ÚLCERA PÉCTICA
*Datos Generales:
Puesto que esta semana hemos hecho diagnósticos,
intervenciones y objetivos sobre la Úlcera Péptica; a continuación voy hablar de
esta alteración en el tracto gastrointestinal superior.
Las formas más frecuentes de úlcera péptica son las úlceras duodenal
y gástrica. Las úlceras duodenales son cinco veces más frecuentes que las gástricas,
pueden presentarse en cualquier edad y son comunes en los adultos jóvenes. Las
ulceras gástricas son más frecuentes en edades mayores y tienen una incidencia
pico entre 55 y los 70 años. Ambos tipos de ulcera son tres a cuatro veces más
frecuentes en los varones.
La úlcera péptica puede afectar a una o a todas las capas
del estómago o del duodeno. Puede penetrar solo en la superficie mucosa o
extenderse hacia las capas del músculo liso. En algunos casos una úlcera puede
penetrar en la pared externa del estómago o del duodeno. Es habitual que se
produzcan remisiones y exacerbaciones espontáneas. La curación de la capa
muscular se produce por reemplazo con tejido cicatrizal; las capas de la mucosa
que cubren al músculo cicatrizado se regenera, pero esa regeneración no es
perfecta por lo que se producen episodios repetidos de ulceración.
Antiguamente se pensaba que tener una úlcera péptica era
debido a una predisposición genética, al estrés o a una dieta desordenada. Hoy
en día esa forma de pensar a cambiado y la mayoría de los casos de úlcera
péptica se deben a infección por Helicobacter pylori. La segunda causa más
frecuente es el uso de AINE y de aspirina. Es probable que la aparición de
úlcera péptica en miembros de una misma familia, que antes se atribuía a
factores genéticos, se deba a la infección intrafamiliar por H.pylori y no a la
genética.
La aspirina es el más ulcerógeno de los AINE. El desarrollo
de úlcera en los consumidores de AINE depende de la dosis. Se cree que la
patogenia de la úlcera inducida por AINE implica un daño a la mucosa y la inhibición
de la síntesis de prostanglandinas. El daño gástrico inducido por AINE es
asintomático y pueden surgir complicaciones que ponen en peligro la vida sin
previo aviso.
*Manifestaciones:
Las principales manifestaciones clínicas de la úlcera
péptica no complicada son las molestias y el dolor. Este último se describe
como quemante, corrosivo o como un calambre, por lo general es rítmico y
aparece con el estómago vacío, entre las comidas y a las 1 o 2 de la mañana. El
dolor se localiza sobre una pequeña zona cerca de la línea media en el
epigastrio, cerca del apéndice xifoide y puede irradiarse por debajo del margen
costal hacia la espalda o, rara vez, hacia el hombro derecho. En lesiones más
extensas puede haber sensibilidad a la presión superficial y a la profunda
en la zona epigástrica y defensa muscular voluntaria. Otra característica del
dolor ulceroso es la periodicidad. El dolor recorre a intervalos de semanas o
meses. En períodos exacerbación, aparece diariamente durante varias semanas y
luego remite hasta que se produce otra recurrencia. Se alivia con los alimentos
y con los antiácidos.
Porth CM. Transtornos de la función gastrointestinal. En: Porh CM, director. Fisiopatología: salud-enfermedad, un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Paramericana; 2010. p.893-894.
Porth CM. Transtornos de la función gastrointestinal. En: Porh CM, director. Fisiopatología: salud-enfermedad, un enfoque conceptual. 7ª ed. Buenos Aires: Médica Paramericana; 2010. p.893-894.
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