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domingo, 4 de octubre de 2015

Bibliografía 1

En la primera semana de clase teórica de Enfermería Médico-Quirúrgica I, hemos tratado entre otros temas, el "Examen de la cabeza a los pies". Esta práctica se lleva a cabo con una exploración física de todas las partes del cuerpo con el propósito de evaluar posibles alteraciones en ellas y con el fin último de elaborar un diagnóstico, del que dependerán el plan de cuidados y las intervenciones que realizaremos posteriormente. Para realizar este examen, se inspeccionará primero la cabeza, seguida del cuello, la columna dorsal y parrilla costal, a continuación el abdomen y región lumbosacra, y por último, las extremidades y la coordinación locomotora. En este artículo nos centraremos en la exploración física de tórax y pulmones.

Exploración física de tórax y pulmontes
Para realizar la exploración física necesitaremos una sábana, un rotulador para marcar la piel, una cinta métrica y un estetoscopio con campana y diafragma.

Para comenzar, indicaremos al paciente que se siente y se desvista de cintura para arriba. Exploraremos el tórax por delante y por detrás, observando las referencias torácicas y comparando el diámetro anteroposterior con el transverso. Además, evaluaremos las uñas, los labios, los orificios nasales, la piel y el olor de la respiración. Después, observaremos el patrón o ritmo y frecuencia de la respiración y el movimiento del tórax al respirar. Escucharemos los ruidos audibles sin estetoscopio y palparemos el esqueleto y los músculos torácicos mientras que el paciente recita palabras. A continuación, observaremos la posición de la tráquea, realizaremos la percusión sobre el tórax y pediremos al paciente que respire profundamente y contenga la respiración. Por último, auscultaremos el tórax con el estetoscopio, del vértice a la base.

Para realizar algunas técnicas en la mujer, como la de percusión del tórax, el pecho obstaculiza en ocasiones la exploración. Puede ser necesario que el profesional o la paciente aparte la mama, pero respetando en todo momento el pudor de la mujer.
  
Algunas de las alteraciones que podemos encontrar durante la exploración son: 
  • Uñas ensanchadas (generalmente de manera simétrica e indolora, pueden indicar enfermedad o ser hereditarias), labios fruncidos, aletas nasales abiertas, cianosis o palidez en labios y uñas, mal olor en la respiración, patrones venosos superficiales en la piel.
  • Respiración con dificultad e irregular, atrapamiento aéreo y espiración prolongada, movimiento asimétrico del tórax al respirar, limitación en el descenso del diafragma al contener la respiración, respiración anfórica o cavernosa al auscultar el tórax con el estetoscopio.
  • Ruidos de la respiración audibles sin estetoscopio como la crepitación, estridor y sibilancias. Ruídos difíciles de oír o ausentes, o crepitaciones, sibilancias, roncus, roce de fricción pleural... Sonidos inesperados al recitar números o palabras (broncofonía, pectoriloquia susurrante o egofonía).
  • Sensibilidad dolorosa al palpar los músculos torácicos y el esqueleto, pulsaciones, la presencia de bultos o depresiones, movimientos y posiciones inusuales, expansión asimétrica del tórax, vibración chirriante al tocar; ausencia, aumento o disminución de frémito, importante desviación o retracción de la tráquea; hiperresonancia, matidez o sonido plano al realizar la percusión sobre el tórax.
Enfermera realizando una auscultación torácica posterior a una niña

Respecto a las enfermedades relacionadas con el tórax y los pulmones, nos podemos encontrar con: 
  • Derrame pleural: consiste en la acumulación patológica de líquido en el espacio pleural. Síntomas: tos con disnea progresiva, matidez o hiperresonancia a la percusión, frémito táctil, ausencia de ruidos respiratorios.
  • Cáncer de pulmón: conjunto de enfermedades resultantes del crecimiento maligno de células del tracto respiratorio, en particular del tejido pulmonar, y uno de los tipos de cáncer más frecuentes a nivel mundial. Síntomas: tos, sibilancias, diversos patrones de enfisema y atelectasia, neumonía y hemoptisis, derrame pleural maligno. Es importante saber que los tumores periféricos sin obstrucción de la vía sintomática pueden ser asintomáticos.
  • Neumonía: inflamación de los espacios alveolares de los pulmones. La mayoría de veces es infecciosa, pero no siempre es así. Puede ser grave si no se detecta a tiempo, e incluso mortal. Síntomas: rápida presentación de tos, dolor torácico pleurítico y disnea, producción de esputo frecuente con infección bacteriana, escalofríos, fiebre, naúseas y vómitos, crepitaciones y roncus frecuentes, disminución de los sonidos respiratorios, matidez a la percusión, broncofonía, egofonía y pectoriloquia susurrante.
  • Asma: inflamación, obstrucción intermitente e incremento de la respuesta broncoconstrictora de las vías respiratorias. Síntomas: dificultad en la respiración,episodios de tos y disnea paroxística, dolor torácico y sensación de tirantez y opresión, sibilancias en la inspiración y espiración, esfuerzo respiratorio, fatiga y expresión de ansiedad, hipoxemia en la pulsiometría.
  • Bronquitis crónica: enfermedad inflamatoria de los bronquios respiratorios que está asociada con la exposición prolongada a irritantes respiratorios no específicos, incluyendo microorganismos, y que se acompaña de hipersecreción de moco y de ciertas alteraciones estructurales en el bronquio. Síntomas: disnea, tos, producción de esputo, sibilancias y crepitaciones, sonidos respiratorios disminuidos, diafragma aplanado. La bronquitis crónica grave puede dar lugar a insuficiencia ventricular derecha con edema postural.
  • Enfisema: agrandamiento permanente de los espacios aéreos distales a los broquiolos terminales, con una destrucción de la pared alveolar, con o sin fibrosis manifiesta. El consumo de cigarrillos es la causa más común. Síntomas: disnea incluso en reposo, tos poco habitual y sin gran producción de esputo, tórax con forma de tonel, sibilancias y crepitaciones, hiperresonancia a la percusión, inspiración limitada, esfuerzo espiratorio prolongado.

Por último y para finalizar este artículo, decir que he elegido este tema ya que creo que la exploración física de tórax y pulmones es una de las que más se lleva a cabo en los hospitales y centros de salud, puesto que el asma es una de las patologías crónicas más frecuentes en niños y la bronquitis crónica es la cuarta causa de muerte en mayores de 65 años. Además, el cáncer de pulmón es uno de los tipos de cáncer más común a nivel mundial. 

Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW, Tórax y pulmones. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014. p. 93-105.

sábado, 3 de octubre de 2015

Bibliografía 1

Esta semana hemos hecho bastante hincapié en el examen de la cabeza a los pies; ya que es una práctica enfermera muy importante a tener en cuenta. Antes de todo empezar comentando de qué se trata: es una exploración por partes de todo nuestro cuerpo para evaluar las posibles alteraciones existentes en él, con el fin último de elaborar un diagnóstico. Lo primero que se inspecciona es la cabeza, seguida de cuello, columna dorsal y parrilla costal, tórax (pecho), abdomen, región lumbosacra y por último las extremidades.

A continuación voy hablar de la exploración de las mamas y de las axilas. He elegido este tema, ya que lo he leído en un libro y me ha parecido muy interesante, aparte de que el tema de la palpación de mamas siempre me ha llamado mucho la atención por el tema de cáncer de mama
.
Exploración de las mamas en mujeres y hombres:

*La exploración debe hacerse con el paciente sentado y con los brazos colgando, y así examinar ambas mamas. Se debe examinar todos los cuadrantes y la cola de Spence (cuadrantes= el seno se divide en cuatro cuadrantes: interior superior/inferior, exterior superior/inferior. Y cola de Spence que va desde los cuadrantes hasta la axila). Si es necesario, hay que desplazar las mamas con las puntas de los dedos para exponer las caras inferiores y laterales.

*A continuación se vuelven a explorar las mamas en diferentes posiciones:

-Con los brazos extendidos sobre la cabeza o flexionados detrás del cuello
-Con las manos presionando sobre las caderas, con los hombros proyectados hacia delante, o con las manos presionando sobre el abdomen.
-Sentada e inclinada hacia delante.
-Decúbito supino

Alteraciones en la exploración de las mamas, areolas y pezones: depresiones, aspecto de piel de naranja, áreas de despigmentación, eritemas, pezones con costras, fisuras o secreciones, ganglios (especialmente en el área supraclavicular), bultos, nódulos, ausencia de hueco debajo de la areola…

Enfermedades relacionadas con las mamas

-Tumores malignos de la mama: bulto indoloro, cambio de tamaño, forma o contorno de la mama; la axila puede estar sensible cuando se ven afectados ganglios linfáticos; pueden ser asintomáticos y descubrirse en una exploración clínica o en una mamografía.
-Papilomas: secreción espontánea del pezón, generalmente unilateral, serosa o sanguinolenta.
-Ginecomastia: agrandamiento de las mamas en hombres.
-Mastitis: desarrollo repentino de inflamación, sensibilidad, rubefacción y calor en la mama; generalmente con escalofrío y fiebre.


Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW. Mamas y axilas. En: Seidel.H,director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ª Ed. Barcelona (España): Elsevier; 2014. P.123-132.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bibliografía 1

    Para comenzar, ya que en clase hemos estado hablando acerca de la valoración del  paciente mediante el examen de la cabeza a los pies, he escogido un capítulo de un libro que nos habla sobre cómo es la exploración de los oídos, nariz y garganta. 

    En primer lugar, nos centraremos en los oídos, que como ya hemos visto en clase al ser una estructura par, una buena opción para empezar nuestra valoración puede ser comparando las dos estructuras y observar si existe alguna diferencia. Nuestro autores, sin embargo, nos dan algunas opciones más específicas para comprobar la agudeza auditiva, entre ellas podemos destacar dos pruebas bastantes interesantes como son La Prueba de weber (lateraliza por igual a ambos sonidos) y La Prueba de de Rinne (conducción aérea mayor que la ósea). Con estas pruebas podemos ver por ejemplo, si existe daño neurosensorial por ejemplo,  en la Prueba de Weber vemos que la lateralización en general se va hacia el oído que oye mejor a no ser que haya pérdida conductiva.

   Parte de la información encontrada que me resulta interesante de estudio puede ser como hace la diferenciación entre los distintos tipos de otitis que nuestros pacientes pueden llegar a padecer, por un lado nos podemos encontrar la otitis externa, en la que el conducto auditivo está enrojecido, la otitis media  aguda en la que la membrana del tímpano presenta algunos eritemas, prominencias y por último, la otitis media con derrame en la que la membrana timpánica ya se queda sin movimiento, amarillenta etc.

    Por lo que se refiere a la nariz, nos habla de color rosado tabique en la línea media, ausencia de secreciones, ausencia de edema sobre los senos frontales y maxilares y sin sensibilidad a la palpación de los senos paranasales, pero nada de especial atención,

    Continuamos hablando de la garganta, aunque en este caso en la vía oral en general, nuestro libro al igual que hemos comentado en clase nos habla del color rosado de nuestra lengua, de la posición de nuestros diente y encías pero la parte más relevante que me llama especialmente la atención es cuando habla del cáncer oral, el que por lo general se muestra a través de llagas en la boca no dolorosas y que no llegan a curarse con el paso del tiempo, que llegan a producir incluso lesiones en los dientes cuando no hay ninguna enfermedad periodontal  previa.
 
   Termino, aquí, mi exposición argumentando que este capítulo de libro me parece interesante no sólo porque nos habla de información dada en clase, sino porque también la aumenta y nos habla de cosas que podemos esperar y  de las distintas partes estudiadas que podemos utilizar en la práctica y ser más meticulosos con nuestras observaciones.



  Ball JW, Dains JE, Flynn JA,  Solomon BS, Stewart RW. Oído, Nariz y Garganta. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ªed. Barcelona: Elsevier; 2014.p. 77-92. 

Bibliografía 1

En la primera semana de clase teórica de enfermería médico-quirúrgica hemos dado entre otras cosas el estudio de la cabeza a los pies, que es una de las tareas que una enfermera debe realizar a los pacientes en el día a día. Este estudio pertenece a la etapa de valoración que es el primer paso del Proceso de Enfermería y a la vez uno de los más importantes, ya que el diagnóstico y por lo tanto las intervenciones y el plan de cuidados, van a depender de cómo se haya realizado la valoración del paciente.

En este capítulo se expone detalladamente cómo realizar la exploración de la piel, el cuello y las uñas, explicando la técnica que hay que seguir y los posibles sucesos que nos podemos encontrar especificando los signos que son “normales” o que no son síntoma de que haya algún problema de salud y los que podrían ser signos de algún problema de salud. Según el autor en primer lugar hay que realizar un examen global de todo el cuerpo incidiendo más en las zonas que no suelen estar expuestas y en áreas intertriginosas, también hay que prestar mayor atención en escleróticas, conjuntivas, mucosa oral, lengua, labios, lechos ungueales y las palmas de las manos. Cuando examinamos la piel hay que comprobar el color, el olor, la higiene, la temperatura, el grosor, la humedad, la simetría, la textura y la turgencia y movilidad; dentro del estudio de la piel hay que examinar las posibles lesiones que nos encontremos al hacer el estudio y observar su tamaño, forma, color, textura, elevación o depresión, pedunculación, exudado, configuración, localización y distribución y si desaparece o no al presionar. En cuanto al pelo debemos fijarnos en su color, distribución y cantidad, y las uñas deben tener una longitud, configuración, simetría, color, limpieza, textura, manchas y estrías y una adherencia al lecho ungueal adecuadas. También incluye ayudas al diagnóstico diferencial y variantes pediátricas, pero he visto de mayor interés la parte de la exploración ya que está más relacionado con el temario dado en esa semana.

            Por todo ello me ha parecido interesante este capítulo, ya que amplía la información de una de las acciones importantes que hay que llevar a cabo en el estudio del paciente y aporta imágenes de las distintas alteraciones que nos podemos encontrar.


Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW. Piel, pelo y uñas. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014. p. 36-42

Bibliografía 1

El tema que he seleccionado trata de cómo se realiza la exploración física de la cabeza y el cuello a través de la inspección y la palpación  ya que esta semana en clase hemos estudiado como se realiza  empezando por la cabeza y terminando por los pies.
La exploración física es el examen que se realiza para obtener información sobre el estado de salud del paciente al que se realiza.
Hay que tener en cuenta que tanto la exploración física como la anamnesis, dos componentes fundamentales a la hora de realizar una historia clínica, son los  primeros estudios para detectar cualquier tipo de anomalía ya que la mayoría de los diagnósticos de enfermedades suelen ser clínicos, de ahí su gran importancia.
En este capítulo del libro podemos ver que para realizar la exploración de la cabeza tenemos que fijarnos en la morfología del cráneo, la posición de la cabeza, explorar el estado del pelo y el cuero cabelludo, la simetría de los ojos, la estructura externa de los oídos, la boca al completo examinando labios, encías, dientes y los rasgos faciales. Además del examen del cuello, en el que tenemos que fijarnos en la deglución, pulso carotideo, amplitud de movimiento, posición de la tráquea, el estado de las glándulas. En general, datos clínicos que podemos obtener a simple vista sin necesidad de la utilización instrumental y que son imprescindibles para ayudarnos a valorar el estado de salud del paciente, e incluso, orientarnos a establecer un posible diagnostico junto con el resto de la exploración de otros sistemas.
Uno de los apartados que me parece muy interesante el examen de los rasgos faciales ya que el rostro cambia de acuerdo a las alteraciones psíquicas y físicas que se produzcan en el cuerpo por lo que podemos leer la fatiga, el agotamiento, el malestar y las contracciones de dolor. El aspecto general del rostro y los signos específicos dentro de él pueden llevarnos al diagnóstico de enfermedades.
También podemos encontrar información en este capítulo sobre las posibles enfermedades asociadas a las diferentes anomalías juntos con los sistemas y estructuras que pueden estar afectadas.

Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW. Cabeza y cuello. En: Seidel H, director. Guía Seidel de Exploración Física. 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014. p. 59-68.

Bibliografía 1


El tema que he escogido para este primer trabajo es el de la exploración física de la cabeza a los pies, en particular la exploración de los ojos. He decidido hacer mi resumen sobre este apartado ya que en los apuntes no hay demasiada información acerca de la exploración física. Además, me parece un tema bastante interesante e importante en la práctica de enfermería, ya que nos aporta una gran información sobre el estado del paciente y de esta forma podemos detectar si presenta algún problema de salud para después intervenir de forma adecuada.

En este capítulo se estudia la exploración de los ojos, que se inicia colocando al paciente sentado o de pie, según nos parezca más cómodo para nosotros y para él. Una vez preparados empezamos con las pruebas de visión, estudiando primero un ojo y seguidamente el otro. Realizamos 3 pruebas de visión: La prueba de visión lejana, cercana y periférica. Para la primera podemos usar el test de Snellen, que consiste en identificar correctamente diez letras en una gráfica. Para la visión periférica valoramos los diferentes campos visuales moviendo el dedo desde el exterior del campo hacia el interior.

Una vez finalizada esta fase de la exploración continuamos con la exploración externa del ojo. En primer lugar examinamos las cejas, el área orbitaria y los párpados. Comprobamos que el tamaño, la extensión y los pelos de las cejas son los usuales y continuamos con el área orbitaria que no debe presentar  edemas, hinchazones ni tejido flácido en la parte inferior. A la hora de examinar los párpados debemos tener en cuenta varios aspectos, por un lado debemos examinar la posición del párpado, la capacidad de apertura y cierre completos y también el borde del párpado y las pestañas. Una vez hecho esto retiramos hacia abajo el párpado inferior y examinamos la conjuntiva, que debe presentarse clara e inapreciable y la esclerótica blanca y visible encima del iris cuando los ojos estén muy abiertos.

La glándula lagrimal ha de tener ligeras elevaciones con depresión en los bordes superior e inferior, si la glándula se encuentra con un tamaño aumentado puede deberse a que los ojos estén secos.

Continuamos con la prueba de sensibilidad corneal, para ello, usamos un algodón seco con el que tocamos con cuidado la córnea y vemos si se produce el reflejo de parpadeo bilateral.
Seguimos con la zona externa de los ojos, lo primero que haremos será examinar la transparencia corneal, la presencia de vasos sanguíneos puede ser un dato que nos advierta de que puede haber algún tipo de alteración. El color del iris debe ser similar en ambos ojos y las pupilas han de presentarse redondas y de igual tamaño. Para comprobar si existe una buena acomodación pupilar observamos si la pupila del paciente se contrae al enfocar objetos cercanos y si se dilata al enfocar objetos alejados. La pupila también deberá contraerse si acercamos sobre ella una luz.


Para valorar el equilibrio muscular y el movimiento de los ojos sostenemos al paciente por la barbilla y le pedimos que observe nuestro dedo mientras lo movemos de un campo visual a otro. El movimiento de los ojos debe ser uniforme y coordinado.



Ball JW, Dains JE, Flynn JA, Solomon BS, Stewart RW. OJOS. En: Seidel H, director. Guía Seidell de Exploración Física. 8ª ed. Barcelona: Elsevier; 2014. p. 69-75.