sábado, 14 de noviembre de 2015

Práctica 3



En esta tercera práctica ha venido un enfermero a darnos una charla sobre apósitos y ulceras por presión. 

Una úlcera por presión es una lesión localizada de la piel y de los tejidos subyacentes, o de ambos, habitualmente sobre un saliente óseo. Es el resultado de la presión o de la combinación de la presión con fuerzas de cizallamiento y fricción, o ambas. La parte posterior de la cabeza, las escápulas, los codos, las caderas, el sacro, las rodillas, los tobillos, los talones y los dedos de los pies son prominencias óseas. Las orejas y los pliegues de la piel también suelen ser focos de úlceras de decúbito.


Entre los factores de riesgo están las grietas cutáneas, los defectos de circulación de una zona concreta, la humedad, la sequedad de la piel y la irritación por orina o heces. Las personas de edad avanzada y las discapacitadas están expuestas a un riesgo alto de desarrollar úlceras por presión.


Las úlceras por presión se agrupan por su gravedad: la etapa I es la inicial y la etapa IV es la peor:
-Etapa I: un área enrojecida sobre la piel que al presionarla no se vuelve blanca. 
-Etapa II: la piel se ampolla o forma una úlcera abierta. El área alrededor de la ampolla puede estar roja o irritada.
-Etapa III: la piel ahora desarrolla un agujero abierto y hundido llamado cráter. Hay daño al tejido que se encuentra bajo la piel (daño subcutáneo).
-Etapa IV: la úlcera de decúbito se ha vuelto tan profunda que hay daño al músculo y al hueso y, algunas veces, a los tendones y articulaciones. 


Para el tratamiento de una úlcera por presión se utiliza un procedimiento que se resume con la palabra TIME. La T (tissue) hace referencia al control del tejido necrótico, la I (infection) representa el control de la inflamación y la infección, la M (moisture) se refiere al control del exudado y la E (edge) que hace referencia a la estimulación de los bordes epiteliales, cuando se resuelve la colonización o la infección crítica y se equilibra la humedad, el enfoque de la herida deberá centrarse en los bordes epiteliales. 


Primero se debe limpiar con una jeringa de 20cc y suero, con una aguja cualquiera (exceptuando la subcutánea ya que tiene un calibre muy pequeño, la intravenosa podría servir por ejemplo). A continuación debemos secar la zona con una gasa estéril y proceder con el desbridamiento si es necesario. El desbridamiento tiene como objetivo la eliminación del tejido necrótico para disminuir la carga bacteriana, reduce los productos de desecho que impiden o retrasan el movimiento celular necesario para la cicatrización, contribuye a la prevención de la infección y permite valorar el lecho y los bordes de la herida. Existen varios tipos de desbridamiento: quirúrgico (se debe realizar en un quirófano, pero suele ser un método muy agresivo), cortante (con bisturí y antiseptico), enzimático (con una pomada, este es el más usado), autolítico (utiliza las enzimas endógenas del propio organismo para eliminar lentamente el tejido necrótico de una herida, para ello solo hay que aplicar un buen apósito), mecánico (incluye la terapia con hidromasaje y la irrigación de la herida pero estos métodos no son selectivos, y siempre existe la posibilidad de eliminar, además del tejido necrótico, el tejido epitelial y de granulación) y desbridamiento biológico, en este caso el tejido necrótico, es eliminado por larvas de la mosca verde lucilia sericata.


Después de la limpieza de la herida se deben de aplicar una serie de productos y un apósito que quedan determinados según el tipo de úlcera y del estado en el que se encuentre. Un apósito ideal debe proporcionar un medio óptimo, un ambiente lo más fisiológico posible y un adecuado nivel de humedad en el lecho de la herida, y a su vez debe aislar térmicamente la herida y protegerla. Hay distintos tipos de apósitos:

-Film de poliuretano (biofilm): el más simple, se suele usar para la prevención o para cerrar los apósitos que cortamos por la mitad.


-Hidrogel: aumenta la humedad, se utiliza en heridas con poco exudado.


-Hidrocoloide: utilizado para heridas con exudado bajo.


-Hidrocelulares: ideales para todo tipo de heridas, ante la duda siempre aplicar este tipo de apósito aunque suelen utilizarse en heridas con mucho exudado.


-Plata: es un antimicrobiano, se usa cuando hay algo de infección.


-Alginato: utilizado en heridas con mucho exudado.


-Espuma (FOAM): también utilizado en heridas con exudado moderado-alto.


-Yodo: al igual que la plata es un antimicrobiano aplicado cuando no se puede emplear la plata.

-Colagenasa: también es antimicrobiano.


-Proteosan: este es un nuevo producto que se utiliza al igual que el suero fisiológico para limpiar la herida pero además tiene un efecto antimicrobiano, por lo que aplicando este producto solo hace falta cubrir la herida con un apósito, sin necesidad de añadir ningún otro tipo de producto como la plata o la colagenasa.



Las tres cosas más importantes de la práctica y que es esencial saberlas son:

 -No poner gasa, ya que esta se adhiere a la herida y al retirarla se rompe el tejido que  recubre la herida.

 -No aplicar betadine, exceptuando antes y después del desbridamiento cortante, ya que este seca la piel y es más efectivo un ambiente húmedo para la cura de la herida.

 -Ante la duda o falta de medios aplicar un apósito hidrocelular, ya que este proporciona un ambiente muy beneficioso para la curación de la herida.


Finalmente hemos aprendido que la diferencia entre una úlcera arterial y una venosa es que cuando hay una úlcera arterial en las proximidades no se detecta el pulso, y en cuanto al tratamiento en la venosa se debe aplicar compresión.

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