sábado, 24 de octubre de 2015

Cuestionario 4



1. ¿Cómo se llaman las siguientes hemorragias?

  • Peritoneo: Hemorragia peritoneal
  • Tórax: Hemotorax
  • Oído: Otorragia
2. Define herida: 

  •  Lesión con solución de continuidad en la superficie de la piel o la mucosa en la que el ambiente se pone en contacto con el interior permitiendo la entrada de cuerpos extraños.

3. Características de la herida:

  • Dolor, hemorragia y separación de bordes
4. ¿A que se denomina Friedrich?

  • La técnica de Friedrich consiste en el corte limpio, con tijera o bisturí de los tejidos avasculares, hasta lograr unos nuevos bordes limpios y vitalizados. Conviene planear previamente, e incluso pintar sobre la piel, la zona de resección prevista para evitar la eliminación excesiva de tejido. Se puede decir que es la fase de desbridamiento de una herida.

viernes, 23 de octubre de 2015

Cuestionario 4

1.¿Cómo se llaman la hemorragia de oído, tórax y peritoneo?.

      -Peritoneo: hemorragia peritoneal
      -Tórax: hemotórax.
      -Oído: otorragía.

2. Define herida.

            Una herida es una lesión traumática de piel o mucosas con solución de continuidad pudiendo, de tal forma, afectar a las estructuras adyacentes.

3. ¿ Cuáles son las principales características de las heridas?.

       - Dolor.
       - Hemorragia.
       - Separación de bordes.

4.  ¿A qué fase de la cura de heridas se le denomina friedrich? Y ¿ y en qué consiste?.

            - Es la fase de desbridamiento de una herida.

            - Es una técnica que consiste en eliminar con tijeras o bisturí los tejidos desvitalizados de la herida para dejar unos bordes limpios y vitalizados. Todo esto pertenece a la fase del desbridamiento de una herida.            

martes, 20 de octubre de 2015

Bibliografía 5

En esta quinta semana la bibliografía que he escogido engloba aspectos de las dos enfermedades de nuestro trabajo de campo, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. En este capítulo se tratan aspectos de la enfermedad tales como la epidemiología y las posibles complicaciones de estos problemas de salud.


En cuanto a la prevalencia estas dos enfermedades existe una gran variabilidad geográfica. Los casos de la enfermedad de Crohn han aumentado, mientras que el número de caso de colitis ulcerosa permanece igual a años anteriores.

Estas enfermedades tienen un pico máximo de incidencia entre los 15 y los 35 años. El tabaco se considera un factor de riesgo para la enfermedad de Crohn y un factor protector para la colitis ulcerosa. Otros factores que afectan a la incidencia de ambas son los factores genéticos apoyados por datos epidemiológicos y por la asociación más frecuente con ciertos HLA (aproximadamente el 20% de los individuos que padecen alguna de ellas tienen otro familiar afecto) y factores de autoinmunidad avalados porque el 60% de los casos de colitis ulcerosa presentan en suero anticuerpos anticitoplasma de los neutrófilos con patrón perinuclear (p-ANCA) y en la enfermedad de Crohn hay asociación con los anticuerpos anti-Saccharomyces  cerevisiae (ASCA).

Las complicaciones más frecuentes suelen ser intestinales, renales, hepatobiliares, musculoesqueléticas, cutáneas, oculares y hematológicas. Complicaciones intestinales como el sangrado rectal, el megacolon  tóxico (dilatación del colon), la perforación o el riesgo de tumores; manifestaciones cutáneas como el eritema nodoso, el pioderma gangrenosum (lesión necrótica ulcerada) o las estomatitis y aftas orales; manifestaciones oculares como conjuntivitis, episcleritis e iritis; complicaciones hepatobiliares como colelitiasis, esteatosis o pericolangitis; complicaciones renales tales como litiasis, uropatía y amiloidosis; enfermedades musculoesqueléticas como osteoporosis y osteomalacia, artritis periféricas o espondilitis y sacroileitis; manifestaciones hematológicas como anemia hemolítica, leucocitosis y trombocitosis. 

Estas enfermedades no suelen afectar a la fertilidad de los pacientes, sin embargo, es frecuente que las mujeres embarazadas que presentan este problema de salud tengan un brote durante el embarazo. En este caso no se recomienda utilizar ni metronidazol ni inmunosupresores, por lo que se recomienda utilizar esteroides y sulfasalazina.

En conclusión, estas enfermedades tienen muchos puntos en común como pueden ser las complicaciones pero a su vez presentan grandes diferencias como por ejemplo en signos tan destacados como el engrosamiento de las paredes del tubo digestivo en la enfermedad de Crohn a diferencia que en la colitis en la que las paredes pierden grosor o el tipo de úlceras siendo superficiales e la colitis ulcerosa y profundas en la enfermedad de Crohn.

Gómez C, Huidobro A, Kallmeyer A, Balaguer O, Barreda AC, Darwich E, et al. Digestivo y Cirugía General. En: Álvarez F, director. Manual CTO de medicina y cirugía. 7ª ed. Madrid: CTO Medicina; 2007. p. 282-285.

Práctica 2

En esta práctica hemos comenzado hablando de manera general sobre heridas de distintos tipos. En general siempre debemos observar detenidamente la herida y limpiarla bien, rasurando los bordes desiguales y contaminados para poder proceder a la cura. 

El procedimiento siempre comienza con el lavado de manos de la enfermera (con antiséptico y hasta la zona media del antebrazo) y a continuación se prepara el campo estéril para proceder a la cura. Si la herida ha sido causada por un traumatismo debemos de limpiarla con un campo estéril y antes de proceder con la cura debemos cambiar ese campo ya que la suciedad que contenía la herida ha hecho que nuestro campo de trabajo deje de ser estéril, por lo que comenzamos de nuevo el procedimiento para colocar un campo de trabajo en buenas condiciones. 

Primero se coloca un paño estéril sobre la mesa auxiliar cogiéndolo por las esquinas para no contaminar el campo de trabajo. A continuación ponemos sobre el campo estéril todo el material estéril necesario (guantes, gasas, jeringas, agujas, tijeras de Mayo, mosquito, pinzas de Kocher, de Pean, de Alis o de disección con o sin dientes,…). Al lado de nuestro campo estéril preparamos el suero fisiológico, la povidona yodada, las vendas y el esparadrapo (el cual se prepara siempre previamente, antes de realizar la cura). También es importante tener cerca los contenedores necesarios para introducir los desechos fisiológicos y el material peligroso (contenedor amarillo).

Concretamente en esta práctica hemos aprendido a curar heridas secas, y solo hemos utilizado pinzas de disección sin dientes y pinzas de Kocher sin dientes para formar las torundas y tijeras de Mayo para cortar el esparadrapo. Una vez tenemos preparado el campo estéril procedemos a ponernos los guantes.

La manera correcta de ponerse unos guantes estériles es abriendo el embalaje con mucho cuidado de no tocarlos con las manos desnudas. Una vez los tenemos abiertos y colocados sobre su embalaje que nos sirve de campo estéril para ponérnoslos,  comenzamos cogiendo el guante de la mano no dominante con la mano dominante por la zona interna del guante y sin tocar la parte externa. Se introducen primero los dedos de la mano no dominante, los situamos en sus respectivos lugares y pegamos un pequeño estirón para introducir la mano entera pero sin colocarlo del todo (sin subirlo hasta el antebrazo para no contaminarlo). Una vez que tenemos el guante en la mano no dominante cogemos el otro guante con la mano enguantada por la zona externa (situada posteriormente en el antebrazo) con cuatro dedos (el pulgar no se utiliza). Introducimos primero los dedos como anteriormente y después se da el estirón pero colocando esta vez el guante al completo procurando no tocar el antebrazo con la zona externa del guante. Ahora que ya tendríamos el guante de la mano dominante puesto, terminamos de colocar la zona del antebrazo de la mano no dominante y nos ajustamos los guantes cómodamente.

Con los guantes estériles bien colocados procedemos a formar una torunda, la cual puede estar formada por una o dos gasas. En primer lugar se coge la pinza de disección sin dientes con la mano no dominante (como si cogiéramos un lápiz), y la pinza de Kocher con la mano dominante. Comenzamos cogiendo la gasa y con ayuda de ambas pinzas la doblamos por la mitad formando un rectángulo, se vuelve a doblar y queda un cuadrado y finalmente lo cogemos por dos de sus esquinas y ya tenemos la torunda formada. Una torunda bien formada debe tener una parte lisa para poder frotar suavemente la piel.

Con todo el material listo ya podemos proceder a esta cura tan sencilla. El primer paso es aplicar suero en la torunda para limpiar la herida y los alrededores, esto se realizará tantas veces como sea necesario pero desechando cada vez la torunda utilizada y formando una nueva. Una vez limpia la herida debemos de secarla con una o varias torundas limpias y posteriormente aplicar povidona yodada de la misma manera que hemos limpiado, a través de las torundas y desechándolas siempre que realicemos el procedimiento.

Por último debemos tapar la herida con un apósito o bien con gasas y esparadrapo. Si se elige la segunda opción debemos asegurarnos de que el esparadrapo solo cubre los bordes de la gasa y de esta manera la herida puede transpirar por la parte central de este vendaje.

                Para finalizar nuestro trabajo de la forma más correcta posible debemos desechar todo el material utilizado y esterilizar el instrumental de trabajo con el fin de poder utilizarlo de manera estéril en nuestra próxima intervención. Un aspecto importante es registrar nuestro trabajo una vez se haya completado.

lunes, 19 de octubre de 2015

Práctica 2

En la práctica de esta semana hemos aprendido a realizar la cura de heridas secas, hemos trabajado con heridas quirúrgicas cerradas a las cuales se les ha realizado un cierre primario para que cicatricen por primera intención.

El material con el que hemos realizado la cura ha sido el siguiente:

-          - Guantes estériles
-          - Gasas estériles
-          - Suero fisiológico
-          - Povidona yodada
-          - Apósito estéril
-          - Esparadrapo
-          - Jeringa
-          - Agujas
-          - Pinzas de disección sin dientes
-          - Pinzas de Pean
-          - Tijeras de Mayo
-          - Paños estériles

Una vez mencionados todos los materiales que necesitamos explicaré el procedimiento para realizar la cura:

En primer lugar realizaremos un lavado de manos con agua y jabón, secándonos al acabar con papel desechable.

Una vez realizado el lavado de manos preparamos el campo estéril que es donde vamos a trabajar. Colocamos primero un paño estéril encima de la mesa y una vez hecho esto dejamos todo el material estéril sobre la mesa, llevando cuidado para no contaminarlo. Por otro lado, tendremos una zona en la cual estará el material no estéril que es el siguiente: esparadrapo, suero fisiológico y povidona yodada.

Cuando todo el material esté ordenado y listo para usar posteriormente quitamos el apósito de la herida del paciente, volvemos a lavarnos las manos y nos ponemos los guantes estériles. A la hora de ponerse los guantes hay que llevar cuidado y no tocar en ningún momento la cara externa del guante, ya que al hacerlo estaríamos contaminándolos.
Con los guantes puestos realizamos una turunda con una gasa ayudándonos con las pinzas de Pean y con la pinza de disección sin dientes. Para hacer la turunda doblamos la gasa de la siguiente forma: primero formando un rectángulo, después un cuadrado, lo doblamos por la diagonal y para acabar cogemos el pico. Una vez hecha la turunda la impregnamos en suero fisiológico con una jeringa y limpiamos la herida siempre desde dentro hacia afuera. A continuación hacemos una turunda nueva y secamos la herida. Y una vez realizado esto cogemos otra nueva turunda y la impregnamos de pavidona yodada con el fin de aseptizar la herida.


Para finalizar la cura, tapamos la herida con un apósito usando las gasas necesarias y lo dejamos sujeto con esparadrapo alrededor, sin tocar la herida. Desechamos el material usado, nos quitamos los guantes tirando por completo de manera que queden al revés y nos lavamos las manos.

sábado, 17 de octubre de 2015

Resumen Práctica 2

En la práctica de hoy hemos aprendiendo a realizar la cura de heridas secas.

Material imprescindible para una cura:
  •          Gasas y compresas estériles.
  •          Esparadrapo.
  •          Jeringa y aguja
  •          Suero fisiológico
  •          Antiséptico: povidona yodada.
  •          Guantes estériles.
  •          Paños estériles.
Instrumental  usado dependiendo del tipo de herida:

  •         Portagujas
  •          Pinzas de disección con o sin dientes
  •          Pinzas de disección de Russ 
  •       Pinzas tipo Adson
  •          Pinzas de Allis
  •          Pinza Rochester
  •          Pinza Museux
  •          Pinza Babcorck
  •          Tijeras de Mayo curvas o rectas
  •          Tijera Metzembaul
  •          Tijeras Lister

El instrumental que hemos usado nosotros ha sido las pinzas de pean, las tijera de mayo y las pinzas de disección sin dientes.

CURA DE HERIDA:
  1.  Preparación del material. Colocaremos un paño estéril sobre la mesa en el que dejaremos los materiales estériles. Los abriremos con cuidado sin tocar el interior  dejándolos caer en el aire para que no se contaminen. Los materiales no estériles como el suero fisiológico,  la povidona yodada y el esparadrapo  los dejaremos fuera del paño.
  2.  Lavado de manos hasta 4 dedos por encima del codo.
  3.  Colocación de guantes estériles. Para colocarlos se abre con precaución su envoltura sin tocar la parte interior  hasta que queden totalmente abierto como una sábana e identificamos cual es el derecho y el izquierdo. El primer guante que hay que ponerse es el de la mano no dominante. Con la mano dominante, en mi caso la izquierda, cogemos el guante de la mano derecha por la parte interior,  introducimos la mano hasta tener colocados los dedos y estiramos el guante hasta la muñeca. Para colocarnos el de la mano izquierda, cogemos el guante que nos queda en forma de petaca por la parte externa  y hacemos lo mismo que en el caso anterior, introducimos los dedos hasta tenerlos colocados y estiramos el guante ajustándolo al brazo. Finalmente ajustamos el guante de la otra mano y los dedos si fuera preciso.
  4.  Impregnamos una torunda (que la realizaremos con las pinzas de disección y las pinzas de Pean) con suero fisiológico y la pasamos primero por la herida y posteriormente por los bordes para limpiarla (siempre de dentro hacia afuera para retirar  gérmenes y cuerpos extraños).
  5. Con otra torunda procedemos al secado de la herida.
  6.  Impregnamos una torunda con povidona yodada para la aseptización de la herida.
  7.  Colocamos gasas estériles sobre la herida.
  8.  Tapamos la herida. Si es con esparadrapo normal deberemos dejar la zona intermedia descubierta para que la herida traspire y si es esparadrapo transpirable la cubriremos por completo.


Una vez terminada la cura, procederemos a retirar todo el material  desechando las torundas y gasas utilizadas, esterilizaremos el material reutilizable para su nuevo uso y el material contaminado irá al contenedor amarillo. Finalmente registraremos el trabajo realizado.

Bibliografía 5

Esta semana hablaré de nuevo de mi trabajo de campo, pero en este caso en vez de la colitis ulcerosa hablaré sobre la morfología y manifestaciones clínicas de la enfermedad de Crohn.
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede comprometer cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano, pero las localizaciones más frecuentes afectadas en el momento de la presentación son el íleon terminal, la válvula ileocecal y el ciego. La presencia de múltiples zonas independientes y bien delimitadas de la enfermedad, que provocan lesiones salteadas, son características de la enfermedad del Crohn y ayuda a distinguirlo de la colitis ulcerosa.
La enfermedad de Crohn puede ocurrir a cualquier edad, pero generalmente se presenta en personas entre los 15 y los 35 años. La causa exacta de la enfermedad de Crohn se desconoce. Es una afección que se presenta cuando el sistema inmunitario del propio cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal sano (trastorno autoinmunitario). Los factores que pueden jugar un papel en el desarrollo de la enfermedad abarcan los genes y los antecedentes familiares (las personas de ascendencia judía están en mayor riesgo), los factores ambientales, tendencia del cuerpo a reqccionar de forma exagerada a bacterias normales en los intestinos y tabaquismo.
Morfología: Las lesiones iniciales son las úlceras aftosas que producen múltiples lesiones con úlceras elongadas orientadas siguiendo el eje largo del intestino. El edema y la pérdida de textura normal de la mucosa son frecuentes, mientras que la conservación de zonas salteadas de la mucosa da lugar a una textura grosera con aspecto de empedrado en el que el tejido enfermo está deprimido por debajo de la mucosa normal. Las fisuras son frecuentes entre los pliegues de la mucosa y pueden llegar hasta zonas profundas. Las características microscópicas de esta enfermedad consisten en abudantes neutrófilos que infiltran y dañan las criptas del epitelio. Los grupos de neutrófilos en la cripta se denominan abscesos críticos y a menudo se asocian a la destrucción de las mismas. La ulceración es frecuente en la enfermedad de Crohn y puede verse una transición brusca entre la mucosa normal y la mucosa ulcerada adyacente. La atrofia mucosa con pérdida de criptas aparece después de años de enfermedad, los granulomas no caseosos una característica fundamental de esta enfermedad, aparecen en el 35% de los casos en zonas de enfermedad activa o en zonas no afectadas o en cualquiera de las capas de la pared intestinal.

Manifestaciones clínicas: son muy variables. En la mayoría de los casos, la enfermedad comienza con crisis intermitentes de una diarrea, fiebre y dolor abdominal. Los periodos de enfermedad activa se interrumpen por periodos asintomáticos que duran entre semanas y meses. La reactivación de la enfermedad se asocia a factores externos como estrés, dieta y tabaquismo.  La anemia ferropénica puede aparecer en personas con enfermedad del colon, mientras que la enfermedad extensa en el intestino delgado provoca la pérdida de proteínas séricas e hipoalbuminemia y malabsorción. También son frecuentes la estenosis fibrosante, las fistulas y las perforaciones y abscesos peritoneales.
Entre las manifestaciones extraintestinales podemos mencionar uveítis, poliartritis migratoria, sacroilitis, eritema nudoso y dedos en palillo de tambor pudiendo aparecer cualquiera de ellos antes de reconocer la enfermedad intestinal.


Kumar V,  Abbas A.K. , Aster J.C. Tubo digestivo. En: Robbins y Cotran, directores. Patología estructural y funcional. 9ªed. Barcelona: Elsevier; 2015. p.798-800.