Para
comenzar, ya que en clase hemos estado hablando acerca de la valoración del paciente mediante el examen de la cabeza a los
pies, he escogido un capítulo de un libro que nos habla sobre cómo es la
exploración de los oídos, nariz y garganta.
En primer lugar, nos centraremos en los oídos,
que como ya hemos visto en clase al ser una estructura par, una buena opción
para empezar nuestra valoración puede ser comparando las dos estructuras y
observar si existe alguna diferencia. Nuestro autores, sin embargo, nos dan
algunas opciones más específicas para comprobar la agudeza auditiva, entre
ellas podemos destacar dos pruebas bastantes interesantes como son La Prueba de
weber (lateraliza por igual a ambos sonidos) y La Prueba de de Rinne
(conducción aérea mayor que la ósea). Con estas pruebas podemos ver por
ejemplo, si existe daño neurosensorial por ejemplo, en la Prueba de Weber vemos que la lateralización
en general se va hacia el oído que oye mejor a no ser que haya pérdida
conductiva.
Parte de la
información encontrada que me resulta interesante de estudio puede ser como hace
la diferenciación entre los distintos tipos de otitis que nuestros pacientes
pueden llegar a padecer, por un lado nos podemos encontrar la otitis externa,
en la que el conducto auditivo está enrojecido, la otitis media aguda en la que la membrana del tímpano
presenta algunos eritemas, prominencias y por último, la otitis media con
derrame en la que la membrana timpánica ya se queda sin movimiento, amarillenta
etc.
Por lo que
se refiere a la nariz, nos habla de color rosado tabique en la línea media, ausencia
de secreciones, ausencia de edema sobre los senos frontales y maxilares y sin
sensibilidad a la palpación de los senos paranasales, pero nada de especial
atención,
Continuamos hablando de la garganta, aunque en
este caso en la vía oral en general, nuestro libro al igual que hemos
comentado en clase nos habla del color rosado de nuestra lengua, de la posición
de nuestros diente y encías pero la parte más relevante que me llama
especialmente la atención es cuando habla del cáncer oral, el que por lo
general se muestra a través de llagas en la boca no dolorosas y que no llegan a
curarse con el paso del tiempo, que llegan a producir incluso lesiones en los
dientes cuando no hay ninguna enfermedad periodontal previa.
Termino,
aquí, mi exposición argumentando que este capítulo de libro me parece
interesante no sólo porque nos habla de información dada en clase, sino porque
también la aumenta y nos habla de cosas que podemos esperar y de las distintas partes estudiadas que podemos
utilizar en la práctica y ser más meticulosos con nuestras observaciones.
Ball JW, Dains
JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW.
Oído, Nariz y Garganta. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración
Física. 8ªed. Barcelona: Elsevier; 2014.p. 77-92.
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