Esta semana voy a hablar del trabajo de campo
que en mi caso es sobre la colitis ulcerosa.
La colitis ulcerosa es un
trastorno inflamatorio no específico del colon. Puede comenzar a cualquier edad
y tiene un pico de incidencia entre los 20 y los 25 años. Se limita al recto y
al colon. Suele comenzar en el recto, se disemina en dirección proximal y
compromete sobre todo la capa mucosa, aunque también puede extenderse a la capa
submucosa.
Las lesiones que se forman en las
criptas de Lieberkuhn en la base de la capa mucosa son características de la
enfermedad. El proceso inflamatorio lleva a la formación de hemorragias
puntiformes en la mucosa, que luego supuran y forman abscesos en las criptas.
Estas lesiones inflamatorias pueden volverse necróticas y ulcerarse.
La diarrea, que es la
manifestación característica de la colitis ulcerosa, varía de acuerdo con la
gravedad de la enfermedad. Puede haber hasta 30 o 40 deposiciones por día. Las
heces contienen sangre y moco, ya que la colitis ulcerosa afecta a la capa
mucosa del intestino. Puede haber diarrea nocturna, en los casos en que los
síntomas diurnos son intensos, como también calambres abdominales leves e
incontinencia fecal. Son frecuentes la anorexia, la debilidad y la fatiga.
La enfermedad se divide en 3
tipos: crónica leve, crónica intermitente y aguda fulminante. La forma más frecuente es la crónica leve, en
la que la hemorragia y la diarrea son
leves y los signos sistémicos son mínimos o están ausentes. Esta forma de la
enfermedad se puede tratar con métodos conservadores. La forma crónica
intermitente se presenta en forma continua a partir del primer episodio. La
superficie del colon afectada es mayor que en la forma mas leve y hay mas
signos y complicaciones sistémicos. En alrededor del 15% de las personas afectadas,
la enfermedad toma un curso mas fulminante, afecta a todo el colon y se
manifiesta con diarrea sanguinolenta intensa, fiebre y dolor abdominal agudo.
Una de las complicaciones más
temidas de la colitis ulcerosa es el cáncer de colon. En personas que sufren de
pancolitis durante por lo menos 10 años, el riesgo de desarrollar cáncer es más
de 20 a 30 veces mayor que el de la población en general.
El diagnostico de la colitis
ulcerosa se basa en la anamnesis y en el examen físico y se confirma con una proctosignoidoscopia.
El tratamiento depende del grado
de la enfermedad y de la gravedad de los síntomas. Algunos pacientes con
síntomas leves a moderados pueden controlarlos evitando la cafeína, la lactosa
(leche), los alimentos muy condimentados y los que producen gases. Los
suplementos de fibras se pueden utilizar para disminuir la diarrea y los
síntomas rectales.
En los pacientes con colitis
ulcerosa que no responden al tratamiento conservador, puede ser necesario el
tratamiento quirúrgico (resección del recto y del colon completo) con la
creación de una ileostomía o una anastomosis ileonal.
Porth CM. Trastornos de la
función gastrointestinal. En: Porth CM, director. Fisiopatología:
salud-enfermedad, un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos aires: Médica Panamericana;2010,
p 698-701.
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