En la sexta semana de clase, hemos estudiado el cáncer de
mama. Por lo tanto os voy hablar de este tipo de cáncer, haciendo mayor hincapié
en las causas de éste.
CARCINOMA DE LA MAMA
El carcinoma de la mama es la neoplasia maligna no cutánea
más común en las mujeres. El cáncer de mama es una enfermedad heterogénea con
una amplia gama de aspectos histológicos. La mayoría de los carcinomas son
positivos para receptores de estrógenos (RE) y se caracterizan por una firma
genética dominada por las docenas de genes controlados por estrógenos. Los
carcinomas RE positivos y RE negativos muestran diferencias notables respecto a
las características de los pacientes y anatomopatologías, la respuesta al
tratamiento y la evolución.
Etiología y
patogenia
Los principales factores de riesgo para el desarrollo de
cáncer de mama son hormonales y genéticos. Así pues, los carcinomas de mama se
pueden dividir en esporádicos, probablemente relacionados con la exposición a
hormonas, y hereditarios, asociados a mutaciones de la línea germinal.
*Cáncer de mama hereditario.
La herencia de uno o varios genes de susceptibilidad es la
causa principal de aproximadamente el 12% de los cánceres de mama.
La probabilidad de una etiología hereditaria aumenta cuando
existen múltiples familiares en primer grado afectados, cuando los individuos
se afectan antes de la menopausia y/o tienen múltiples cánceres, o cuando
existen miembros de la familia con otros cánceres específicos. En algunas
familias el aumento del riesgo es resultado de una sola mutación en un gen de
cáncer de mama altamente penetrante.
*Cáncer de mama esporádico
Los factores de riesgo mayores para el cáncer de mama
esporádico están relacionados con la exposición a hormonas, sexo, edad de la
menarquia y de la menopausia, historia de reproducción, lactancia y estrógenos
exógenos. La mayoría de los cánceres esporádicos ocurren en mujeres
posmenopáusicas y son RE positivos.
La exposición hormonal aumenta el número de células diana
potenciales mediante estimulación del crecimiento mamario durante la pubertad,
los ciclos menstruales y el embarazo. La exposición también impulsa ciclos de
proliferación que determinan un riesgo de daño del ADN en las células. Una vez
que existen células premalignas o malignas, las hormonas pueden estimular su
crecimiento, así como el crecimiento de las células epiteliales y estromales
normales que pueden favorecer el desarrollo tumoral.
Los estrógenos también pueden desempeñar un papel más
directo en la carcinogenia. Los metabolitos de los estrógenos pueden causar
mutaciones o generar radicales libres dañinos para el ADN en células y en
modelos animales. También se ha propuesto que las variantes de los genes
participantes en la síntesis y el metabolismo del estrógeno pueden aumentar el
riesgo de cáncer de mama.
Kumar V, Abbas A K, Fausto N, Aster J C. Mama. Robbins y
Cotran- Patología estructural y funcional. 8ª. Barcelona: Elsevier; 2010.
1073-1079.
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