Esta semana voy hablar del postoperatorio, haciendo una breve
introducción de éste. Pero centrándome más concretamente en el estado de Shock
séptico.
El Postoperatorio se lleva a cabo tras una intervención
quirúrgica. Hay dos tipos: el postoperatorio inmediato y el diferido. El inmediato se desencadena justamente
cuando el individuo despierta, y se hace para observar las posibles
complicaciones; Que pueden ser respiratorias, circulatorias, renales,
neurológicas y hemorrágicas. Mientras que el diferido o tardío se produce desde que sale de la reanimación hasta
que es dado de alta.
Una de las complicaciones que se pueden dar tras la operación
es el Shock séptico, esté es la complicación de una enfermedad infecciosa, con
frecuencia como resultado de una enfermedad nosocomial (adquirida en el
hospital) potencialmente evitable. Se considera que es el resultado del daño
celular producido por las endotoxinas liberadas por bacterias Gram negativas,
en especial la Escherichia coli (las bacterias Gram positivas raramente
producen Shock). Las personas con riesgo elevado son las que presentan mal
estado general y/o edad superior a los 60 años, así como las que han sido
sometidas a manipulación del tracto urinario, gastrointestinal o biliar. En más
del 50% de los casos, la vía de entrada de las infecciones corresponde con el
tracto urinario.
*Las pruebas
diagnósticas habituales son: Hemocultivos
y antibiograma (para identificar el germen),gasometría (medición de gases), hemograma
completo, ionograma (cantidad de
iones y electrones en un determinado cuerpo), presión venosa central ( describe la presión en la vena cava superior).
*Observaciones:
-Los datos clínicos basales, cuyos cambios resultan
muy importantes son: constantes vitales, función renal (diuresis) y estado de
conciencia.
-Los signos precoces son:
1.Fiebre y escalofríos, piel caliente, seca y con importante
vasodilatación cutánea.
2.Aceleración del pulso y la respiración. 3.Deterioro del estado de conciencia (confusión, intranquilidad…). 4.Tensión arterial normal o ligeramente
elevada, con amplia presión del pulso (diferencia entre la presión sistólica y
la diastólica).
-El Shock no tratado evoluciona rápidamente.
-Los signos tardíos son:
1. Taquicardia y respiración rápida. 2. Piel fría, sudorosa, cianótica. 3. Oliguria (disminución muy importante de la cantidad de orina). 4. Descenso de la tensión arterial.
*Tratamiento: cuando el Shock se ha instaurado:
Oxigenoterapia, ventilación mecánica, líquidos intravenosos
sin demora, antibióticos específicos para el germen responsable de la infección.
*Consideraciones
enfermeras para
evitar la infección :
-Escrupuloso aseo de manos, adecuada manipulación de las
sondas, uso de una técnica aséptica en el cuidado de las heridas.
-Observar
cuidadosamente a las personas con signos de infección. Sobre todo vigilar
aquellas personas con elevado riesgo de shock.
María Villalba. Aproximación general. En: María Villalba, directora.
María Villalba, Montse Alberte, editoras. Manual de la Enfermería. Nueva
edición. Barcelona (España): Editorial Océano; 2014. p. 136,141-142.
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