miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bibliografía 1


El tema que he escogido para este primer trabajo es el de la exploración física de la cabeza a los pies, en particular la exploración de los ojos. He decidido hacer mi resumen sobre este apartado ya que en los apuntes no hay demasiada información acerca de la exploración física. Además, me parece un tema bastante interesante e importante en la práctica de enfermería, ya que nos aporta una gran información sobre el estado del paciente y de esta forma podemos detectar si presenta algún problema de salud para después intervenir de forma adecuada.

En este capítulo se estudia la exploración de los ojos, que se inicia colocando al paciente sentado o de pie, según nos parezca más cómodo para nosotros y para él. Una vez preparados empezamos con las pruebas de visión, estudiando primero un ojo y seguidamente el otro. Realizamos 3 pruebas de visión: La prueba de visión lejana, cercana y periférica. Para la primera podemos usar el test de Snellen, que consiste en identificar correctamente diez letras en una gráfica. Para la visión periférica valoramos los diferentes campos visuales moviendo el dedo desde el exterior del campo hacia el interior.

Una vez finalizada esta fase de la exploración continuamos con la exploración externa del ojo. En primer lugar examinamos las cejas, el área orbitaria y los párpados. Comprobamos que el tamaño, la extensión y los pelos de las cejas son los usuales y continuamos con el área orbitaria que no debe presentar  edemas, hinchazones ni tejido flácido en la parte inferior. A la hora de examinar los párpados debemos tener en cuenta varios aspectos, por un lado debemos examinar la posición del párpado, la capacidad de apertura y cierre completos y también el borde del párpado y las pestañas. Una vez hecho esto retiramos hacia abajo el párpado inferior y examinamos la conjuntiva, que debe presentarse clara e inapreciable y la esclerótica blanca y visible encima del iris cuando los ojos estén muy abiertos.

La glándula lagrimal ha de tener ligeras elevaciones con depresión en los bordes superior e inferior, si la glándula se encuentra con un tamaño aumentado puede deberse a que los ojos estén secos.

Continuamos con la prueba de sensibilidad corneal, para ello, usamos un algodón seco con el que tocamos con cuidado la córnea y vemos si se produce el reflejo de parpadeo bilateral.
Seguimos con la zona externa de los ojos, lo primero que haremos será examinar la transparencia corneal, la presencia de vasos sanguíneos puede ser un dato que nos advierta de que puede haber algún tipo de alteración. El color del iris debe ser similar en ambos ojos y las pupilas han de presentarse redondas y de igual tamaño. Para comprobar si existe una buena acomodación pupilar observamos si la pupila del paciente se contrae al enfocar objetos cercanos y si se dilata al enfocar objetos alejados. La pupila también deberá contraerse si acercamos sobre ella una luz.


Para valorar el equilibrio muscular y el movimiento de los ojos sostenemos al paciente por la barbilla y le pedimos que observe nuestro dedo mientras lo movemos de un campo visual a otro. El movimiento de los ojos debe ser uniforme y coordinado.



Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW. OJOS. En: Seidel H, director. Guía Seidell de Exploración Física. 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014. p. 69-75.

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