El cáncer de mama es la neoplasia
maligna más frecuente en el sexo femenino siendo en España la primera causa de
mortalidad por cáncer en la mujer. Su incidencia aumenta con el nivel económico
diagnosticándose más de la mitad de los casos en los países desarrollados.
La patogénesis molecular del
cáncer de mama involucra una serie de alteraciones genéticas de la célula
epitelial de la mama que resulta en células somáticas malignas agresivas. El
proceso puede ser iniciado por una variedad de carcinógenos y puede ser
promovido por varios factores ambientales y fisiológicos.
FACTORES DE RIESGO
Edad: la máxima frecuencia de cáncer de mama se sitúa entre los 50-60 años aumentando la incidencia de manera gradual a partir de los 30.
Antecedentes de patología mamaria: riesgo mayor en las lesiones proliferativas con atipia.
Historial personal y familiar:
una historia previa personal de carcinoma in situ o invasor aumenta el riesgo
de cáncer en la mama homo y contralateral. La historia familiar de cáncer de
mama es un importante factor de riesgo que varía dependiendo de si es familia
de primer grado, periodo menstrual y de si la enfermedad es bilateral.
Factores genéticos: está
relacionado con la mutación de los genes BRCA1 y BRCA2.La mutación del gen p53 está vinculado
a la mayor incidencia de cáncer de mama.
Factores hormonales y
reproductivos: la exposición prolongada a estrógenos aumenta el riesgo de
cáncer así como la menarquía temprana antes de los 12 años. La menopausia tardía
duplica el riesgo y ciclos largos e irregulares están relacionados con un menor
riesgo. La lactancia materna ejerce un efecto protector.
Hormonas exógenas: algunos
estudios demuestran una correlación dosis-dependiente entre el cáncer de mama y
la administración de estrógenos como terapia sustitutiva a largo plazo en
mujeres potmenopaúsicas. Los anticonceptivos hormonales no se implican de forma
clara en la patogenia de este cáncer.
Dieta: la obesidad en pacientes
postmenopaúsicas aumentas el riesgo. En algunos casos se relaciona la ingesta
de alcohol con desarrollo del cáncer y la relación con el tabaco y la cafeína
es controvertida. Una dieta baja en grasas, con limitado consumo de alcohol y
con un adecuado control del peso corporal ha demostrado igualmente que reduce las
recaídas.
Ejercicio físico: previene el
cáncer de mama en mujeres sanas y la recaída en mujeres con cáncer de mama
previo.
Radiaciones: existe una relación
entre el cáncer y la exposición excesiva antes de los 40 años.
Signos y síntomas: la clínica más
habitual es la incidencia de una masa palpable indolora. Puede añadirse dolor,
secreción por el pezón y retracciones de la piel.
Manifestaciones sistémicas: menos
del 10% de las pacientes presentan metástasis en el momento del diagnostico,
siendo más frecuente su aparición a lo largo de la evolución.
Para realizar el diagnostico se
realiza una autoexploración, mamografía, ecografía (prueba complementaria a la
mamografía para diferencias lesiones solidas de quísticas), termografía,
resonancia magnética, procedimientos invasivos (biopsia), procedimientos
invasivos en la axila y estudio de extensión (para descartar metástasis).
Adansa JC, Morillo E., Bellido
Hernandez L., Bratos Lorenzo R., Castro Marcos E., Cruz González F. et al.
Cáncer de mama. En: Cruz Hernandez JJ, Rodríguez CA, Morillo E., editores.
Oncología Clínica. 5ª ed. Madrid: Aula Médica; 2011. p. 365- 375.
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