Cura seca de una herida
En esta práctica hemos aprendido a realizar la cura seca de heridas, y para ello hemos trabajado con heridas quirúrgicas suturadas a las que se les ha realizado un cierre primario para que se produzca una cicatrización por primera intención.Instrumental necesario
- Guantes estériles
- Paño fenestrado estéril
- Suero fisiológico
- Povidona yodada o clorhexidina diluida
- Gasas estériles
- Apósitos estériles
- Esparadrapo
- Jeringa
- Aguja SC e IM
- Pinzas de disección sin dientes
- Pinzas de Pean
- Tijeras de Mayo
Procedimiento
En primer lugar, antes de realizar la cura, debemos preparar la zona para evitar que se produzcan infecciones, y a continuación procederemos al lavado de manos durante dos o tres minutos con gel normal y hasta el antebrazo, al terminar podremos secarnos con papel desechable.Tras el lavado de manos, prepararemos el campo estéril donde vamos a trabajar. Para ello colocaremos un paño estéril sobre la mesa auxiliar con las manos desnudas y con cuidado de no rozarlo con nada, y posicionaremos la mesa cerca para disponer con facilidad el material, pero de forma que no nos moleste y no impida nuestro trabajo. Una vez preparado el campo estéril, dejaremos sobre él todo el material estéril, llevando cuidado para no contaminarlo. Y por otro lado, fuera de este campo estéril, dejaremos el material no estéril como la povidona yodada, el suero fisiológico, el esparadrapo y el contenedor donde tiraremos los desechos fisiológicos.
Una vez preparado todo el material, procederemos a la cura de la herida. Para ello, primero quitaremos el apósito de la herida del paciente sin los guantes estériles puestos para visualizarla, volvemos a realizar el lavado de manos y nos ponemos los guantes estériles. Para ponernos los guantes lo haremos con la técnica abierta para ponerse guantes quirúrgicos o estériles: abrimos el embalaje con cuidado y dejamos caer sobre la mesa estéril la envoltura que contiene los guantes estériles, identificamos qué guante es el derecho y cuál es el izquierdo y procedemos a enguantar primero nuestra mano no dominante; cogeremos el guante por su interior y recogeremos toda la mano para evitar tocar el exterior, metemos la mano y colocamos los dedos en la posición correcta, por último, enguantamos la otra mano y nos colocamos los guantes hasta que estén correctamente.
Con los guantes estériles ya puestos, procederemos a la realización de una torunda con una gasa, ayudándonos con las pinzas de Pean y con las pinzas de disección sin dientes. Para hacer la torunda doblaremos la gasa de la siguiente forma: primero formando un rectángulo, después un cuadrado, lo doblamos por la diagonal y por último cogemos los picos que queden sueltos. Una vez hecha la torunda la impregnamos en suero fisiológico con una jeringa y procederemos a la limpieza de la herida de dentro hacia fuera para evitar introducir nuevos gérmenes que la puedan infectar. Repetiremos este proceso tantas veces como sea necesario, según la herida. Una vez limpia la herida, la secaremos con una nueva torunda.
A continuación, realizaremos la aseptización de la herida con otra torunda impregnada en povidona yodada y haciendo movimientos circulares. Para finalizar la cura, colocaremos un nuevo apósito en la herida o una gasa sujetada con esparadrapo.
Por último, recogeremos todos los materiales, desecharemos las gasas y depositaremos las agujas en los contenedores especiales para materiales peligrosos. Nos quitaremos los guantes y nos volveremos a lavar las manos, para concluir con el registro de la cura.
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