coherencia óptica para diferenciar esta enfermedad
de la enfermedad de Crohn.
Suelen
prescribirse medicamentos para el tratamiento similares a los de la enfermedad
de Crohn. Se considera la operación para el sangrado excesivo, síntomas graves,
perforación o megacolon tóxico. Es importante para el tratamiento de esta
enfermedad evitar alimentos que producen gas o diarrea, alimentos ricos en
fibra, cafeína, alimentos condimentados y lácteos.
Williams LS, Hopper PD. Cuidados de enfermería de pacientes
con trastornos gastrointestinales inferiores. En: Williams LS, directora. Enfermería
Medicoquirúrgica. 3ª ed. Mexico: McGraw-Hill; 2009. p. 726-731.
No hay comentarios:
Publicar un comentario