domingo, 11 de octubre de 2015

Bibliografía 4

Dado que en mi grupo de prácticas de esta semana hemos estudiado la gastritis y la úlcera péptica, en esta cuarta bibliografía voy a hablar de la gastritis, ya que fue de la que menos información obtuvimos y me gustaría saber más sobre esta patología.

La gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica. Hay muchas causas de gastritis. La mayoría de ellas se pueden agrupar como gastritis aguda o gastritis crónica. Empezaré explicando la primera.

La gastritis aguda es la inflamación transitoria de la mucosa gástrica. Se asocia con frecuencia con irritantes locales, como endotoxinas bacterianas, alcohol y aspirina. Según la gravedad del trastorno, la respuesta de la mucosa puede variar desde el edema moderado e hiperemia hasta la erosión hemorrágica de la mucosa gástrica.

Los síntomas de las personas con gastritis aguda son variables. En muchos casos las personas con gastritis por aspirina no son conscientes de ello o se quejan solo de pirosis o acidez. En el caso de la gastritis asociada con consumo excesivo de alcohol la situación es diferente, a menudo produce sufrimiento gástrico transitorio, que puede producir vómitos y en situaciones más graves, hemorragias y hematemesis. La gastritis causada por toxinas de microorganismos infecciosos como las enterotoxinas estafilocócicas suele ser de comienzo brusco y violento, con sufrimiento gástrico y vómitos que aparecen unas cinco horas después de la ingestión de alimentos contaminados. La gastritis aguda por general es autolimitada y se cura al cabo de pocos días con regeneración completa.

La gastritis crónica es una entidad distinta de la gastritis aguda. Se caracteriza por la ausencia de erosiones visibles y por la presencia de cambios inflamatorios crónicos que producen atrofia del epitelio glandular del estómago. Hay tres tipos principales de gastritis crónica: Gastritis por Helicobacter pylori, gastritis autoinmune y gastritis atrófica multifocal, y gastropatía química. Explicaré un poco cada una de ellas.

Las principales vías de transmisión de la gastritis causada por Helicobacter pylori en países industrializados se producen de persona a persona, a través del vómito, la saliva o las heces contaminadas, mientras que en los países en desarrollo se cree que la principal vía de transmisión es el agua.

La gastritis por H.pylori es una enfermedad inflamatoria crónica del antro y cuerpo del estómago. La infección crónica por esta bacteria puede producir atrofia gástrica y úlcera péptica, y se asocia con mayor riesgo de adenocarcinoma gástrico y linfoma gástrico de células B de bajo grado.

H.pylori es un bacilo pequeño que puede colonizar las células epiteliales secretoras de moco del estómago. Secreta ureasa, que le permite producir amoníaco en cantidad suficiente como para neutralizarla acidez de su entorno. Esta bacteria produce enzimas y toxinas que interfieren en la protección local de la mucosa gástrica contra el ácido, producen inflamación intensa y despiertan la respuesta inmune.

La gastritis autoinmune es la forma menos frecuente de gastritis crónica. Afecta al fondo y al cuerpo del estómago y se asocia con anemia perniciosa. La mayoría de las personas con este trastorno tienen anticuerpos circulantes contra las células parietales y el factor intrínseco; por eso esta forma de gastritis se considera de origen autoinmune.

La gastritis atrófica multifocal es un trastorno de etiología desconocida. Es más frecuente que la gastritis autoinmune y predomina en las personas de raza blanca. Este tipo de gastritis afecta al antro y a las zonas adyacentes del estómago. Al igual que la gastritis autoinmune se asocia con una disminución de la secreción de ácido gástrico. Este tipo de gastritis y la explicada anteriormente producen escasos síntomas gástricos.


Porth CM. Trastornos de la función gastrointestinal. Fisiopatología: Salud-enfermedad: un enfoque conceptual. 7ª edición. Madrid, España: Editorial médica panamericana S.A.C.F; 2010. 891-893.

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