En la bibliografía de esta semana voy a hablar del trabajo
de campo que es la colitis ulcerosa, voy a centrarme en explicar los síntomas y
signos de esta patología y los datos de laboratorio.
Síntomas y signos
Los síntomas que caracterizan esta enfermedad son la
hemorragia rectal y la diarrea: eliminación frecuente de heces líquidas
mezcladas con sangre, pus y moco, acompañadas por tenesmo, fuerte necesidad de
defecar por incontinencia anal. Casi dos terceras partes de los pacientes
tienen dolor abdominal cólico y grados variables de fiebre, vómito, pérdida de
peso y deshidratación. La enfermedad leve puede manifestarse sólo por heces
líquidas o evacuaciones frecuentes y algunos pacientes, se quejan de manera
paradójica de estreñimiento; en otros (verdaderos casos raros), los únicos
síntomas pueden deberse a complicaciones generales como artropatía o pioderma.
Los productos lácteos pueden agravar la diarrea.
Si el padecimiento es leve, el examen físico puede ser
normal; pero en la enfermedad grave, el abdomen está hipersensible
especialmente en el cuadrante inferior izquierdo, y el colon puede hallarse
distendido. Como regla, a diferencia de lo que ocurre en la enfermedad de
Crohn, en la colitis ulcerosa el ano esta respetado. Sin embargo, la intensa
inflamación rectal puede ocasionar intenso dolor a la palpación.
La sigmoidoscopia es esencial. La mucosa rectal es
granulosa, mate, hiperémica y friable, de manera que el toque de un escobillón
de algodón provoca el rezumo de sangre. El patrón vascular submucoso está
perdido debido al edema. No se observan úlceras macroscópicas en el recto en la
colitis ulcerosa debido a la naturaleza superficial de estas lesiones. En la
enfermedad más avanzada, la mucosa tiene un color rojo purpúrico, es
aterciopelada y extremadamente friable. Es evidente la sangre en la luz
colónica, mezclada con pus y moco. La enfermedad es uniforme en el colon
afectado y no se observan parches de mucosa normal. Si la mucosa no tiene
enfermedad macroscópica, la biopsia puede ser útil para confirmar el
diagnóstico. En la fase de recuperación, la hiperemia de la mucosa y el edema
desaparecen, las ulceraciones sanan y pueden observarse pólipos inflamatorios.
La mucosa en curación tiene un aspecto típico de falta de brillo.
Datos de laboratorio
Anemia, leucocitosis y velocidad de sedimentación elevada
por lo general se encuentran. La enfermedad grave conduce a hipoalbuminemia;
disminución de agua, electrólitos y vitaminas; y datos de laboratorio de
esteatorrea. Los valores reducidos en plasma de antitrombina III pueden
contribuir a complicaciones tromboembólicas. Deben examinarse frotis de heces
en busca de parásitos, bacterias y leucocitos además de enviar muestras a
cultivo.
Doherty GM. Intestino Delgado. En: Saavedra JLM,
editor.Diagnóstico y tratamiento quirúrgicos. 11ª Ed. México: El Manual
Moderno, 2010. p. 741-743.
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