sábado, 17 de octubre de 2015

Bibliografía 5

Esta semana hablaré de nuevo de mi trabajo de campo, pero en este caso en vez de la colitis ulcerosa hablaré sobre la morfología y manifestaciones clínicas de la enfermedad de Crohn.
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede comprometer cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, pero las localizaciones más frecuentes afectadas en el momento de la presentación son el íleon terminal, la válvula ileocecal y el ciego. La presencia de múltiples zonas independientes y bien delimitadas de la enfermedad, que provocan lesiones salteadas, son características de la enfermedad del Crohn y ayuda a distinguirlo de la colitis ulcerosa.
La enfermedad de Crohn puede ocurrir a cualquier edad, pero generalmente se presenta en personas entre los 15 y los 35 años. La causa exacta de la enfermedad de Crohn se desconoce. Es una afección que se presenta cuando el sistema inmunitario del propio cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal sano (trastorno autoinmunitario). Los factores que pueden jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad abarcan los genes y los antecedentes familiares (las personas de ascendencia judía están en mayor riesgo), los factores ambientales, tendencia del cuerpo a reqccionar de forma exagerada a bacterias normales en los intestinos y tabaquismo.
Morfología: Las lesiones iniciales son las úlceras aftosas que producen múltiples lesiones con úlceras elongadas orientadas siguiendo el eje largo del intestino. El edema y la pérdida de textura normal de la mucosa son frecuentes, mientras que la conservación de zonas salteadas de la mucosa da lugar a una textura grosera con aspecto de empedrado en el que el tejido enfermo está deprimido por debajo de la mucosa normal. Las fisuras son frecuentes entre los pliegues de la mucosa y pueden llegar hasta zonas profundas. Las características microscópicas de esta enfermedad consisten en abudantes neutrófilos que infiltran y dañan las criptas del epitelio. Los grupos de neutrófilos en la cripta se denominan abscesos críticos y a menudo se asocian a la destrucción de las mismas. La ulceración es frecuente en la enfermedad de Crohn y puede verse una transición brusca entre la mucosa normal y la mucosa ulcerada adyacente. La atrofia mucosa con pérdida de criptas aparece después de años de enfermedad, los granulomas no caseosos una característica fundamental de esta enfermedad, aparecen en el 35% de los casos en zonas de enfermedad activa o en zonas no afectadas o en cualquiera de las capas de la pared intestinal.

Manifestaciones clínicas: son muy variables. En la mayoría de los casos, la enfermedad comienza con crisis intermitentes de una diarrea, fiebre y dolor abdominal. Los periodos de enfermedad activa se interrumpen por periodos asintomáticos que duran entre semanas y meses. La reactivación de la enfermedad se asocia a factores externos como estrés, dieta y tabaquismo.  La anemia ferropénica puede aparecer en personas con enfermedad del colon, mientras que la enfermedad extensa en el intestino delgado provoca la pérdida de proteínas séricas e hipoalbuminemia y malabsorción. También son frecuentes la estenosis fibrosante, las fistulas y las perforaciones y abscesos peritoneales.
Entre las manifestaciones extraintestinales podemos mencionar uveítis, poliartritis migratoria, sacroilitis, eritema nudoso y dedos en palillo de tambor pudiendo aparecer cualquiera de ellos antes de reconocer la enfermedad intestinal.


Kumar V,  Abbas A.K. , Aster J.C. Tubo digestivo. En: Robbins y Cotran, directores. Patología estructural y funcional. 9ªed. Barcelona: Elsevier; 2015. p.798-800.

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