En esta
práctica hemos comenzado hablando de manera general sobre heridas de distintos
tipos. En general siempre debemos observar detenidamente la herida y limpiarla
bien, rasurando los bordes desiguales y contaminados para poder proceder a la
cura.
El
procedimiento siempre comienza con el lavado de manos de la enfermera (con
antiséptico y hasta la zona media del antebrazo) y a continuación se prepara el
campo estéril para proceder a la cura. Si la herida ha sido causada por un
traumatismo debemos de limpiarla con un campo estéril y antes de proceder con
la cura debemos cambiar ese campo ya que la suciedad que contenía la herida ha
hecho que nuestro campo de trabajo deje de ser estéril, por lo que comenzamos
de nuevo el procedimiento para colocar un campo de trabajo en buenas
condiciones.
Primero se
coloca un paño estéril sobre la mesa auxiliar cogiéndolo por las esquinas para
no contaminar el campo de trabajo. A continuación ponemos sobre el campo
estéril todo el material estéril necesario (guantes, gasas, jeringas, agujas,
tijeras de Mayo, mosquito, pinzas de Kocher, de Pean, de Alis o de disección
con o sin dientes,…). Al lado de nuestro campo estéril preparamos el suero
fisiológico, la povidona yodada, las vendas y el esparadrapo (el cual se prepara
siempre previamente, antes de realizar la cura). También es importante tener
cerca los contenedores necesarios para introducir los desechos fisiológicos y
el material peligroso (contenedor amarillo).
Concretamente
en esta práctica hemos aprendido a curar heridas secas, y solo hemos utilizado pinzas
de disección sin dientes y pinzas de Kocher sin dientes para formar las
torundas y tijeras de Mayo para cortar el esparadrapo. Una vez tenemos
preparado el campo estéril procedemos a ponernos los guantes.
La manera
correcta de ponerse unos guantes estériles es abriendo el embalaje con mucho
cuidado de no tocarlos con las manos desnudas. Una vez los tenemos abiertos y
colocados sobre su embalaje que nos sirve de campo estéril para ponérnoslos, comenzamos cogiendo el guante de la mano no
dominante con la mano dominante por la zona interna del guante y sin tocar la
parte externa. Se introducen primero los dedos de la mano no dominante, los
situamos en sus respectivos lugares y pegamos un pequeño estirón para introducir
la mano entera pero sin colocarlo del todo (sin subirlo hasta el antebrazo para
no contaminarlo). Una vez que tenemos el guante en la mano no dominante cogemos
el otro guante con la mano enguantada por la zona externa (situada
posteriormente en el antebrazo) con cuatro dedos (el pulgar no se utiliza). Introducimos
primero los dedos como anteriormente y después se da el estirón pero colocando
esta vez el guante al completo procurando no tocar el antebrazo con la zona
externa del guante. Ahora que ya tendríamos el guante de la mano dominante
puesto, terminamos de colocar la zona del antebrazo de la mano no dominante y
nos ajustamos los guantes cómodamente.
Con los
guantes estériles bien colocados procedemos a formar una torunda, la cual puede
estar formada por una o dos gasas. En primer lugar se coge la pinza de
disección sin dientes con la mano no dominante (como si cogiéramos un lápiz), y
la pinza de Kocher con la mano dominante. Comenzamos cogiendo la gasa y con
ayuda de ambas pinzas la doblamos por la mitad formando un rectángulo, se
vuelve a doblar y queda un cuadrado y finalmente lo cogemos por dos de sus
esquinas y ya tenemos la torunda formada. Una torunda bien formada debe tener
una parte lisa para poder frotar suavemente la piel.
Con todo el
material listo ya podemos proceder a esta cura tan sencilla. El primer paso es
aplicar suero en la torunda para limpiar la herida y los alrededores, esto se
realizará tantas veces como sea necesario pero desechando cada vez la torunda
utilizada y formando una nueva. Una vez limpia la herida debemos de secarla con
una o varias torundas limpias y posteriormente aplicar povidona yodada de la
misma manera que hemos limpiado, a través de las torundas y desechándolas
siempre que realicemos el procedimiento.
Por último debemos
tapar la herida con un apósito o bien con gasas y esparadrapo. Si se elige la
segunda opción debemos asegurarnos de que el esparadrapo solo cubre los bordes
de la gasa y de esta manera la herida puede transpirar por la parte central de
este vendaje.
Para
finalizar nuestro trabajo de la forma más correcta posible debemos desechar
todo el material utilizado y esterilizar el instrumental de trabajo con el fin
de poder utilizarlo de manera estéril en nuestra próxima intervención. Un
aspecto importante es registrar nuestro trabajo una vez se haya completado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario