sábado, 7 de noviembre de 2015

Práctica 3

En la práctica de esta semana hemos estudiado cómo tratar las diferentes úlceras por presión, a continuación os haré un pequeño resumen.

El cuidado de las úlceras por presión consta de 4 apartados, el concepto TIME sobre cura en ambiente húmedo consiste en la preparación del lecho de la herida, adaptándose a las necesidades de la misma y al proceso de cicatrización. El objetivo de este concepto es ofrecer una guía práctica y sistemática para el tratamiento de heridas crónicas, sirviendo de recordatorio en las intervenciones clínicas y los resultados que cabe esperar.

T = Control tejido no viable
I = Control de la inflamación y de la infección
M = Control del exudado
E = Estimulación de bordes epoteliales

En el primero se lleva a cabo la limpieza de la lesión , es decir, la eliminación del tejido necrótico o comprometido. Se recomienda usar una jeringa de 20 y consiste en limpiar la zona sin dañar el tejido sano, usando suero fisiológico. Se limpia la zona con el mínimo traumatismo y se seca usando la mínima fuerza. La acción que posibilita la retirada de este tipo de tejido es el desbridamiento que es un conjunto de mecanismos dirigidos a la retirada de todos los tejidos y materiales no viables presentes en el lecho de la herida.
Encontramos varios tipos de desbridamiento:

-Quirúrgico: úlceras estadio IV.
-Enzimático: pomada con enzimas proteolíticas que sólo actúan sobre el tejido mal. Se suele combinar con hidrogel.
-Autolítico: es el más lento pero el más seguro. Se lava la herida con suero fisiológico y se coloca un apósito.
-Cortante: utilizar antisépticos, evitar contaminar y usar analgesia previa.
-Mecánico: es un prodecimiento violento y doloroso.
-Larval y osmótico

Sólo se podrá usar betadine antes y después del desbridamiento cortante y en la momificación de la úlcera arterial.

En el segundo apartado controlamos la inflamación y la infección de la úlcera. Es importante tener clara la diferencia entre contaminación y colonización.

-Contaminación: bacterias que no se multiplican, por tanto la herida si que avanza.
-Colonización: bacterias que se multiplican y que no dejan que la ulcera mejore.

En el tercer paso encontramos el control del exudado. Una humedad excesiva provoca maceración de la herida y su escasez implica tener un lecho seco y retraso en la cicatrización. Necesitamos controlar el exudado de forma dinámica, manteniendo un ambiente óptimo, que se adapte al medio.  La principal opción para manejar el exudado en el tratamiento local de las heridas son los apósitos, los cuales deben ser eficaces frente a las fugas de exudado. Encontramos así diferentes tipos de apósitos en función de su modo de actuación.

-Films de poliuretano: se usan para rasguños, estadíos II… En general para todo lo que no tengamos claro cómo hay que tratar.
-Apósitos de hidrogel: proporcionan humedad, para heridas con poco exudado.
-Hidrocoloides: exudado bajo.
-Hidrocelulares: se pueden usar para todo tipo de heridas, es el único que podemos utilizar para bajar la presión.
-De alginato cálcico o hidrofibra: cuando hay mucho exudado.
-Espuma (FOAM): niveles moderados-altos de exudado.
-De plata: si el paciente fuera alérgico a la plata podemos usar yodo. A la hora de usar un apósito con plata hay que tener en cuenta que la plata no se puede juntar con la colaginasa.

Por último tenemos la estimulación de los bordes epiteliales. La cicatrización ocurre de los bordes hacia el centro de la herida, por migración celular. Debemos utilizar productos que aceleren la cicatrización mediante procesos biológicos, que favorezcan la formación de tejido de granulación y epitelización de los bordes de la herida.

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