viernes, 9 de octubre de 2015

Bibliografía 4

ÚLCERA PÉCTICA

*Datos Generales:

Puesto que esta semana hemos hecho diagnósticos, intervenciones y objetivos sobre la Úlcera Péptica; a continuación voy hablar de esta alteración en el tracto gastrointestinal superior.

Las formas más frecuentes de úlcera péptica son las úlceras duodenal y gástrica. Las úlceras duodenales son cinco veces más frecuentes que las gástricas, pueden presentarse en cualquier edad y son comunes en los adultos jóvenes. Las ulceras gástricas son más frecuentes en edades mayores y tienen una incidencia pico entre 55 y los 70 años. Ambos tipos de ulcera son tres a cuatro veces más frecuentes en los varones.

La úlcera péptica puede afectar a una o a todas las capas del estómago o del duodeno. Puede penetrar solo en la superficie mucosa o extenderse hacia las capas del músculo liso. En algunos casos una úlcera puede penetrar en la pared externa del estómago o del duodeno. Es habitual que se produzcan remisiones y exacerbaciones espontáneas. La curación de la capa muscular se produce por reemplazo con tejido cicatrizal; las capas de la mucosa que cubren al músculo cicatrizado se regenera, pero esa regeneración no es perfecta por lo que se producen episodios repetidos de ulceración.

Antiguamente se pensaba que tener una úlcera péptica era debido a una predisposición genética, al estrés o a una dieta desordenada. Hoy en día esa forma de pensar a cambiado y la mayoría de los casos de úlcera péptica se deben a infección por Helicobacter pylori. La segunda causa más frecuente es el uso de AINE y de aspirina. Es probable que la aparición de úlcera péptica en miembros de una misma familia, que antes se atribuía a factores genéticos, se deba a la infección intrafamiliar por H.pylori y no a la genética.

La aspirina es el más ulcerógeno de los AINE. El desarrollo de úlcera en los consumidores de AINE depende de la dosis. Se cree que la patogenia de la úlcera inducida por AINE implica un daño a la mucosa y la inhibición de la síntesis de prostanglandinas. El daño gástrico inducido por AINE es asintomático y pueden surgir complicaciones que ponen en peligro la vida sin previo aviso.

*Manifestaciones:


Las principales manifestaciones clínicas de la úlcera péptica no complicada son las molestias y el dolor. Este último se describe como quemante, corrosivo o como un calambre, por lo general es rítmico y aparece con el estómago vacío, entre las comidas y a las 1 o 2 de la mañana. El dolor se localiza sobre una pequeña zona cerca de la línea media en el epigastrio, cerca del apéndice xifoide y puede irradiarse por debajo del margen costal hacia la espalda o, rara vez, hacia el hombro derecho. En lesiones más extensas puede haber sensibilidad a la presión superficial y a la profunda en la zona epigástrica y defensa muscular voluntaria. Otra característica del dolor ulceroso es la periodicidad. El dolor recorre a intervalos de semanas o meses. En períodos exacerbación, aparece diariamente durante varias semanas y luego remite hasta que se produce otra recurrencia. Se alivia con los alimentos y con los antiácidos.

Porth CM. Transtornos de la función gastrointestinal. En: Porh CM, director. Fisiopatología: salud-enfermedad, un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Paramericana; 2010. p.893-894. 

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