viernes, 16 de octubre de 2015

Bibliografía 5

En la bibliografía de esta semana voy a hablar del trabajo de campo que es la colitis ulcerosa, voy a centrarme en explicar los síntomas y signos de esta patología y los datos de laboratorio.

Síntomas y signos

Los síntomas que caracterizan esta enfermedad son la hemorragia rectal y la diarrea: eliminación frecuente de heces líquidas mezcladas con sangre, pus y moco, acompañadas por tenesmo, fuerte necesidad de defecar por incontinencia anal. Casi dos terceras partes de los pacientes tienen dolor abdominal cólico y grados variables de fiebre, vómito, pérdida de peso y deshidratación. La enfermedad leve puede manifestarse sólo por heces líquidas o evacuaciones frecuentes y algunos pacientes, se quejan de manera paradójica de estreñimiento; en otros (verdaderos casos raros), los únicos síntomas pueden deberse a complicaciones generales como artropatía o pioderma. Los productos lácteos pueden agravar la diarrea.

Si el padecimiento es leve, el examen físico puede ser normal; pero en la enfermedad grave, el abdomen está hipersensible especialmente en el cuadrante inferior izquierdo, y el colon puede hallarse distendido. Como regla, a diferencia de lo que ocurre en la enfermedad de Crohn, en la colitis ulcerosa el ano esta respetado. Sin embargo, la intensa inflamación rectal puede ocasionar intenso dolor a la palpación.

La sigmoidoscopia es esencial. La mucosa rectal es granulosa, mate, hiperémica y friable, de manera que el toque de un escobillón de algodón provoca el rezumo de sangre. El patrón vascular submucoso está perdido debido al edema. No se observan úlceras macroscópicas en el recto en la colitis ulcerosa debido a la naturaleza superficial de estas lesiones. En la enfermedad más avanzada, la mucosa tiene un color rojo purpúrico, es aterciopelada y extremadamente friable. Es evidente la sangre en la luz colónica, mezclada con pus y moco. La enfermedad es uniforme en el colon afectado y no se observan parches de mucosa normal. Si la mucosa no tiene enfermedad macroscópica, la biopsia puede ser útil para confirmar el diagnóstico. En la fase de recuperación, la hiperemia de la mucosa y el edema desaparecen, las ulceraciones sanan y pueden observarse pólipos inflamatorios. La mucosa en curación tiene un aspecto típico de falta de brillo.

Datos de laboratorio

Anemia, leucocitosis y velocidad de sedimentación elevada por lo general se encuentran. La enfermedad grave conduce a hipoalbuminemia; disminución de agua, electrólitos y vitaminas; y datos de laboratorio de esteatorrea. Los valores reducidos en plasma de antitrombina III pueden contribuir a complicaciones tromboembólicas. Deben examinarse frotis de heces en busca de parásitos, bacterias y leucocitos además de enviar muestras a cultivo.


Doherty GM. Intestino Delgado. En: Saavedra JLM, editor.Diagnóstico y tratamiento quirúrgicos. 11ª Ed. México: El Manual Moderno, 2010. p. 741-743.

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