Esta semana hablaré de nuevo
de mi trabajo de campo, pero en este caso en vez de la colitis ulcerosa hablaré
sobre la morfología y manifestaciones clínicas de la enfermedad de Crohn.
La enfermedad de Crohn es una
enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede comprometer cualquier
parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, pero las localizaciones
más frecuentes afectadas en el momento de la presentación son el íleon
terminal, la válvula ileocecal y el ciego. La presencia de múltiples zonas independientes
y bien delimitadas de la enfermedad, que provocan lesiones salteadas, son
características de la enfermedad del Crohn y ayuda a distinguirlo de la colitis
ulcerosa.
La
enfermedad de Crohn puede ocurrir a cualquier edad, pero generalmente se presenta
en personas entre los 15 y los 35 años. La causa exacta de la enfermedad de
Crohn se desconoce. Es una afección que se presenta cuando el sistema
inmunitario del propio cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal
sano (trastorno autoinmunitario). Los
factores que pueden jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad abarcan los genes y los
antecedentes familiares (las personas de ascendencia judía están en mayor
riesgo), los factores ambientales, tendencia del cuerpo a reqccionar de forma exagerada a bacterias normales en los intestinos y tabaquismo.
Morfología: Las lesiones
iniciales son las úlceras aftosas que producen múltiples lesiones con úlceras
elongadas orientadas siguiendo el eje largo del intestino. El edema y la
pérdida de textura normal de la mucosa son frecuentes, mientras que la
conservación de zonas salteadas de la mucosa da lugar a una textura grosera con
aspecto de empedrado en el que el tejido enfermo está deprimido por debajo de
la mucosa normal. Las fisuras son frecuentes entre los pliegues de la mucosa y
pueden llegar hasta zonas profundas. Las características microscópicas de esta
enfermedad consisten en abudantes neutrófilos que infiltran y dañan las criptas
del epitelio. Los grupos de neutrófilos en la cripta se denominan abscesos
críticos y a menudo se asocian a la destrucción de las mismas. La ulceración es
frecuente en la enfermedad de Crohn y puede verse una transición brusca entre
la mucosa normal y la mucosa ulcerada adyacente. La atrofia mucosa con pérdida
de criptas aparece después de años de enfermedad, los granulomas no caseosos
una característica fundamental de esta enfermedad, aparecen en el 35% de los
casos en zonas de enfermedad activa o en zonas no afectadas o en cualquiera de
las capas de la pared intestinal.
Manifestaciones clínicas:
son muy variables. En la mayoría de los casos, la enfermedad comienza con
crisis intermitentes de una diarrea, fiebre y dolor abdominal. Los periodos de
enfermedad activa se interrumpen por periodos asintomáticos que duran entre
semanas y meses. La reactivación de la enfermedad se asocia a factores externos
como estrés, dieta y tabaquismo. La
anemia ferropénica puede aparecer en personas con enfermedad del colon,
mientras que la enfermedad extensa en el intestino delgado provoca la pérdida
de proteínas séricas e hipoalbuminemia y malabsorción. También son frecuentes
la estenosis fibrosante, las fistulas y las perforaciones y abscesos
peritoneales.
Entre las manifestaciones
extraintestinales podemos mencionar uveítis, poliartritis migratoria,
sacroilitis, eritema nudoso y dedos en palillo de tambor pudiendo aparecer
cualquiera de ellos antes de reconocer la enfermedad intestinal.
Kumar V, Abbas A.K. , Aster J.C. Tubo digestivo. En: Robbins y Cotran, directores. Patología estructural y funcional. 9ªed.
Barcelona: Elsevier; 2015. p.798-800.
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