Ya que esta semana hemos estudiado las hemorragias he
decidido hacer mi resumen sobre la hemorragia uterina disfuncional. Esta
hemorragia está provocada por alteraciones en el control hormonal de la
menstruación, que se produce con mayor frecuencia y es más abundante. Suele
darse al principio y al final de la edad fértil. En el 90% de los casos los
ovarios no liberan un óvulo entonces el embarazo es posible.
Cuando un óvulo es liberado y no fertilizado los estrógenos
disminuyen, pero en este caso ocurre lo contrario, estos aumentan. El alto
nivel de estrógenos no está equilibrado por un nivel apropiado de progesterona
entonces el óvulo no se libera. Como resultado el endometrio sigue engrosándose
en lugar de descamarse y producirse un período menstrual normal, este trastorno
se denomina hiperplasia endometrial. El endometrio se expulsa entonces de forma
incompleta e irregular, dando lugar a una hemorragia, irregular, prolongada y
en ocasiones copiosa. Esta hemorragia es frecuente entre las mujeres con síndrome
de ovario poliquístico y se produce en algunas que tienen endometriosis. Si la
hemorragia continúa, las mujeres pueden acabar sufriendo una carencia de hierro
y, en ocasiones, una anemia. Un nivel de estrógenos altos no compensado por la
progesterona aumenta el riesgo de cáncer de endometrio, incluso en mujeres
jóvenes.
Entre las causas de la hemorragia uterina disfuncional se
encuentran las anormalidades de los órganos genitales, la inflamación, los
trastornos de la coagulación de la sangre, el embarazo y sus complicaciones y
el uso de anticonceptivos o de algunos medicamentos.
Para establecer que la hemorragia es anormal el médico le
hace a la paciente unas preguntas sobre el patrón que sigue la menstruación,
también se realiza una exploración física. Si el riesgo de cáncer de endometrio
es elevado deberá realizarse una biopsia endometrial antes de iniciar el
tratamiento farmacológico. Este riesgo es mayor en mujeres con las siguientes
características:
-Edad a partir de los 35 años.
-Obesidad.
-Síndrome de ovario poliquístico.
-Presión arterial elevada.
-Diabetes.
-Hemorragia persistente, irregular o abundante a pesar del
tratamiento.
-Engrosamiento del revestimiento uterino.
-Datos no concluyentes durante la ecografía.
La mayoría de las mujeres con hemorragia uterina
disfuncional cumplen uno o más de estos criterios y por lo tanto es necesario
que se sometan a una biopsia endometrial.
El tratamiento se centra en controlar la hemorragia y en
prevenir el cáncer de endometrio si es necesario. Cuando el revestimiento
interno del endometrio está más engrosado pero sus células son normales pueden
emplearse hormonas para controlar la hemorragia.
-Las hemorragias abundantes se pueden tratar con un
anticonceptivo oral combinado.
-Para una hemorragia muy abundante, el estrógeno se puede
administrar por vía intravenosa hasta que la hemorragia se detenga.
Ocasionalmente, la hemorragia es tan abundante que se administran líquidos por
vía intravenosa y es necesaria una transfusión de sangre. La hemorragia suele cesar entre 12 y 24
horas. Una vez que se detiene pueden prescribirse bajas dosis de un
anticonceptivo oral. Las mujeres posmenopáusicas y las que tienen factores de
riesgo significativos de enfermedades cardíacas o vasculares no deben ser
tratadas con anticonceptivos orales combinados o con estrógenos. En estas
mujeres se puede utilizar un dispositivo intrauterino (DIU).
Porter R, Kaplan J. Trastornos menstruales y hemorragia
uterina anormal, En: Gispert C, Vidal J.A, Garriz J. Manual Merck. Segunda
edición. Barcelona (España); 2008. p 1018-1021.
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