martes, 20 de octubre de 2015

Práctica 2

En esta práctica hemos comenzado hablando de manera general sobre heridas de distintos tipos. En general siempre debemos observar detenidamente la herida y limpiarla bien, rasurando los bordes desiguales y contaminados para poder proceder a la cura. 

El procedimiento siempre comienza con el lavado de manos de la enfermera (con antiséptico y hasta la zona media del antebrazo) y a continuación se prepara el campo estéril para proceder a la cura. Si la herida ha sido causada por un traumatismo debemos de limpiarla con un campo estéril y antes de proceder con la cura debemos cambiar ese campo ya que la suciedad que contenía la herida ha hecho que nuestro campo de trabajo deje de ser estéril, por lo que comenzamos de nuevo el procedimiento para colocar un campo de trabajo en buenas condiciones. 

Primero se coloca un paño estéril sobre la mesa auxiliar cogiéndolo por las esquinas para no contaminar el campo de trabajo. A continuación ponemos sobre el campo estéril todo el material estéril necesario (guantes, gasas, jeringas, agujas, tijeras de Mayo, mosquito, pinzas de Kocher, de Pean, de Alis o de disección con o sin dientes,…). Al lado de nuestro campo estéril preparamos el suero fisiológico, la povidona yodada, las vendas y el esparadrapo (el cual se prepara siempre previamente, antes de realizar la cura). También es importante tener cerca los contenedores necesarios para introducir los desechos fisiológicos y el material peligroso (contenedor amarillo).

Concretamente en esta práctica hemos aprendido a curar heridas secas, y solo hemos utilizado pinzas de disección sin dientes y pinzas de Kocher sin dientes para formar las torundas y tijeras de Mayo para cortar el esparadrapo. Una vez tenemos preparado el campo estéril procedemos a ponernos los guantes.

La manera correcta de ponerse unos guantes estériles es abriendo el embalaje con mucho cuidado de no tocarlos con las manos desnudas. Una vez los tenemos abiertos y colocados sobre su embalaje que nos sirve de campo estéril para ponérnoslos,  comenzamos cogiendo el guante de la mano no dominante con la mano dominante por la zona interna del guante y sin tocar la parte externa. Se introducen primero los dedos de la mano no dominante, los situamos en sus respectivos lugares y pegamos un pequeño estirón para introducir la mano entera pero sin colocarlo del todo (sin subirlo hasta el antebrazo para no contaminarlo). Una vez que tenemos el guante en la mano no dominante cogemos el otro guante con la mano enguantada por la zona externa (situada posteriormente en el antebrazo) con cuatro dedos (el pulgar no se utiliza). Introducimos primero los dedos como anteriormente y después se da el estirón pero colocando esta vez el guante al completo procurando no tocar el antebrazo con la zona externa del guante. Ahora que ya tendríamos el guante de la mano dominante puesto, terminamos de colocar la zona del antebrazo de la mano no dominante y nos ajustamos los guantes cómodamente.

Con los guantes estériles bien colocados procedemos a formar una torunda, la cual puede estar formada por una o dos gasas. En primer lugar se coge la pinza de disección sin dientes con la mano no dominante (como si cogiéramos un lápiz), y la pinza de Kocher con la mano dominante. Comenzamos cogiendo la gasa y con ayuda de ambas pinzas la doblamos por la mitad formando un rectángulo, se vuelve a doblar y queda un cuadrado y finalmente lo cogemos por dos de sus esquinas y ya tenemos la torunda formada. Una torunda bien formada debe tener una parte lisa para poder frotar suavemente la piel.

Con todo el material listo ya podemos proceder a esta cura tan sencilla. El primer paso es aplicar suero en la torunda para limpiar la herida y los alrededores, esto se realizará tantas veces como sea necesario pero desechando cada vez la torunda utilizada y formando una nueva. Una vez limpia la herida debemos de secarla con una o varias torundas limpias y posteriormente aplicar povidona yodada de la misma manera que hemos limpiado, a través de las torundas y desechándolas siempre que realicemos el procedimiento.

Por último debemos tapar la herida con un apósito o bien con gasas y esparadrapo. Si se elige la segunda opción debemos asegurarnos de que el esparadrapo solo cubre los bordes de la gasa y de esta manera la herida puede transpirar por la parte central de este vendaje.

                Para finalizar nuestro trabajo de la forma más correcta posible debemos desechar todo el material utilizado y esterilizar el instrumental de trabajo con el fin de poder utilizarlo de manera estéril en nuestra próxima intervención. Un aspecto importante es registrar nuestro trabajo una vez se haya completado.

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