sábado, 3 de octubre de 2015

Bibliografía 3

Como esta semana hemos hablado del dolor  he escogido el tema de sus tipos y características  porque me parece interesante profundizar un poco más en este tema.

Del primer tipo de dolor que nos habla este capítulo es del dolor agudo y sus tipos. Este dolor tiene un inicio brusco principalmente debido a un traumatismo, una intervención o a causa de una inflamación. Suele ser temporal, punzante,  localizado y puede tener una duración máxima de 6 meses.  Los 3  tipos de dolor agudo son el dolor somático que se origina en los receptores nerviosos localizado en la piel o cerca de la superficie cutánea, el dolor visceral que se origina en los órganos corporales y suele ser sordo y mal localizado y el dolor referido que se percibe en una zona alejada del dolor del estimulo.

 El dolor crónico es un dolor prolongado que suele durar más de 6 meses y no siempre se asocia a una causa identificable.  Un ejemplo de dolor crónico sería unas migrañas o una persona que sufre un cáncer incurable. Generalmente las personas que sufren este tipo de dolor  no sufren cambios en los signos vitales (taquicardia, aumento de la presión arterial, cambios en la frecuencia respiratoria) porque su organismo se ha adaptado al dolor a diferencia de lo que ocurre a las personas que padecen un dolor agudo. El dolor crónico puede subdividirse en cuatro categorías (dolor agudo recidivante, dolor activo limitado en el tiempo, dolor no maligno crónico y el síndrome del dolor crónico intratable). Los trastornos dolores crónicos más frecuentes suelen ser lumbalgias, neuralgias, cáncer, síndrome del dolor regional completo, hiperalgesias, síndrome del dolor miofascial y dolor crónico postoperatorio.

El dolor intercurrente es un dolor que  superar el dolor basal tratado o sin tratar, temporal y a menudo debilitante siendo necesario en muchas ocasiones aumentar la dosis de analgésicos. Un subtipo de este dolor seria el que es predecible precipitado por un acontecimiento como puede ser toser, es decir, el dolor se experimenta cuando se inicia una actividad. A este subtipo  se llama dolor incidicente.

El dolor central es un dolor asociado a una lesión traumática o patológica del sistema nervioso central. Uno de los tipos más frecuentes es el dolor talámico que es intenso, espontaneo y a menudo continuo.

El dolor fantasma es el dolor percibido por aquellas personas a las que se les ha amputado un miembro. Este tipo de dolor se presenta con mayor frecuencia en las personas que anteriormente a la amputación sufrieron dolor en ese miembro y persiste esa sensación dolorosa.  Se cree que este tipo de dolor se debe al estimulo de los nervios seccionados en la zona de la amputación. El tratamiento para este tipo de dolor es complejo e insatisfactorio.

El dolor psicogénico es aquel que no resulta de una estimulación nociceptiva ni de una alteración neuronal, sino de una causa psíquica o de la intensificación psicogénica de un dolor orgánico, en este último caso la intensidad del dolor es desproporcionada. Este trastorno puede deberse a conflictos interpersonales, una necesidad de apoyarse en otros o un deseo de evitar una situación estresante o traumática.


LeMone P, Burken K. Fisiopatología y patrones de salud. En: Clares JA, director. Enfermería Médico Quirúrgica. Pensamiento crítico en la asistencia del paciente. Vol 1. 4ª ed. Madrid: Pearson; 2009. p 173-175.

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