viernes, 9 de octubre de 2015

Bibliografía 4

 Esta semana voy a hablar del trabajo de campo que en mi caso es sobre la colitis ulcerosa.

La colitis ulcerosa es un trastorno inflamatorio no específico del colon. Puede comenzar a cualquier edad y tiene un pico de incidencia entre los 20 y los 25 años. Se limita al recto y al colon. Suele comenzar en el recto, se disemina en dirección proximal y compromete sobre todo la capa mucosa, aunque también puede extenderse a la capa submucosa.

Las lesiones que se forman en las criptas de Lieberkuhn en la base de la capa mucosa son características de la enfermedad. El proceso inflamatorio lleva a la formación de hemorragias puntiformes en la mucosa, que luego supuran y forman abscesos en las criptas. Estas lesiones inflamatorias pueden volverse necróticas y ulcerarse.

La diarrea, que es la manifestación característica de la colitis ulcerosa, varía de acuerdo con la gravedad de la enfermedad. Puede haber hasta 30 o 40 deposiciones por día. Las heces contienen sangre y moco, ya que la colitis ulcerosa afecta a la capa mucosa del intestino. Puede haber diarrea nocturna, en los casos en que los síntomas diurnos son intensos, como también calambres abdominales leves e incontinencia fecal. Son frecuentes la anorexia, la debilidad y la fatiga.

La enfermedad se divide en 3 tipos: crónica leve, crónica intermitente y aguda fulminante.  La forma más frecuente es la crónica leve, en la que la hemorragia  y la diarrea son leves y los signos sistémicos son mínimos o están ausentes. Esta forma de la enfermedad se puede tratar con métodos conservadores. La forma crónica intermitente se presenta en forma continua a partir del primer episodio. La superficie del colon afectada es mayor que en la forma mas leve y hay mas signos y complicaciones sistémicos. En alrededor del 15% de las personas afectadas, la enfermedad toma un curso mas fulminante, afecta a todo el colon y se manifiesta con diarrea sanguinolenta intensa, fiebre y dolor abdominal agudo.

Una de las complicaciones más temidas de la colitis ulcerosa es el cáncer de colon. En personas que sufren de pancolitis durante por lo menos 10 años, el riesgo de desarrollar cáncer es más de 20 a 30 veces mayor que el de la población en general.

El diagnostico de la colitis ulcerosa se basa en la anamnesis y en el examen físico y se confirma con una proctosignoidoscopia.

El tratamiento depende del grado de la enfermedad y de la gravedad de los síntomas. Algunos pacientes con síntomas leves a moderados pueden controlarlos evitando la cafeína, la lactosa (leche), los alimentos muy condimentados y los que producen gases. Los suplementos de fibras se pueden utilizar para disminuir la diarrea y los síntomas rectales.

En los pacientes con colitis ulcerosa que no responden al tratamiento conservador, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico (resección del recto y del colon completo) con la creación de una ileostomía o una anastomosis ileonal.


Porth CM. Trastornos de la función gastrointestinal. En: Porth CM, director. Fisiopatología: salud-enfermedad, un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos aires: Médica Panamericana;2010, p 698-701.

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